Análisis
Erripagaña: el barrio de los 12.500 vecinos sin ningún servicio
Desde este lunes comenzamos una serie de reportajes para analizar tanto el presente como el futuro de Erripagaña, dando voz a sus vecinos, comerciantes, asociación vecinal e instituciones municipales y forales


Actualizado el 20/11/2023 a las 09:28
Dice la enciclopedia más famosa de internet que Erripagaña comienza su biografía cuando en 1991 Burlada y varios constructores se dirigen al Gobierno de Navarra para que hiciera un Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) porque el terreno de más de 800.000 metros cuadrados se extendía por cuatro términos municipales, el del propio Burlada (con el 59,3% de suelo); Pamplona (21,04%), Egüés (10,02%) y Huarte (9,54%). Un año, 1991, que esta misma página online de consulta indica que Burlada tenía como alcalde a Rafael Pérez Rivas, entonces bajo las siglas de PSN. “Pero eso no es cierto y mira que les he escrito para que lo cambien, pero nada”, dice Pérez Rivas. “Yo presidí la corporación dos legislaturas, la del 79 y la del 83. Y en esta última se comenzó a hablar de Erripagaña. Leclerc se interesó en poner allí el gran centro comercial que finalmente acabó en la Morea (Galar). Para satisfacer el proyecto, se hizo cierta reparcelación en la que los terrenos rústicos pasaron a comerciales”.
¿Quién fue entonces el alcalde que en 1991 de la mano de las constructoras, tras retirarse la marca comercial, apostó por la vivienda en la zona? La entonces también socialista Pilar Aramburu. Pero tampoco fue así. “¿Vivienda? No, no... para nada. Ya entonces éramos conscientes de que llevar allí a muchos vecinos supondría un incremento del gasto corriente para Burlada porque habría que dotarles de servicios. Y eso era muy gravoso. No, nosotros lo que queríamos, y así se lo dijimos al Gobierno de Navarra, era un polígono industrial blanco y de servicios”.
El motivo, añade Aramburu, era la necesidad de rentabilizar una gran extensión de suelo sin utilizar - “había un puñado de casas, algunas ya abandonadas, dedicadas a labranza o ganado”- para proporcionar a Burlada una fuente permanente de ingresos. “Y blanco porque no queríamos ninguna empresa contaminante. Y comercial, porque no se descartaba poner un centro. Así que pedimos PSIS porque ambicionábamos un gran polígono junto a los terrenos de Pamplona, Huarte y Egüés, a los que convencimos para entrar”, recuerda la antigua primera edil.
De hecho, asegura, ya había firmas que se habían interesado por venir. El PSIS para ese área industrial se aprobó en septiembre de 1991. “Y desde entonces nada. Con los sucesivos gobiernos de Burlada se fueron recalificando los terrenos a urbanos llevando a ese barrio al desastre. Cuando lo veo para mí es un símbolo del fracaso porque se perdió la oportunidad de crear una riqueza estable y, a cambio, se ha impulsado un lugar con una saturación tremenda de viviendas. Y sin servicios”.
Un análisis que comparte su antecesor en el cargo. “A estas alturas, creo que a los vecinos les importa muy poco si son de Pamplona o de Burlada, sino que quieren su centro de salud y su colegio como cualquier otro barrio. Además, soy de la opinión que el tema de limpieza y jardines se debería gestionar desde Mancomunidad para evitar esas diferencias entre unas zonas con más personal de servicios que otras”.
Colegio y centro de salud. Las dos prestaciones que más se repiten entre los alrededor de 12.500 vecinos de Erripagaña, una cifra que ha conseguido la Asociación de Vecinos con las altas de agua de Mancomunidad. “Porque el número de censados es mucho menor, 9.715. Muchos no quieren renunciar a sus barrios de origen para ser atendidos por su médico”. Porque el gran problema es la saturación del centro de salud al que les derivan, el de Sarriguren.
“El centro de salud se presupuestó para el periodo 2020-2022, pero no se ejecutó. Hasta 2021 se prometió públicamente que estaría para 2023, pero no se hizo nada, sin aportar ningún porqué. Mientras tanto, estos años se han inaugurado en la Comarca de Pamplona centros que atienden a una población inferior (Lezkairu, Ardoi)”, critican desde la Asociación de Vecinos. El pasado mes de junio, en una reunión entre los alcaldes de Pamplona, Burlada, Egüés y Huarte y los consejeros en funciones de Salud y Educación se afirmó que para antes de final de año se licitaría el centro.
Pero a un mes y medio escaso para despedir 2023 no parece que se vaya a cumplir. “En los presupuestos de 2023 se planifica el centro para el periodo 2024-2026. Solicitamos que se le dé prioridad absoluta, para intentar acortar los plazos establecidos y que se abra a finales de 2025 o, por tarde, a comienzos de 2026”, reivindican. De hecho, Burlada en agosto de 2021 cedió gratuitamente una parcela para este proyecto.
Y mientras, en la zona básica de Sarriguren se demoran las visitas o se pide a pacientes que acudan a urgencias de Buztintxuri o San Martín porque no pueden dar cita de un día para otro para personas con síntomas como fiebre alta. Se atiende a un total de 20.160 usuarios de los que 6.210 proceden de Erripagaña (4.154 mayores de 15 años y 2.056 menores) repartidos entre una plantilla de 7 administrativos a jornada completa y 1 al 50%, 16 profesionales de enfermería, 8 facultativos de medicina de familia, 6 facultativos de pediatría, 1 técnico en cuidados auxiliares de enfermería, 1 profesional de psicología (compartido con otras zonas básicas de salud) y 1 trabajadora social.
SIN COLEGIO A CORTO PLAZO
En educación, dice la asociación, es peor porque aquí ni tan siquiera hay plazos. En esta reunión de junio, Carlos Gimeno les indicó a los cuatro alcaldes que se vería la evolución de los habitantes para ver si era necesario construir un colegio de Infantil y Primaria o los actuales de Mendillorri, Buztintxuri y Burlada podían asumir al alumnado. Pero, advierten los vecinos con datos que avalan desde Ordenación del Territorio, actualmente el porcentaje de vivienda ejecutada es de 65,93%. Cuando se haga al completo, serán 6.587 con más de 17.000 habitantes. Pero lo único tangible -y sobre el papel- es la escuela infantil Egusenti. “Y eso porque se inundó en la riada de Burlada en diciembre de 2021 y aconsejaron traerla a un lugar más apartado”, se quejan. Tiene partida presupuestaria y el diseño se prevé para diciembre. “Van con retraso”. Por lo que no creen que esté lista para 2024 así que demandan que sí abra en enero de 2025.
Pero entonces... ¿qué prestaciones tiene Erripagaña? Porque tampoco hay civivox o polideportivo (Burlada lo ha prometido para 2025 y esperan que sea para todos los vecinos), ni piscinas. Cuenta con un campo de fútbol que ya estaba antes de los pisos en la zona de Burlada y de uso exclusivo del club de la localidad, un par de parques infantiles, un skatepark y una cancha de baloncesto. Y eso para 12.500 habitantes.
El barrio, en datos
Ubicación. Al este de Pamplona (en torno a 2 km. del centro), al sur de Burlada (1 km. al centro) y de Huarte (a 2 km. de su centro y con un polígono industrial entre ambos), al oeste de Sarriguren (Egüés, a menos de un kilómetro), al norte de Mendillorri (Pamplona)
Superficie. 801.972 m2. Burlada tiene 476.316 m2; Pamplona 168.762 m2; Egüés 80.367 m2 y Huarte 76.527 m2.
Población. Según las altas de agua en Mancomunidad, hay unos 12.500 residentes pero censados en sus respectivos ayuntamientos 9.715, de los que 3.923 lo están en Burlada; 3.363, en Pamplona; 1.953, en Egüés y 476, en Huarte.
Vivienda. Hay 4.157 terminadas, 684 iniciadas y 1.464 pendientes. Burlada tiene 1.515 terminadas y 371 iniciadas de las 2.937 previstas; Pamplona, 1.561 terminadas y 165 iniciadas de las 1.808 previstas; Egüés, 849 terminadas, 120 iniciadas de las 979 previstas y Huarte 132 terminadas, 28 iniciadas de las 581 previstas.