Privilegio de la Unión
El encuentro de dos dinastías
El 8 de septiembre es una fecha de paz en Pamplona. Este viernes los reyes de España, Felipe VI y Letizia, mostraron sus respetos ante el mausoleo del monarca que unió a Pamplona y cuyos restos descansan en la nave central de la catedral


Publicado el 09/09/2023 a las 06:00
Catedral de Pamplona, 8 de septiembre de 2023. La fecha irradia historia. Vítores en la calle. Solemnidad en el templo. El Himno de las Cortes de Navarra pone fondo musical regio a la entrada de los reyes de España, Felipe VI y Letizia, a la seo pamplonesa. Son las 11.30 horas y los monarcas recorren la nave central de la catedral de Pamplona en un ambiente casi íntimo, tan solo presenciado por algunas autoridades, el Cabildo y, sí, un enjambre de periodistas, testigos todos ellos de un momento histórico. En la calle, separados por unas catenarias y entre un imponente despliegue de seguridad, el público aguarda la salida del templo tras un primer encuentro con los monarcas cálido y cercano, de contacto físico y apretones de manos. Algo impensable en la Pamplona de 1423.
Tal día como hoy de hace 600 años –que se dice pronto–, el rey navarro Carlos III el Noble (1361-1425) firmó el Privilegio de la Unión, el documento que marcaría el inicio de la Pamplona moderna y que suponía la unión en concordia de los tres núcleos poblacionales, separados por murallas y enfrentados históricamente. Es el germen fundacional de la capital navarra tal y como la conocemos hoy. Y también de su Ayuntamiento, su “jurería” en origen.
“El Burgo de San Cernin, la Población de San Nicolás y la Navarrería constituirán en adelante una sola comunidad o cuerpo indivisible con una sola jurisdicción. Las rentas y términos de las tres poblaciones serán comunes a toda la Ciudad de Pamplona y se inscribirán en el plazo de tres meses en un libro común que tendrá carácter de carta o documento público”. Así reza el primer capítulo del histórico documento, escrito en romance, en cuyo preámbulo, el rey navarro ya daba cuenta de la violencia que asolaba a esa ciudad de tres ciudades, con sus “contiendas, heridas y homicidios”. El 8 de septiembre es una fecha de paz para Pamplona.
Volvemos a 2023. Los reyes Felipe VI y Letizia recorren el templo gótico. Tras ellos, una comitiva de autoridades religiosas y civiles: el arzobispo Francisco Pérez; la presidenta de Navarra, María Chivite; la ministra en funciones de Política territorial, Isabel Rodríguez; la alcaldesa de Pamplona, Cristina Ibarrola, y el deán de la catedral de Pamplona, Carlos Ayerra. Todos ello se dirigen al mausoleo con la tumba de Carlos III el Noble, artífice del Privilegio, y de su esposa, Leonor de Trastámara. No pudo asistir, por cuestiones de salud, el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde.
ANTE EL SEPULCRO REAL
Los Reyes, la presidenta, la ministra, el arzobispo y la alcaldesa se sitúan frente al sepulcro. Los monarcas hacen una reverencia ante el conjunto escultórico de alabastro en señal de respeto. Como le indica el deán de la catedral, Carlos Ayerra, al rey Felipe VI, el rostro de Carlos III el Noble es el auténtico ya que se esculpió en vida, entre 1413 y 1419 por Jehan Lome de Tournai. El fondo musical del órgano cambia al himno de España que reverbera entre los muros de piedra de la catedral. Un ayudante del personal de la Casa Real acerca una corona de flores que deposita a los pies del mausoleo con la leyenda “Sus Majestades los Reyes de España”. Las dos dinastías, la Borbón y la Evreux, se encuentran en una efeméride para la historia.
Felipe VI intercambia unas palabras con Carlos Ayerra que le muestra el crucero de la catedral donde figuran los escudos dinásticos con las armas de Carlos III el Noble, entre otras. Ayerra le explica que Leonor de Trastámara fue la tía abuela de Isabel la Católica. Felipe VI y Letizia firman en el Libro de Oro de la catedral pamplonesa. El acto llega a su fin. Breve, íntimo y de respeto. Fuera, la muchedumbre vuelve a rugir con la salida de los monarcas.
Un texto para la historia en el Libro de Oro
Fue el broche final del acto celebrado en la catedral de Pamplona. Felipe VI y Letizia firmaron en el Libro de Oro de la seo pamplonesa un texto, con una cuidadísima caligrafía, redactado por los propios canónigos del Cabildo. “Visita de Sus Majestades los Reyes de España a la catedral de Pamplona para honrar la memoria de los reyes de Navarra Carlos III el Noble y Leonor de Trastámara, con ocasión del 600 aniversario de la firma del Privilegio de la Unión que este rey concedió a la ciudad de Pamplona el 8 de septiembre de 1423 para que pasara de estar estructurada en tres jurisdicciones (ciudad de la Navarrería, burgo de San Cernin y Población de San Nicolás) a una sola, conformando así un único municipio bajo un mismo ayuntamiento”. El rey Felipe VI pudo contemplar, en el mismo Libro de Oro, la firma de su padre, Juan Carlos I tras su visita de 1999.