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Pamplona, a pie de calle

Dos veteranos hosteleros reabren el Picnic de San Nicolás

Carlos Arrebola y Aitor Molina apuestan por la gastronomía navarra y las carnes a la brasa

Ampliar Carlos Arrebola, en la entrada del bar Picnic de la plaza de San Nicolás.
Carlos Arrebola, en la entrada del bar Picnic de la plaza de San Nicolás.PEDRO GÓMEZ
Actualizado el 07/12/2021 a las 17:02
El bar restaurante Picnic, en la plaza de San Nicolás de Pamplona, ha reabierto sus puertas tras permanecer un año y nueve meses cerrado. Carlos Arrebola y Aitor Molina, con amplia experiencia en la hostelería, se han animado a tomar las riendas del establecimiento, conocido por su tortilla de patata. “Queremos que la comida casera con productos de Navarra y las carnes a la brasa sean nuestras señas de identidad”, explica Carlos Arrebola, malagueño de 37 años que lleva unos años afincado en Pamplona.
Arrebola y Molina son dueños del gastropub Gallipot, en la calle Ermitagaña, desde marzo de 2020. “Nos hemos tragado los momentos más duros de la pandemia pero hemos salido a flote”, expresan. Sin abandonar el Gallipot, se han embarcado en esta nueva aventura. “Era una oportunidad que no podíamos dejar escapar. Nos encanta este local, tanto por su ubicación y diseño como por su concepto gastronómico”, señalan.
Picnic fue inaugurado en 2015. Es obra de los arquitectos Enrique Kahle y Michel Arauzo, que supieran aprovechar un local de pequeñas e irregulares dimensiones para recrear una taberna con aires de merendero. La madera de arce es la protagonista, tanto en los revestimientos de las paredes como en el mobiliario. Esta obra fue finalista en 2016 al mejor bar europeo en los Premios Internacionales de diseño The Restaurant & Bar Design Awards.
Los nuevos dueños no han hecho ninguna reforma. “Únicamente hemos decorado una pared con una ilustración de la plaza Consistorial y calles aledañas. También hemos puesto un cartel luminoso en la entrada con vegetación”, explica Arrebola. El bar posee un patio interior que no se utiliza como terraza a pesar de estar acondicionada para ello. Sí que prevén tener terraza en la plaza de San Nicolás “para los días que no llueva”.
La reinauguración fue el 3 de diciembre. Han elaborado una carta en la que destacan los pimientos, la alubia verde salteada, alcachofas, los cogollos y otros productos de temporada de la huerta navarra. Ofrecen también tortilla de huevos camperos, de patatas y de bacalao. También pretenden dar buen uso a la parrilla, con el chuletón como protagonista.
Antes de afincarse en Pamplona, Carlos Arrebola trabajó en el bar de su familia en Villanueva de Algaidas (Málaga). Aitor Molina, de 40 años, pasó seis años en Inglaterra. Fue encargado del restaurante Brindisa de Londres. Después fue gerente del Monastrell, restaurante alicantino con una estrella Michelín.
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