TSJN
Las acusaciones pedirán de 15 a 25 años por asesinato
La instrucción del caso, que será enjuiciado por un jurado popular, se encuentra en su fase final


Actualizado el 18/06/2023 a las 08:14
La investigación de la muerte de Margarita Munilla se encuentra en su fase final en el Juzgado de Instrucción nº 2. Cuando acabe y se notifiquen todos los escritos, el caso irá a juicio y un jurado popular será el encargado de valorar lo ocurrido el 7 de noviembre de 2021 en la cárcel de Pamplona. De momento la jueza ya dictó el año pasado un auto en el que apreciaba indicios de, al menos, un delito de homicidio contra la investigada. La fiscal, por su parte, consideró los hechos un asesinato.
Es el mismo delito que contemplan las dos acusaciones particulares, una en representación de la madre y la hija de la fallecida, y otra en nombre de su pareja, defendida por los abogados Iván Castaño y Emilio Bretos, y que pedirán en el juicio de 15 a 25 años de prisión.
Según relató la Fiscalía el año pasado, la presa investigada se encontraba en un programa de prevención de suicidios, una situación que conllevaba la designación de una persona que actuara como acompañante de forma continua. Del 3 al 7 de noviembre, la interna que acompañaba a la acusada era la víctima, y ambas compartían celda. La convivencia dio lugar a problemas, tal y como consta en las cartas enviadas por la fallecida a su pareja. Debido a esa situación, Marga solicitó darse de baja como presa acompañante el mismo día del crimen.
Esa tarde, las cámaras de seguridad del pasillo del módulo grabaron a la víctima cuando se dirigía a la celda a las 19.51 horas, después de haber cenado. A las 20.26 horas, lo hizo la acusada. Una vez dentro, entre las 21 y las 3.10 horas ,ocurrieron los hechos. Según apuntaron jueza y fiscal en su día, la investigada atacó a la víctima por detrás, “de forma sorpresiva e inopinada”, y le comprimió el cuello con el antebrazo o una toalla hasta asfixiarla. Después, pulsó el botón para llamar a los funcionarios, que acudieron y sacaron a la víctima de su celda. Cuando el personal del 112 movilizado llegó al lugar, solo pudo certificar su muerte.
La acusada negó los hechos en su día. Aseguró que estaba durmiendo y que al despertarse la vio en el suelo, por lo que avisó a los funcionarios.
