Prisión para el detenido por matar a su compañero de piso en San Juan
El arrestado, de 64 años, reconoció haber acuchillado a un varón de 71 años, uno de los inquilinos del domicilio de habitaciones de alquiler en el que ambos convivían en la calle Monasterio de Iranzu


Actualizado el 04/07/2024 a las 11:12
El varón de 64 años arrestado en la madrugada del martes por haber propinado una cuchillada mortal a uno de sus compañeros de piso, de 71, ingresó este miércoles en prisión provisional comunicada y sin fianza acusado de ser el autor de un delito de homicidio doloso. Lo hizo tras comparecer ante el titular del Juzgado de Instrucción nº 5 de Pamplona y después de que la Fiscalía solicitara para él la medida de prisión. Su defensa, por su parte, pidió la libertad para él, pero el juez estimó que la gravedad de las penas que puede acarrearle esta acusación exigen asegurar su presencia en el proceso, de ahí su ingreso en el centro penitenciario.
El arrestado, de nacionalidad española y con varios antecedentes policiales por otros delitos, compareció en el juzgado pamplonés algo más de 24 horas después de su arresto en el mismo domicilio donde ocurrieron los hechos, en la calle Monasterio de Iranzu, 10, en el barrio de San Juan. En la vivienda, un piso con varias habitaciones de alquiler, convivía con la víctima, Francisco Javier Rufino Celaya Zazu, con quien mantenía una enemistad previa.
La Policía Municipal señaló que su central recibió una llamada a las 0.25 horas en la que se solicitaba presencia de los agentes por una pelea en la que uno de los implicados portaba un cuchillo. Dos policías municipales que se encontraban en las inmediaciones acudieron al lugar y, al subir al domicilio, hallaron a una persona, el encarcelado, Antonio Mayol Canellas, que les manifestó que era el culpable de la muerte de la persona que se encontraba en otra habitación de la vivienda. En la estancia, los policías encontraron a una persona con un profundo corte abdominal que le causó la muerte.
Víctima y arrestado mantenían una mala relación previa, con conflictos que habían llevado a que el fallecido hubiera denunciado hace unos meses al agresor a la policía por desavenencias en la convivencia entre ambos.
UN ATAQUE "SORPRESIVO"
En el auto de ingreso en prisión, el juez destaca que de los hechos se recoge un posible delito de homicidio materializado en la cuchillada que recibió la víctima en el abdomen, castigado por el Código Penal con una pena de 10 a 15 años de prisión. No descarta el magistrado que incluso posteriormente lo ocurrido se pueda llegar a calificar como asesinato si se apreciara en lo ocurrido una agravante de alevosía, “dadas las circunstancias en que se producen los hechos por razón del ataque sorpresivo”. Además de que el arrestado reconoció los hechos, el juez pondera asimismo la declaración de los testigos, en referencia a los otros dos inquilinos del piso.
