Refugiados
Pamplona baraja el albergue de peregrinos para alojar a refugiados
El Ayuntamiento estudia habilitar varios pisos de la antigua estación de autobuses y el coliving de emprendedores la calle Mayor


Actualizado el 14/03/2022 a las 18:48
Nadie sabe cuándo, ni cuántos ni cómo, pero todas las administraciones se preparan para acoger a refugiados ucranianos. El Ayuntamiento de Pamplona también estudia qué recursos tiene para atender a estas personas que huyen de la guerra. No obstante, desde el Gobierno de Navarra les han transmitido que no hay necesidad inmediata de alojamientos. La mayoría de los que llegan cuentan con familiares y amigos, aunque ayer el antiguo albergue de Alsasua recibió a 61 refugiados.
Casualmente, o providencialmente, están en su recta final las obras del chalé de Caparroso, en la cuesta de Labrit, que va a ser destinado a los programas de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Pero sus cinco habitaciones son a priori insuficientes. Por este motivo, el consistorio se plantea que el albergue de peregrinos de Jesús y María pueda acoger a ciudadanos ucranianos. El coliving de la calle Mayor o pisos de la antigua estación de autobuses son otras de las opciones.
El albergue municipal de peregrinos Jesús y María, en la calle Compañía, tiene capacidad para 114 personas, aunque a raíz de la pandemia se redujo a la mitad el número de plazas. Actualmente es gestionado por Aspace pero la concesión se termina el 16 de mayo. Desde el área de Asuntos Sociales se plantean dos opciones. Una sería dividir el espacio para que una parte siga siendo utilizada por peregrinos y la otra parte por refugiados. Otra opción es destinarlo únicamente a refugiados y firmar un convenio con los hoteles de la ciudad para que alojen a peregrinos. En todo caso, hasta el 16 de mayo seguiría funcionando como albergue de peregrinos.
Pamplona cuenta con otro albergue municipal, el Paderborn en la Magdalena, que es gestionado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Paderborn. Las inundaciones de diciembre causaron importantes destrozos, pendientes de arreglar después de tramitar los partes a la aseguradora.
NECESIDAD DE REFORMAS
El área de Asuntos Sociales ha hecho un repaso a los edificios municipales que están en desuso y que reúnan las condiciones mínimas de habitabilidad para alojar a personas. Entre los espacios que están ya para entrar a vivir se encuentra la vivienda del conserje del colegio público José María Huarte de San Juan, ahora vacía.
Técnicos municipales también han inspeccionado los pisos de la antigua estación de autobuses, que en general se encuentran en muy mal estado. No obstante, hay cuatro viviendas de seis habitaciones que con una inversión de unos 30.000 o 40.000 euros podrían quedar habitables. No ocurre lo mismo con el edificio municipal de la calle Mayor número 14, el antiguo Muebles Apesteguía, que necesitaría una reforma integral.
En la calle Mayor 59, el Ayuntamiento terminó en 2020 las obras del edificio para un proyecto de coliving. Consta de once apartamentos y zonas comunes, pensadas para que emprendedores convivan y trabajen en dicho espacio. El Ayuntamiento tiene previsto firmar un convenio con la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) para la gestión de este espacio, pero es una opción usarlo de forma transitoria para familias.
El Ayuntamiento de Pamplona también cuenta con más de 150 viviendas de emergencia social, la mayoría ubicadas en el grupo San Pedro (Rochapea), aunque también hay en San Jorge, Casco Antiguo y Buztintxuri. Se trata de pisos para personas en riesgo de exclusión social, la mayoría procedentes de desahucios o de situaciones de hacinamiento. El problema es que la demanda es alta y hay lista de espera. Algunos de estos pisos están vacíos porque necesitan reforma, pero el Ayuntamiento se plantea llevar a cabo una actuación básica urgente para permitir su habitabilidad si fuera necesario. Algunos de estos pisos que estaban vacíos se encuentran ocupados ilegalmente y con procesos judiciales para el desahucio.
De forma paralela, el Ayuntamiento ha cedido al Cluster SOS Ucrania una sala del Civivox de Iturrama que posee diversos materiales. Entre otras cosas, está siendo utilizado por ciudadanos ucranianos que desean contactar con familiares.
Una plan de acogida para familias
El Ayuntamiento de Pamplona está elaborando un plan de acogida para las familias ucranianas. Entre otras acciones, se van a elaborar materiales informativos en ucraniano y ruso con los recursos disponibles y trámites. También se les quiere dar atención psicosocial, teniendo en cuenta sus necesidades idiomáticas y culturales. Asimismo, el programa Coworkids de atención a la infancia está organizando actividades de acompañamiento escolar, creatividad, deporte, etc.. Para llevar a cabo todas estas actividades está identificando colectivos, asociaciones y comerciantes vinculados con Ucrania que puedan hacer de traductores e intermediarios. Asimismo, la asociación SAR Navarra se ha puesto a disposición del Ayuntamiento para trasladar la ayuda recogida estos días en los mercados municipales y otros puntos. La próxima semana saldrá el primer camión hasta la frontera polaca con Ucrania.
EL CHALÉ DE CAPARROSO, CASI A PUNTO
El chalé de Caparroso ha sido rehabilitado para destinarlo a estancias temporales de refugiados y solicitantes de asilo. Cuando en la anterior legislatura se planteó este uso, Europa vivía el drama de la inmigración desde Siria. Ahora el drama es el mismo pero con otro país como protagonista. Las obras están casi terminadas. El Ayuntamiento ha elaborado un borrador de convenio con el Gobierno de Navarra para la cesión del chalé, que cuenta con cinco dormitorios, comedor, cocina y aseo. Ambas administraciones habían acordado que este espacio sirviera para atender el programa de transición de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Este programa da cobertura temporal a personas cuya solicitud de protección internacional ha sido denegada o están a la espera de una resolución a su expediente, pero que tienen que salir en un plazo de 15 días del programa de acogida para personas solicitantes de asilo o del programa de acogida.

