Semana Santa
Pamplona arropa a La Dolorosa
Cientos de personas acompañaron a la imagen de la Virgen desde la iglesia de San Lorenzo a la catedral de Pamplona, portada por la Hermandad de la Paz y Caridad con rostros veteranos y otros debutantes, como el de Telmo Pascal Ergui
Publicado el 23/03/2024 a las 05:00
El traslado de la Dolorosa empezó este viernes mecido por el viento del sur, el cielo azul y la luna casi llena. Avanzada la calle Mayor las nubes cubrieron Pamplona y el cierzo enfrió el ambiente. Era el primer viernes de la primavera, también viernes de Dolores y un año más miles de personas arroparon a la virgen de la Soledad en metros de recogimiento y emoción entre la iglesia de San Lorenzo y la catedral. Respeto envuelto en aplausos arropados por la música de las marchas procesionales de la banda municipal La Pamplonesa y más móviles que cirios en el pasillo de mujeres y hombres del recorrido.


La Hermandad de la Paz y Caridad portó la imagen, la única de propiedad municipal y la más antigua de Pamplona. Entre los 32 portadores revoloteó la emoción de algunos rostros debutantes, como Telmo Pascal Ergui, pamplonés de 18 años. Junto a él, Miguel Villanueva Aldave, que tiene 20 y se estrenó el año pasado. Los dos apuraron las primeras horas de la tarde para estudiar porque ambos tienen hoy a las 9 de la mañana un examen de Física en la UPNA, donde el primero estudia Ingeniería Eléctrica y Electrónica y el segundo Ingeniería Industrial. Sonreían a la incertidumbre del resultado y se pusieron serios para explicar qué es para ellos, como para tantos pamploneses el traslado: “Es un sentimiento religioso, es seguir una tradición familiar y también algo más especial porque el año pasado murió un amigo mío y sus cenizas están en San Lorenzo”, apuntaba Miguel. Similares razones aportó Pascal, que soñaba con que llegaran los 18 para poder ser portador. “Con mucha ilusión porque llevas desde pequeño esperándolo con ganas”, explicaba Pascal. Un testimonio cercano a las palabras del sacerdote Alfredo Urzainqui, que presidió la última eucaristía del septenario. Viajó 28 años atrás para recordar sus 16 años, cuando en un Traslado fue a la catedral para bendecir los hábitos, cuando Luis Oroz era deán.
La imagen, acompañada por las distintas hermandades y cofradías y por el clero de San Lorenzo, con su párroco, Javier Leoz, inició el recorrido camino de las nueve de la noche. A la altura del palacio Redín y Cruzat en la calle Mayor hubo un cambio de relevos entre los portadores. En el atrio de la iglesia de San Saturnino, la cofradía del mismo nombre interpretó ‘Traslado de la Dolorosa’ entre una multitud de personas y un aplauso atronador al final.
