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Pamplona

Cuando cambió el cementerio de San José

El cementerio de Pamplona continúa su evolución adaptándose a los nuevos tiempos

Ampliar Comparativa del cementerio de San José entre 1980 y 2022
Comparativa del cementerio de San José entre 1980 y 2022DN
  • A.O.
Publicado el 28/10/2022 a las 06:00
Con más de 200 años de historia el cementerio de Pamplona continúa su evolución adaptándose a los nuevos tiempos, un hecho palpable en estos días próximos a la celebración de la festividad de Todos los Santos. Desde que tuvo lugar el primer enterramiento en este término de Berichitos, en diciembre de 1808, el camposanto tuvo que enfrentarse a varias ampliaciones para poder atender las necesidades de la capital navarra. La llegada de las incineraciones en el 2000 permitió mantener los límites del cementerio y acabar con un problema, el de la falta de espacio, que había provocado no pocos quebraderos de cabeza a sucesivas corporaciones.
Hasta ese momento la construcción de sucesivos bloques de nichos había sido la mejor solución para las inhumaciones. Los primeros llegaron en los años 30 del siglo pasado. Consta en los archivos el pago de 5.700 pesetas a los constructores Luz y Sancho por unos nichos en el año 1937 y de un año más tarde la necesidad de encargar un reglamento para su uso. En la década de los 40 el cementerio de San José registra importantes transformaciones: obras de reforma en la entrada principal, se adjudica al artista Sánchez Cayuela la decoración de la capilla y se construyen nuevos grupos de nichos para los que se actualizan las tarifas: 550 pesetas los que son a perpetuidad y 35 pesetas para las concesiones a 10 años. El auge de los nichos provoca sin embargo algunas curiosidades que hoy en día resultarían incomprensibles. Así, en 1945, el Ayuntamiento impuso una multa a un industrial por hacer una caja más grande que la dimensión del nicho. Perseguía el consistorio que los ataúdes entrasen “bien y no queden fuera, ofreciendo un desagradable aspecto”. De la misma forma se había hecho un llamamiento a los ciudadanos para eliminar “repisas y aditamentos que hacen desmerecer la uniformidad, armonía y estilo de los nichos”.
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