Ana Carmen Marco, profesora de Carmelitas Vedruna


Publicado el 26/08/2023 a las 08:18
Qué verdad es la de que algo se muere en el alma cuando un amigo se va. Y no se nos ha ido solo una amiga, se nos ha ido una amiga, una compañera, una hermana, como ella nos solía llamar: “¡Hermanaaaaaa!”. Hoy los pasillos de nuestro colegio, silenciosos sin nuestros alumnos, todavía estarán más silenciosos, si cabe, al recordar su risa, que retumbaba en todos ellos, o el eco de su taconeo en las tarimas de las clases, sus bailes y cánticos que entonaba sin mucha afinación, pero con garra y pasión
Y es que Ana Carmen Marco llegó desde su querida Cascante natal hace 47 años para trabajar en el colegio de las HH Carmelitas de Vedruna, tras haber estudiado en las Vedrunas de Vitoria y Zaragoza.
Aquí enseguida formó un tándem formidable con Anabel, su gran amiga, con la que compartió esa curiosidad insaciable por aprender, por innovar. ¡Cuántas tardes, después de clase, pasaron horas en las librerías buscando libros para leer en sus clases y buscando nuevas formas de enseñar! Aunque no las unió solo el trabajo.
Y para nosotros, compañeras y compañeros, qué suerte haber disfrutado de ella, haber aprendido tanto, tantísimo de Ana Carmen. Siempre dispuesta a ayudar y animar a cualquiera, torbellino en estado puro, todo energía y emoción. Una mujer que sentía con el corazón más profundo, sin medias tintas, vivía la vida y disfrutaba cada momento. Entraba en la sala y contagiaba alegría y buen rollo con sus anécdotas e historias divertidísimas que hacían que todos acabásemos riéndonos hasta no poder más
Ana Carmen también compartió con nosotros la alegría por la boda de tu hermano, la boda más famosa de ese año, sin duda. Todos queríamos a Angelmari y a Eva, aunque no los conociéramos. Y luego llegaron sus sobrinos, Ángela y Fernando, por los que sentía auténtica devoción. Con ellos, horas de tizas, lecturas, juegos y ya de mayores, viajes, experiencias, emociones...
Ana Carmen, qué lujo que haya sido nuestra amiga, que nos haya aportado su chispa y su vitalidad en tantos y tantos buenos momentos. Compañera de viajes, compañera de vida.
Se ha ido pronto, con 67 años, pero no parecen pocos si pensamos en toda la vida que ha dejado atrás, todos los alumnos a los que ha dedicado tanto tiempo en gran parte de su vida. Le seguiremos echando de menos en el colegio y en nuestras vidas. Pero no se ha ido del todo, que la gente buena no se entierra, se siembra y Ana Carmen ha llenado de semillas el camino de tanta gente... Su sonrisa, su energía contagiosa y su buen humor permanecerán siempre vivos en nuestro recuerdo. Y brindaremos por ella, por la vida que tuvo, agradecidos por la vida que pudimos compartir con ella.
M. Jose Pascual, Cristina Alonso, Lara Hierro y Blanca Garnica, compañeras de la fallecida en el colegio FEC Vedruna de Pamplona, han escrito el texto