Tanatorios

Pamplona no incinera la mitad de los fallecidos por las obras del nuevo horno

Desde diciembre el cementerio de Pamplona sólo realiza cuatro cremaciones, por lo que los tanatorios acuden a Caparroso, Estella y Tudela

Sala de despedidas del cementerio de San José de Pamplona
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Sala de despedidas del cementerio de San José de Pamplona
Sala de despedidas del cementerio de San José de Pamplona

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Pedro Gómez

Actualizado el 10/03/2022 a las 09:37

Desde finales de diciembre, la mitad de las incineraciones de fallecidos en Pamplona y comarca se están realizando en los hornos crematorios de Estella, Tudela y Caparroso debido a que el cementerio de San José de Pamplona está funcionando con un único horno que realiza cuatro servicios diarios. Esta situación viene produciéndose a raíz de las obras para la instalación del nuevo horno crematorio. Poco antes de Navidad fue desmantelado uno de los dos hornos, el de mayor antigüedad. Algunos tanatorios de la comarca plantearon al consistorio que ampliara el horario de la instalación, pero los técnicos decidieron mantener en cuatro el número de servicios diarios debido al riesgo de avería si no se respetan los tiempos de enfriamiento.

La consecuencia ha sido que los tanatorios han tenido que realizar parte de los servicios fuera de Pamplona. Navarra cuenta con otros tres hornos. Tanatorios Irache tiene un horno privado en Tudela y gestiona el municipal del cementerio de Estella. Tanatorios Sánchez de Caparroso también posee un crematorio de titularidad privada.

El tanatorio San Alberto señala que en enero y febrero sólo han podido realizar el 50% de las incineraciones en el cementerio de San José. Para la otra mitad han optado por el traslado del féretro a otras instalaciones, principalmente al crematorio de Caparroso. “Casi todos los días hacemos uno o dos desplazamientos. Allí hay sala de despedida para las familias, pero en la mayoría de los casos sólo acuden los más cercanos e íntimos”, explica David Facila, gerente de San Alberto. Las cenizas son entregadas a la familia en el mismo día o en la jornada siguiente. También esta la opción de embalsamar el cuerpo para retrasar la incineración, pero también tiene un sobrecoste.

Mikel Idoate, gerente de tanatorios Izarra, señala que en estos meses de invierno se registra una media de 12-14 defunciones diarias. El 80% opta por la incineración. Como la normativa exige dar sepultura a los cuerpos en el plazo de 48 horas, no siempre es posible esperar al cupo del día siguiente en el cementerio de Pamplona. El sobrecoste económico para las familias ronda los 500 euros, debido al traslado en coche fúnebre y a que las incineraciones en Pamplona son más económicas que en otros hornos. En concreto, en la capital navarra se paga una tasa de 242 euros, mientras que en los hornos privados el servicio cuesta unos 400 euros más el 21% del IVA.

GUIPÚZCOA, OTRA OPCIÓN

“En mi opinión, si se hubiera ampliado el horario de incineraciones hasta las 17.00 horas, no tendríamos este problema”, señala Idoate. Tanatorios Izarra, que tiene siete velatorios en la zona norte de Navarra, deriva algunos servicios a los hornos crematorios de San Sebastián y Beasáin en Guipúzcoa.

Desde el área de urbanismo y sanidad explican que los trabajos para la sustitución de uno de los hornos se planificaron para reducir al máximo estos inconvenientes. El horno ha sido fabricado por Kalfrisa, empresa de Zaragoza líder del sector. Fue suministrado en una sola pieza para facilitar su colocación. Asimismo, el consistorio aclara que el horno antiguo no ha sufrido averías en estos últimos tres meses.

El nuevo horno, operativo en 10 días

El Ayuntamiento tiene previsto poner en marcha el nuevo horno en el plazo de 10 a 15 días y poder absorber así toda la demanda diaria. Se pondrá fin a una situación que provoca que las familias no puedan despedir a sus seres queridos en las mejores circunstancias.

El Ayuntamiento de Pamplona admite que las obras de instalación del horno nuevo han sufrido una demora por problemas en el suministro de algunas piezas y por el cambio de una válvula en la instalación del gas. Solventados ambas cuestiones, ya se están llevando a cabo las pruebas y calibraciones de la instalación para que esté operativa en el plazo de 10 o 15 días.

La instalación del nuevo horno ha tenido un coste de 337.000 euros. Tendrá capacidad para siete cremaciones en una jornada de trabajo de 12 horas. De esta forma, el horno antiguo sólo se utilizará en momentos puntuales de sobredemanda. La colocación de la nueva máquina ha requerido también obras en el edificios, con un nuevo forjado en el suelo, así como la modificación de la instalación de gas del edificio al ser mayor su potencia de incineración. También se ha llevado a cabo la impermeabilización de la cubierta.

La entrada en funcionamiento de este horno no conllevará un encarecimiento del servicio, explican en el Ayuntamiento. Seguirá vigente la tasa de 242 euros a pesar de la fuerte subida del precio del gas debido a la situación en Ucrania. 

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