Protesta vecinal

Clamor en Erripagaña para lograr dotaciones con presupuesto

Este sábado, se pidieron en una manifestación con más de 600 asistentes según la organización en este barrio dividido entre Pamplona, Burlada, Egüés y Huarte

Foto de la marcha en Erripagaña para reclamar dotaciones./
Foto de la marcha en Erripagaña para reclamar dotaciones./Jesús Caso

Myriam Munárriz

Actualizado el 11/11/2023 a las 15:53

Con la manifestación de este sábado, la asociación de vecinos de Erripagaña ya suma dos convocatorias, junto a las otras dos concentraciones que han realizado mientras que se desarrollaban los plenos municipales de Pamplona y Burlada. “Y seguiremos hasta que se nos haga caso”, decía su presidente José Luis García Gómez pocos momentos antes de que la comitiva de protesta saliera de la plaza de la calle Roma a las doce y cuarto del mediodía para, a la una, desembocar en otra plaza, la de la calle Londres tras recorrer la céntrica avenida de Erripagaña y calle Madrid, donde hubo que cortar el tráfico.

Custodiados por Policía Municipal, Guardia Civil y Policía Nacional, el acto de protesta transcurrió sin incidentes y, a su término, la organización se mostró satisfecha por la respuesta a pesar del mal tiempo y la amenaza de lluvia constante. Según indicaron, más de 600 personas se unieron a la reivindicación plasmada con una gran pancarta en la cabecera en la que se podía leer dotaciones ya, presupuestos para Erripagaña.

Más de 600 personas se unieron a la reivindicación plasmada con una gran pancarta en la cabecera en la que se podía leer dotaciones ya, presupuestos para Erripagaña

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Vídeo de la manifestación de ErripagañaJesús Caso

“Estamos hartos de promesas y lo que queremos son hechos. Y no hay mejor manera de demostrarlo que poniendo financiación”, indicaba el presidente. “Y la excusa para no hacerlo ha sido siempre que no estaba claro nuestro futuro administrativo. No ponían tantas pegas a la hora de cobrar las licencias. Es entonces cuanto tenían que haber hablado”, añadió sobre este barrio cuya propiedad se divide entre Pamplona, Burlada, Egüés y Huarte.

Alba Vellé Ruiz, de 34 años, vive en la zona de Huarte desde hace doce meses. “Ahora mismo nuestro principal problema es el centro de salud pero en un futuro próximo lo será el colegio. No es normal que tengas que salir del barrio. Mi compañera de trabajo me comenta que como los suyos se han escolarizado en Burlada tienen allá los amigos, lo que hace que aquí no haya vida”.

Jokin Elizondo Astrain, de 38 años, padre de dos hijos de 4 años y pocos meses, tiene su piso en la zona de Burlada. “Pero al mayor lo llevé al colegio Elorri de Mendillorri. Para la guardería de la pequeña queríamos el mismo barrio por el tema del desplazamiento pero nos quedamos fuera porque pertenece a Pamplona, así que al final a Berrioplano, donde trabaja mi mujer. Y luego está el problema del centro de salud de Sarriguren, bastante saturado”.

“Pero es que ni autobús directo tenemos para el centro de salud. Qué poca vergüenza los políticos”, se quejaba Rafa Fernández Vázquez, de 64 años y vecino de la zona de Huarte. “Sólo oímos promesas y más promesas y aquí no llega nada”. “Nuestros políticos deberían sentarse, dejar a un lado sus diferencias ideológicas y trabajar por el barrio”, apostillaba Loli García Miquelena, de 71 años residente en la zona de Burlada. “Estamos hartos de luchar por un barrio que han dejado de lado. Hay otros de más reciente construcción que tienen muchos más servicios. Pero esto es ingobernable;eso sí, las contribuciones a pagarlas religiosamente aunque luego no hagan nada. ¿Ves normal que me tenga que salir de mi barrio para ver al médico a Sarriguren?”.

12.500 VECINOS SIN SERVICIOS

En el comunicado que se le leyó al final de la manifestación en la plaza de la calle Londres se recordó, como en otras ocasiones, que son 12.500 vecinos sin servicios. Una cifra, la de residentes, que la asociación de vecinos la ha conseguido con las altas en Mancomunidad de la comarca. “Hace 20 años las promotoras dieron el pelotazo, el Gobierno le puso el lazo, los ayuntamientos pusieron el cazo, y ahora que toca gastar, dan gatillazo. Desde 2011 el barrio está habitado, pero las administraciones lo prefieren inhóspito, abandonado, sin servicios. Muchas veces nos han prometido dotaciones, otras tantas han incumplido. Ya basta. Hechos son amores, y no buenas razones”, indicó el presidente de la asociación en la lectura.

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