Pamplona
El bar restaurante El Torreón del Castillo, a la venta por 1,8 millones
El establecimiento de la Plaza del Castillo, inaugurado en 2022, tiene integrados en su comedor los restos del castillo de Luis Hutín, del siglo XIV


Actualizado el 05/01/2024 a las 16:22
Es más que un bar restaurante, es un “museo vivo” de la historia medieval de Pamplona. El Torreón del Castillo, negocio de hostelería del salón de estar de la ciudad, está a la venta por 1,8 millones de euros. Inaugurado en julio de 2022, este bar restaurante tiene integrados los restos del antiguo castillo del rey Luis el Hutín, del siglo XIV. Los enormes sillares de lo que fue uno de sus torreones son visitables mediante una pasarela por la que se accede al sótano, donde se encuentra el comedor para medio centenar de comensales. El restaurante se encuentra abierto al público y funciona con total normalidad, con barra de pinchos en la planta baja y un salón en el sótano donde se ofrecen comidas, cenas y tardeos informales.
El Torreón del Castillo es propiedad de empresarios de origen chino con una amplia trayectoria en Pamplona. Tiene una superficie de 184 metros cuadrados en planta baja y sótano y tiene acceso desde la plaza del Castillo y desde la calle Espoz y Mina. Además, cuenta con licencia de terraza para 24 mesas y 88 sillas. La inmobiliaria Nan Bei & Pou gestiona la venta.
Este bar restaurante se encuentra en un edificio que se construyó en 2018 tras el derribo del antiguo bloque del número 18. Se trata de un rincón emblemático de la plaza del Castillo. Desde finales del siglo XIX y hasta la Guerra Civil allí estuvo el hotel Quintana, propiedad de Juanito Quintana. El escritor Ernest Hemingway se alojó en numerosas ocasiones e hizo amistad con Juanito, con el que compartía su ideología republicana. Durante la contienda, el hotel fue tomado por el bando nacional y la familia Quintana huyó a Francia.
En 1975, en los bajos del edificio abrió el bar Tropicana, primero propiedad de un empresario mexicano y después de la familia Urrutia. Las hamburguesas y pinchos morunos, así como su decoración de cervecería alemana con toques locales, hizo que se convirtiera en un local de moda, hasta su cierre en 2014. Dos años después comenzaron las obras del edificio de viviendas. Las excavaciones vinieron acompañadas de estudios arqueológicos a cargo del estudio Trama.
LA SOLUCIÓN ARQUITECTÓNICA
A cuatro metros de profundidad aparecieron los sillares de parte de la torre y de la escarpa -la parte interior del foso que sujetaba la tierra- del castillo de Luis Hutín. Esta fortaleza comenzó a construirse en 1308 y estuvo en pie hasta el año 1513. Sus piedras fueron reutilizadas para levantar un nuevo castillo a pocos metros de distancia, el de Santiago, que ordenó construir Fernando el Católico.
Con el visto bueno de la Institución Príncipe de Viana, los sillares debidamente restaurados quedaron a la vista. El edificio, que fue diseñado por el arquitecto Juan Urrutia, quedó terminado a finales de 2018 y el local fue puesto en el mercado inmobiliario. Un equipo formado por el aparejador Roberto Valcarlos, el constructor Daniel Mainhaguiet y Juan Urrutia diseñó una solución para integrar los restos arqueológicos con el bar y que además fueran visitables por clientes y no clientes.
Se trata de una gran pasarela que va en paralelo al torreón y que tiene un acceso directo desde la calle Espoz y Mina para el público en general. Entre 2021 y 2022 se ejecutaron las obras de adecuación del bar restaurante, que tiene en su planta baja la zona de bar y barra y en su sótano el comedor con cocina, conectada con la barra con un ascensor.
