Empanada, café o caña a un euro, la fórmula del nuevo bar de la Rochapea
Marta Molero, Yosmel Noriega y Daniel Santos venden más de mil empanadas al día en La Empanadería, en la avenida Marcelo Celayeta


Actualizado el 16/05/2024 a las 15:52
“El día de la madre vendimos 1.600 empanadas. Fue una locura”. Los dueños de La Empanadería, nuevo bar restaurante de la Rochapea, se muestran gratamente sorprendidos de la buena acogida que han tenido en este barrio de Pamplona y cómo el “boca a boca” se va extendiendo. “Nos han venido clientes de fuera de Pamplona e incluso de Logroño”, aseguran. Uno de sus “secretos” es el precio: “Las empanadas están a un euro. También la caña de cerveza, el café, las croquetas y muchos otros productos”, señalan Yosmel Noriega y Marta Molero, matrimonio venezolano que lleva cuatro años afincado en Pamplona. Tienen como socio a un compatriota, Daniel Santos.
La Empanadería está en la avenida Marcelo Celayeta número 138. El 20 de abril inauguraron el local. Ha tomado el relevo del Bar.com, que cerró hace unos pocos meses. Los dueños le han hecho un lavado de cara y lo han pintado de amarillo y azul, colores patrios y “alegres”, como el logo, una simpática empanada con gorro de cocinero y guiñando un ojo. En la cocina tienen una máquina capaz de producir 300 empanadas a la hora. “Para poder vender las empanadas a un euro es necesario tener gran capacidad de producción. Esa es la clave de nuestro precio”, señalan. Son empanadas venezolanas, de harina de maíz, y distintas opciones de relleno. “Las típicas y las que más se venden son las de ternera, pero también tenemos de pollo, jamón y queso, carne mechada de cerdo… y también de chistorra con queso”, enumeran.
Yosmel, Marta y Daniel son emprendedores natos. Hasta hace 8 años, Yosmel trabajaba en Venezuela en una empresa de eventos. Debido a la crisis política y económica de su país emigró a Chile, donde se dedicó a la hostelería. “A principios de 2020 Marta y yo vinimos de turismo a Pamplona, que me cautivó”, explica Yosmel. Llegaron el 13 de marzo con intención de montar un bar pero el estado de alarma trastocó sus planes. Optaron por abrir una tienda de chuches, Chilikis, primero en Barañain y luego en el centro de Pamplona. Actualmente están en el paseo de Sarasate, a donde llevan parte de la producción de empanadas.
A la Empanadería acuden muchos clientes latinos y no latinos. “Hay gente que viene a cenar todos los días. Y por la tarde hay cola de gente que viene a por empanadas para llevar”, explican estos hosteleros. Su intención es ofrecer también empanadas colombianas, argentinas, chilenas y españolas. Tienen también postres típicos de su país, como el quesillo, parecido al flan, y bebidas populares de Latinoamérica.
