Sarriguren

La intervención de unos testigos evitó que se consumara la violación en un portal

La juez subraya el hecho de que los testigos siguieran a la pareja fuera del bar al sospechar que algo extraño estaba ocurriendo

Calle Bardenas Reales de Sarriguren, en la que se produjeron los hechos
AmpliarAmpliar
Calle Bardenas Reales de Sarriguren, en la que se produjeron los hechos
Calle Bardenas Reales de Sarriguren, en la que se produjeron los hechos

CerrarCerrar

Carmen Remírez

Publicado el 22/01/2024 a las 14:24

La juez a cargo del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Aoiz ordenó el domingo el ingreso en prisión provisional de un un joven de 30 años acusado de un delito de agresión sexual en grado de tentativa, así como una orden de alejamiento de 200 metros con respecto de la denunciante. 

Los hechos ocurrieron a la salida de un bar de la calle Bardenas Reales de Sarriguren, a las 20.45 horas del jueves. La víctima fue atendida en primera instancia por unos testigos, que siguieron extrañados a la pareja tras abandonar el local y pudieron así frustrar la agresión sexual en curso.

Muy poco después llegó al lugar una patrulla de agentes de la Policía Local de Egüés. El investigado, natural de Marruecos y vecino de Sarriguren, fue arrestado el fin de semana por la Policía Foral, que ha llevado a cabo la investigación. Negó los hechos, aunque la juez ha valorado los antecedentes penales del detenido, el riesgo de fuga y la alarma social del delito denunciado, por lo que ha estimado el ingreso en prisión.

En el auto donde lo dictamina, la juez estima que existen indicios racionales bastantes para determinar la existencia de un delito de agresión sexual en grado de tentativa. Recoge el testimonio de la víctima, que declaró que conocía de vista al investigado, con el que negó haber mantenido una relación. Sí recordaba haberlo visto en el bar, aunque poco más. Pasó “muy mala noche”, sin saber qué ocurrió hasta la mañana siguiente, cuando avisó a su padre para que la llevara a Urgencias, donde le practicaron una analítica.

En el informe elaborado por la policía constan las declaraciones realizadas por algunos testigos del establecimiento donde coincidieron en señalar que el investigado manoseó en el bar a la mujer. “Salieron después a la calle y, de una manera que parecía forzada, se fueron hacia un portal”. En el atestado aparece asimismo el relato de otro testigo que describe tocamientos violentos y cómo el arrestado “agarra a la mujer de la cintura y se la lleva del lugar”. Según explicó esta persona a los policías, “la extrañeza de la situación” provocó que se decidieran a seguirlos. Vieron a la víctima “contra la pared” y apartaron al hombre. “La denunciante estaba en estado de shock, no sabiendo dónde estaba y lo que hacía, llorando”.

Por su parte, el investigado relató a los agentes que él y la denunciante habían mantenido una relación hace tiempo, que ella había sido quien había tomado la iniciativa en los tocamientos y negó haberle dado una bebida o sustancia para anular su voluntad, sino que únicamente le pidió un botellín de agua.

Para la juez, “es evidente que las manifestaciones realizadas por el denunciado con ánimo exculpatorio no resultan verosímiles. No consta ningún motivo por parte de la denunciante que justifique dar parte a la policía y resulta revelador que unos testigos sigan a una pareja al sospechar que algo extraño está ocurriendo”, concluye.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora