Un otoño en sandalias y sin abrigos en Pamplona
Las altas temperaturas registradas a principios de octubre sumadas a los cambios en los hábitos de consumo incitan a seguir comprando ropa de verano en pleno otoño. Los comercios del Casco Viejo aún mantienen estas prendas en sus escaparates


Publicado el 05/10/2023 a las 05:00
"El año pasado por estas fechas ya habíamos vendido abrigos, jerséis o incluso bufandas”, aseguraba contundente Vanesa Obetka, empleada de Skaner Shop, tienda de ropa ubicada en la calle Mayor de Pamplona. Pero las altas temperaturas impropias de otoño han llevado a cambiar la tendencia y a que muchos establecimientos y pequeños comercios del Casco Viejo de Pamplona aún sigan vendiendo prendas de verano en octubre.
Vestidos de playa, blusas estampadas y colores vivos se dejan ver entre las perchas de los establecimientos que, dada la situación, han preferido guardar la ropa de invierno para cuando llegue el frío.
Los 31,5 grados registrados en la capital navarra este 1 de octubre parecen dar respuesta a un fenómeno poco habitual en otoño: comprar ropa de verano. “Las camisetas de manga corta de algodón están siendo la prenda estrella, están arrasando”, cuenta con incredulidad Obetka.
Desde la Asociación Ensanche Área Comercial, María Jesús Alonso Arteaga, gerente, explica que “se trata de un perfil de consumidor ya habitual desde hace algunos años”. “La gente no compra con antelación. Hasta que no llueve no se compran chubasqueros, no existe previsión”, señala.
COMPRAS POR IMPULSO
Y es precisamente esa falta de previsión lo que ha cambiado con el paso del tiempo. “Antes para los meses de septiembre se compraban abrigos, jerséis y calzado de invierno, no se esperaba a que hiciera frío”, apuntaba Javier Moral, responsable de Pavana, tienda de moda situada en la calle Mayor. “La gente compra por impulso, no se anticipa”, revelaba el trabajador.
No es de extrañar que si uno se asoma a echar un vistazo por los escaparates de los comercios del Casco Viejo de Pamplona pueda contemplar la esencia del periodo estival a través de ellos. No solo son las prendas de ropa sino también el calzado. Las altas temperaturas impropias de otoño han hecho que, por ejemplo las sandalias, una prenda que en otros años ya estaría de rebajas a estas alturas del año, se mantenga en su precio original. “Se siguen vendiendo muy bien, incluso zapatos tan veraniegos como las alpargatas o las cuñas”, aseguraban algunos trabajadores de zapaterías del Ensanche.
Las personas que caminan por las calles de Pamplona también reflejan a través de su vestimenta este cambio de hábitos de consumo. Las faldas largas, las bermudas o los colores vivos se han dejado ver estos días por las calles de la capital Navarra. “Yo creo que la gente aún sigue en verano”, deduce entre risas la trabajadora de Skaner Shop, Vanesa Obetka. Quizás no sean solo los cambios de temperatura sino también el anhelo de los días de playa, los atardeceres en la piscina, las cervezas en la terraza con los amigos o las sobremesas en familia lo que lleve a no comprar el chubasquero hasta que no llueva en Pamplona.