Villava
20 años de la cofradía del relleno
El colectivo de Villava, surgido en 2004 y con 30 socios en la actualidad, entregó el domingo sus distinciones en el capítulo número 17. El relleno llegó al Consejo de Ministros


Publicado el 09/04/2024 a las 05:00
Transcurría 2004 cuando un grupo de mujeres puso en marcha en Villava la cofradía del relleno de Navarra. Veinte años después, este fin de semana celebraron, como todos los primeros domingos de abril desde 2006, el capítulo anual. El número 17, tras dos años de ausencia durante la pandemia. Lo hizo con la degustación habitual, el nombramiento de cofrades de honor con ministra incluida, la de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y con la compañía presencial de otras veinte cofradías y el regalo de la del albariño de Rías Baixas (Galicia), ausente en la conmemoración.
La cofradía villavesa surgió para ensalzar este producto artesanal ligado principalmente a la cuenca de Pamplona que tiene en la localidad de Villava uno de los puntos más afamados. Así lo recuerda Mª José Nicolay Ozcoidi, integrante de la junta, que acaba de ser renovada para otro mandato. Es un plato que en tantos hogares se preparaba para las fiestas y que en algunas casas siguen elaborando con tocino de cerdo y arroz como ingredientes principales y que en Villava se recuerda en fiestas con un concurso.
"DEFENSA AULTRANZA"
José Ignacio Jáuregui Garro, ganadero, productor y cocinero; Miguel Ayestarán Domínguez de Vidaurreta, presidente de la sociedad gastronómica Napardi; el ex deportista Javier Garde Ilzarbe, destacado en pelota y en tiro olímpico y Elma Saiz Delgado, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones fueron los cofrades de honor de este año. Con un diploma y un reconocimiento a su trayectoria, se les encomendó defender a ultranza este plato. La ministra Saiz anunció que lo llevaría al Consejo de Ministros. Nicolay contó que la eligieron por su trayectoria política y su relación con Villava.
A Ayestarán, natural de Lekunberri, quisieron agradecerle su papel como ganadero y su cuidado del “cerdo autóctono”. Empezó con un par de cerdas y ahora mata 1.500 al año, recordaba la portavoz de la cofradía. José Ignacio Jáuregui recibió una distinción que la cofradía quería hacer a Napardi, la sociedad gastronómica con la que colaboran y que cada año en San Fermín sirve metros de relleno. Por último, la parte deportiva recayó en un “local”, Javier Garde, por su papel en la recuperación de la pelota en Beti Onak y ahora en el tiro olímpico.