Protesta
Plante de la comparsa tras las nuevas agresiones en Sarriguren
Tras una agresión el viernes y nuevos empujones el domingo, en el final de las fiestas, detuvieron la salida a modo de protesta


Publicado el 13/06/2023 a las 06:00
Lo anunciaron en los días previos a las fiestas de Sarriguren y lo cumplieron en el desfile programado el domingo, final de las celebraciones en la capital del Valle de Egüés. Los miembros de la comparsa de gigantes y cabezudos del Valle de Egüés suspendieron su salida tras una agresión y el empujón a uno de los voluntarios que da vida a uno de los cuatro kilikis que junto a cuatro gigantes conforman el grupo. Se trata del segundo año que en estas jornadas que estrenan el calendario festivo en las ciudades de la comarca de Pamplona la comparsa denuncia agresiones más allá de los juegos y “peleas” entre kilikis y jóvenes. En el Consistorio no tenían constancia de los daños y esperaban una reunión para valorar la situación vivida y los motivos del plante, que se produjo a instancias del grupo.
Ya el viernes, minutos antes del cohete que abrió las fiestas, los componentes de la comparsa se ratificaban de la medida anunciada en redes sociales. “No se pueden consentir agresiones así. No son simples juegos entre jóvenes y kilikis. Meten hasta petardos en las cabezas, o dan empujones sin ton ni son y es difícil guardar el equilibrio o no hacer daño a alguien que va cerca en silla de ruedas o corriendo. A menores”, apuntaban.
Lo corroboraban este lunes Aitor Montoya, el presidente de la comparsa, y Javier Díaz, responsable de los kilikis. “El viernes, tras el cohete, salimos entre mucha gente y con el recelo tras los problemas del año pasado. Todo transcurrió bien hasta última hora. Y el sábado sacamos carteles y no hubo problemas, pero el domingo de nuevo sí y paramos todos. Cuando estaba lleno de público. Pero es la manera de protestar y de hacer visible una situación que no es nueva ni única, pero que aquí adquiere un tono distinto”, señaló Montoya.
Díaz fue uno de los agredidos el domingo, en la acción que dio al plante final. “No puede ser estar así. El sábado con más voluntarios vestidos con la ropa de la comparsa no hubo problemas, quizá por eso. Pero el domingo que había menos personas volvieron a hacerlo. Pese a que nos precedían los de Protección Civil y algún participante intento detener a los que empujaban. Pero no se pudo. Se trata de que se vea lo que pasando. Que estamos hartos y que es peligroso y que algún padre o madre pueda advertir a sus hijos adolescentes que esos comportamientos no se pueden dar. Que además hay peligro”, apuntaba ayer antes del balance.
La concejal en funciones Inmaculada Múgica, delegada de Cultura y Fiestas y electa por el PPN, lamentaba la situación y también el hecho de que el plante se adoptara de forma unilateral por la comparsa de gigantes y cabezudos del Valle. “Podían habernos comunicado a alcaldía o a m í antes de plantarse y dejar el desfile”, decía ayer.
Creada en 2015, la comparsa de gigantes y kilikis cuenta con unas 30 personas entre voluntarios encargados de mover y bailar las figuras. En total son cuatro gigantes y cuatro kilikis. En algunas jornadas hay hasta dos relevos en el caso de los kilikis. Los empujones y golpes se han dado en días en que sólo una persona llevaba la cabeza del kiliki.