Burlada
La reivindicación de Erripagaña sale por primera vez del barrio
Hasta ahora las protestas por falta de servicios se habían escenificado en sus calles pero este jueves se concentraron en Burlada y lo harán en Pamplona


Actualizado el 26/10/2023 a las 22:07
Hasta este jueves no se había producido más movilizaciones en Erripagaña tras la gran manifestación que recorrió las calles del barrio el 4 de marzo en demanda de servicios a los cuatro ayuntamientos a los que pertenecen, Pamplona, Burlada, Egüés y Huarte. Una ausencia de prestaciones que los vecinos achacan a esa división entre cuatro municipios que les relega a un último lugar porque, en previsión de que se incorporen finalmente a uno, el resto no quiere invertir dinero para un emplazamiento del que no será titular.
Pero así, repiten los vecinos, llevan veinte años. Las dos décadas en las que comenzó la construcción de este zona urbana entre Mendillorri, Sarriguren (Egüés) y Burlada. A día de hoy cuenta con algo más de 12.500 residentes que deben desplazarse fuera de su barrio para acudir al médico, al colegio o hacer deporte. Y quieren un centro escolar, otro sanitario y un polideportivo, recordó ayer la asociación de vecinos de Erripagaña. Pero, coinciden en señalar la mayoría, lo prioritario es el centro de salud.
Y este jueves quisieron visibilizar su descontento con un acto de protesta que por primera vez salió de sus calles para trasladarse a la plaza de las Eras de Burlada que preside el edificio consistorial. Y se lo hicieron allí para coincidir su concentración con el pleno municipal intentando que el sonido de sus silbatos llegara a oídos de la corporación. Una protesta que repetirán en Pamplona también el día de su sesión municipal, el próximo jueves 2 a las cuatro y media de la tarde. Y en noviembre, aún sin fecha, celebrarán otra manifestación, ésta sí por Erripagaña.
“DONDE NOS QUIERAN”
A las seis de la tarde comenzó la concentración con medio centenar de personas entre las que estaba el presidente de la asociación de vecinos, José Luis García Gómez. “Esperemos que las concentraciones hagan recapacitar a nuestros políticos y, por ejemplo, aquí en Burlada, que con los presupuestos EH Bildu cumpla con lo que puso en su programa electoral, que haría un polideportivo para el barrio”, comentó José Luis García.
Pero no es la formación abertzale la única que recibe sus críticas ya que, en una carta remitida a los medios de comunicación este martes, la asociación vecinal acusaba a todas las formaciones políticas (UPN, PSN, Geroa Bai, PP y Contigo Zurekin) de “hacer politiqueo barato” reprochándose unos y otros el retraso en buscarles una salida y dotarles de más prestaciones. Pero, recordaban, todos los partidos han formado parte del Gobierno de Navarra y no le han dado solución al problema.
Ahora, tres de los ayuntamientos con suelo en Erripagaña se han comprometido a elaborar cada uno un estudio económico sobre el impacto que tendría en sus arcas municipales la anexión del barrio;una medida a la que Huarte ha renunciado.
El presidente de la asociación de vecinos afirma que no hay una corriente mayoritaria sobre a qué municipios se quieren integrar. “Siempre hemos dicho lo mismo, al que apueste por nosotros, donde nos quieran. Lo que no se puede seguir es así, perteneciendo a cuatro ayuntamientos porque continuará la parálisis”, indicaba ayer poco antes de la protesta, que se prolongó durante un cuarto de hora tras una pancarta y enarbolando carteles en los que se exigía menos edificios y más dotaciones.
“Lo único que tenemos es un solar para un centro de salud que cedió Burlada del que no nos dan fecha de construcción y el proyecto de un centro de cero a tres años, pero no porque el Gobierno se acordara de nosotros, sino porque se inundó el que tenía en Burlada”, se quejaba el presidente de la asociación de vecinos.
BARRIO DORMITORIO
Decía ayer Iratxe Pérez Gómez de Segura que en Erripagaña no hay una vida de barrio. “Nos han condenado a ser un lugar dormitorio porque carecemos de espacios de encuentro. Particularmente, yo echo de menos un polideportivo, pero también un centro cívico y cuando mis hijos eran pequeños un colegio. Ellos han ido a Mendillorri y, como es lógico, sus amigos están allí. Por eso nuestras calles están vacías de gente y menos aún se ven cuadrillas de jóvenes o adolescentes, no se hace vida en Erripagaña”.
Sara Herrero Jiménez, que vive en la zona perteneciente a Burlada, redundaba en la misma idea pero en este caso pensando en los jubilados. “No tenemos un lugar para juntarnos. Te intentas apuntar a actividades en Burlada y ya tienen todas las plazas ocupadas con sus vecinos y vas a Pamplona y te dicen que no puedes, que te inscribas en tu localidad”. No es su único problema, aseguraba. “Me tocaba el centro de salud de Sarriguren. ¿Y cómo voy? Además, siempre está lleno. Así que decidí seguir con el de la Rochapea, aunque eso me suponga tener que ir hasta los edificios inteligentes y de ahí coger la villavesa”.
“Hasta un año de retraso hay en las revisiones anuales pediátricas en el centro de salud. Sarriguren está colapsado”, afirmaba Beatriz Ruiz de Eguino Martínez, madre de dos pequeños de 9 y 5 años. “Es su momento, no había más que cuatro columpios y un tobogán en la parte que corresponde a Pamplona”. Y, añaden, un campo de baloncesto pero sin mantenimiento.
“Cuando nació el pequeño había que ir una vez al mes a la visita con el pediatra en Sarriguen. Si ibas en coche, era un milagro aparcar. La otra opción es la villavesa y tienes que mirar líneas... hasta dos días me costaba planificar cómo llegar”, indicaba Iker Albéniz Goñi. “Para mí, la falta del centro de salud es el principal problema pero también se te plantean otros como la ausencia de una escuela infantil. La opción es llevarlo a Mendillorri, pero eso ya implica un desplazamiento fuera de tu barrio”.