IWER- Matesa
El nuevo proyecto para IWER, el emblemático espacio de la Rochapea: tiendas, restaurantes, gimnasio y apartotel
Está previsto que antes de fin de año comience el derribo de tres naves junto al edificio principal para construir una plaza y parque junto a Marcelo Celayeta


Actualizado el 08/10/2023 a las 08:19
La Rochapea afrontará en los próximos meses una profunda transformación en uno de sus espacios más emblemáticos, el edificio IWER-Matesa o Las Sedas, como todavía le conocen los veteranos del lugar. El primer paso será la urbanización de una gran plaza arbolada y un bulevar, pero casi de forma paralela las viejas naves se transformarán en una zona de tiendas y restaurantes, oficinas, apartaoteles y una residencia de mayores. Un “proyecto de regeneración total de la zona que mejorará los servicios y la calidad de vida del barrio”, según las previsiones de Obenasa, constructora que lleva casi cinco años trabajando en esta intervención.


El Ayuntamiento de Pamplona prevé aprobar este lunes de forma definitiva el expediente urbanístico con los últimos cambios realizados sobre el proyecto inicial después de un proceso participativo con el vecindario. Así, la plaza de 14.000 metros cuadrados frente a la avenida Marcelo Celayeta tendrá menos loseta y más zona verde con árboles. Para construir esta plaza pública será necesario derribar tres naves junto a la calle Cruz de Barkazio. Se trata de tres almacenes en planta baja que no están protegidos por el catálogo municipal al carecer de valor arquitectónico.
Las obras de derribo u urbanización las ejecutará Obras Especiales SA (Obenasa). Esta empresa también reformará los edificios y ejerce de promotor en la búsqueda de operadores comerciales y de restauración interesados en instalarse en esta zona comercial. El presidente de Obenasa, Luis Jordán, señala que ya hay varias firmas interesadas, tanto locales como grandes cadenas. En concreto, el edificio tendrá un supermercado, un gimnasio y al menos un restaurante. Ya hay solicitadas varias licencias de actividad.
Asimismo, está concedida la licencia para la residencia de mayores de 130 plazas. Se situará en el pabellón trasero, paralelo a la calle Artica y junto a la plaza Pío Caro Baroja. Está promovida por Healthcare Activos, una plataforma española que posee medio centenar de hospitales y residencias.
El edificio IWER Matesa es propiedad de la comunidad de bienes Kena. En 2021, Obenasa y Carlos III Viviendas firmaron un contrato de compraventa del edificio, aunque posteriormente Carlos III Viviendas vendió su parte. El traspaso de la propiedad a Obenasa no se ha materializado a la espera de la aprobación definitiva del expediente urbanístico, explican desde la constructora. Obenasa calcula que todo el desarrollo supondrá una inversión de más de 40 millones. Esta cifra incluye la compra del inmueble, las obras de urbanización y las inversiones que realizarán los distintos operadores comerciales.
NEGOCIOS ALQUILADOS
Obenasa, como propietaria, correrá a cargo de los gastos de urbanización del entorno. Según el proyecto redactado por los arquitectos Miguel Ángel Alonso y Rufino Hernández (AH Arquitectos), los propietarios de IWER Matesa ceden al ayuntamiento 20.276 m2 para viales y espacios públicos. En paralelo a la calle Artica discurre un bulevar de 8.939 m2, mientras que la nueva plaza de Marcelo Celayeta tendrá 6.476 m2 más una zona de parque de 3.000 m2. La constructora confía en que a finales de 2024 ya estén terminadas y abiertas al público la plaza y el bulevar. A principios de 2025 se espera que esté funcionando la zona comercial. La residencia de mayores, debido a su envergadura, será lo último en estar terminado, hacia finales de 2025.
Actualmente el edificio posee estancias alquiladas a negocios de variados sectores y otras vacías que no reúnen condiciones de habitabilidad. Según explica Obenasa, la mayor parte de estos negocios va a poder continuar su actividad durante las obras, ya que están situados en la primera y segunda planta y quedan al margen de la intervención. Se trata de 8.000 m2 que un grupo de accionistas de IWER Matesa conservará en propiedad.
El presidente de Obenasa, Luis Jordán, asegura que IWER no se va a convertir en un gran centro comercial y que la tipología de comercios y establecimientos de restauración va a ser muy variada. Apunta que pequeños comerciantes del barrio han mostrado su interés en los locales comerciales. “La residencia de mayores, que va a dar un gran servicio al barrio, es una pieza fundamental del proyecto, por lo que se van a buscar negocios compatibles con esta actividad”, apunta.
Transformar la antigua fábrica en un edificio inteligente y eficiente
La histórica fábrica de telares de IWER Matesa será un edificio moderno, inteligente y eficiente energéticamente, gracias en parte a las ayudas europeas del programa Horizon 2020. Pamplona, junto a la localidad belga de Genk y a la ciudad estonia de Tartu, fueron las ciudades elegidas para el proyecto Barrios de Energía Positiva. Matesa es una de las piezas claves del proyecto Open Lab para la Rochapea. La cubierta del edificio estará cubierta por placas fotovoltaicas. La energía producida no sólo alimentará a los locales comerciales y oficinas, sino que podría llevar a otros edificios del barrio. Desde hace meses se trabaja en la creación de una comunidad energética en este sentido.
Aunque en un principio se planteó la instalación de una pérgola fotovoltaica sobre la explanada trasera de la parcela, finalmente se ha descartado. Desde Obenasa explican que esta explanada será un parking privado de 300 plazas.
En el proyecto Open Lab participan el Ayuntamiento de Pamplona, el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER), expertos de la Universidad del País Vasco (UPV), AH Asociados y Obenasa. El CENER estudia sistemas para monitorizar y optimizar el gasto energético de los edificios y la instalación de acumuladores.
CLAVES DEL PROYECTO
La parcela de IWER-Matesa, la unidad O-1, tiene una superficie bruta de 60.000 m2, de los que Matesa aporta 53.000 m2 y el resto son de propiedad municipal. Según el plan parcial, Matesa cede 20.000 m2 para viales y zonas verdes, por lo que se queda 33.600 m2.
Edificio principal: Es el edificio protegido, en forma de T. La planta baja será de uso comercial, la primera y segunda son oficinas. Además, la residencia de mayores ocupará uno de los brazos.
Nave de la calle Artica. Se trata un edificio rectangular adosado a la torre del reloj (3.500 m2), que estará rodeado por el futuro bulevar. Es de planta baja y será de uso comercial y restauración.
Nueva plaza De las cuatro naves adosadas al edificio principal, tres se derriban y una se conserva (11.000 m2), aunque se tira la cubierta para que sea plana. Está previsto un supermercado.
