Obras de restauración

Hallado el arco del "puente durmiente" que conectaba con el Portal de Rochapea en Pamplona

Este portal, eliminado en el siglo XX por las protestas ciudadanas relacionadas con la accesibilidad, era una de las puertas de entrada al recinto fortificado

Continúan las obras en el último elemento fortificado de Pamplona que queda por restaurar y que cuentan con financiación del Gobierno central.
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Descripción de la imagenAYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

Agencia Efe

Actualizado el 23/02/2022 a las 16:04

Las obras de restauración del baluarte de Parma y del baluarte bajo (corralillos) han dejado al descubierto un arco del "puente durmiente" que conectaba con el tablero levadizo del Portal de Rochepea.

Este miércoles por la mañana han visitado los obras el alcalde Enrique Maya y los concejales de Gerencia de Urbanismo y allí han sido informados de los avances de las mismas, presupuestadas de 904.000 euros, el 65% financiado por el Gobierno central con cargo al programa de ayudas del "1,5% Cultural" y que está previsto que finalicen en julio.

Continúan las obras en el último elemento fortificado de Pamplona que queda por restaurar y que cuentan con financiación del Gobierno central.

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Arco del “puente durmiente”DN CEDIDO

Estas son las últimas actuaciones para la restauración del conjunto fortificado de Pamplona, después de varias décadas de trabajos, y en el transcurso de las mismas se ha hallado en el foso entre el bajo baluarte y el muro al que se enfrenta un arco de ladrillo que sería el último tramo del "puente durmiente", una estructura fija que se elevaba sobre el foso y daba acceso al puente levadizo del Portal de Rochapea.

Este portal, eliminado en el siglo XX por las protestas ciudadanas relacionadas con la accesibilidad, era una de las puertas de entrada al recinto fortificado y también permitía cerrarlo y el cobro de impuestos por las mercancías que accedían a la ciudad.

Hasta el momento se han consolidado los elementos estructurales de este baluarte, se han construido los bordes de cinco cañoneras, parapetos y troneras, cuyos vestigios se encontraron al retirar la vegetación, y se ha rejuntado la fábrica de piedra, por lo que queda la colocación de la lámina geotextil y el rellenado antes de la siembra de una pradera vegetal.

Tras los trabajos en el baluarte bajo, ahora las obras de restauración continúan en el baluarte de Parma, construido en el siglo XVI entre el Archivo Real y el final del Paseo de Ronda frente al departamento de Educación, que incluye limpieza de vegetación, reconstrucción de siete cañoneras, desmontaje y consolidación de zonas afectadas, reposición de material, limpieza de parámetros y colocación de alumbrado.

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