Cáncer de mama
Saray llena las calles con 11.500 personas
La asociación contra el cáncer de mama recaudó más de 100.000 euros para investigación en su décimo segunda marcha solidaria en Pamplona
Actualizado el 29/10/2023 a las 19:06
Objetivo cumplido. Cuando Saray, la asociación que reúne a personas y familias afectadas por el cáncer de mama, comenzó a organizar su décimo segunda marcha benéfica en Pamplona quería al menos sobrepasar la cifra de los 10.000 participantes que consiguió el año pasado. Y el número se conoce con exactitud gracias a la venta de dorsales para participar en esta iniciativa conocida como marea rosa porque todos los asistentes llevan camisetas con el color que simboliza la lucha contra el cáncer de mama.
Este domingo fueron 11.500 que al precio de 8 euros por dorsal dan como resultado 92.000 euros que se destinarán a la investigación contra esta enfermedad. Pero no fue lo único recaudado. Hay que sumar también los 10.000 euros de los otros tantos boletos a un euro para participar en el sorteo de 274 lotes de productos donados por empresas navarras. Y aún queda por saber cuánto ha sido el recuento de la venta de camisetas, lazos o mochilas con el emblema de Saray.
“El apoyo no cesa”, decía la presidenta de la asociación, María José Oraá sobre esta marcha que partió poco después de las once de la mañana desde la plaza del Castillo y que recorrió el centro de la ciudad en un trayecto de cinco kilómetros que terminó en la misma plaza. “Cada año nos sentimos muy arropadas por la sociedad navarra; aquí no sólo hay gente de Pamplona”, remarcaba Oraá, que también quiso destacar la labor del centenar de voluntarios. “Tenemos a gente vendiendo boletos, dorsales, cuidando de los hinchables, en el montaje, avituallamiento y, por supuesto, la DYA”.
Y tras la jornada del domingo, toca elegir el proyecto al que entregar la recaudación. “Nos llegan a la junta que hacemos una primera criba y luego lo presentamos a la asamblea que es quien decide”, comentaba la presidenta de un colectivo con alrededor de 900 personas asociadas. Hasta la fecha, han entregado 480.000 euros. “Ahora nuestra atención se centra en las compañeras metastásicas, este 20% que queremos que cumplan nuestro objetivo fundamental, la supervivencia. Y para ello hay que investigar mucho sobre nuevos tratamientos o terapias”.
“UNA MIRADA AL CIELO”
“En la primera carrera que hicimos reunimos a 2.000 personas y ya nos pareció una barbaridad”, recordaba después, para matizar que desde luego no es una competición deportiva. “Bueno, no para todos. Hay quien lo hace corriendo, hay quien pasea con niños y quien viene hasta con el perro”, comentaba sonriendo.
Sobre Saray destacó, entre sus muchas facetas, la de acompañamiento a las mujeres afectadas. “Cuando te llega el diagnóstico, sin información, te hundes. Además, es una enfermedad que llega de pronto, sin síntomas, y te encuentras metida de repente en quimios, radio u operaciones. Es un cáncer que te afecta como madre si están dando pecho o como mujer en tu sexualidad si tienes que sufrir una masectomía”, recalcaba. “Y otro de los cometidos de Saray con iniciativas como ésta es hacer visible la enfermedad y mandar el mensaje a las afectadas de que no están solas”.
A las once y media comenzaban a llegar los primeros participantes, a los que la organización les entregaba agua, un zumo y un yogur. Y mientras esas 11.500 personas tejían una marea rosa en el centro de Pamplona -ya desde las diez de la mañana se veía a gente con la camiseta de ese color encaminándose hacia la plaza del Castillo- las voluntarias seguían atendiendo los puestos de venta con aquellos que habían decidido acercarse a dar su apoyo pero sin hacer la marcha.
Entre ellas estaba María José Zamora Barrionuevo, en el puesto de camisetas donde se dieron salida prácticamente a las 12.000 que habían traído. “Llevamos desde las ocho de la mañana y esto es un no parar, ni nos da tiempo para contar cuántas hemos podido vender, pero yo diría que casi todas y nos hemos quedado ya sin bastantes tallas. La verdad es que te hace mucha ilusión ver cómo la gente se vuelca y como cada año va a más”.
Y en otro de los puestos, Julia Ramírez Gómez se encargaba de vender los productos con la marca de Saray y, por supuesto, teñidos de rosa, como los característicos lazos o bandoleras, además de los boletos del sorteo. “Nosotras hemos empezado a las nueve de la mañana y está siendo una maravilla ver cómo hay tantas personas comprando. Nos sentimos muy arropadas”.
