Urbanismo
La vegetación del Baluarte de Parma aleja a murciélagos
Esta es la conclusión a la que han llegado los técnicos de Medio Ambiente tras visitar las obras de rehabilitación de la muralla


Publicado el 05/05/2022 a las 09:35
Pues aunque las palomas nos resulten más agradables, y de hecho ha sido costumbre hasta que una ordenanza municipal lo ha prohibido, darles migas de pan, la realidad es otra: para el ecosistema son mucho más valiosos los murciélagos. Las otras, las palomas, sólo “sirven” como alimentación en una cadena que en la ciudad se interrumpe porque no hay halcones u otras aves rapaces. Así que las palomas manchan con sus heces y molestan. Los murciélagos, no. Ellos controlan las plagas de insectos y, como las abejas, también son polinizadores. Y ese papel importante hizo que ayer, en la comsión de Urbanismo, el concejal de Proyectos Estratégicos, Movilidad y Sostenibilidad Fermín Alonso (NA+), explicara a EH Bildu cómo se había protegido a las colonias de estos mamíferos en las obras del Baluarte de Parma.
Pues de ninguna manera porque, dijo el edil, los técnicos de Medio Ambiente que visitaron esta parte de la muralla ahora en fase de rehabilitación no encontraron indicios de presencia de murciélagos en las paredes. El motivo, explicó Alonso, es que las piedras están cubiertas por plantas enredaderas que impiden la entrada de los animales en los huecos de la pared.