Ocio nocturno
¿Y si las discotecas fueran la solución?
La asociación de salas de baile afirma que miles de jóvenes que antes iban al “ocio controlado” ahora hacen botellón


Publicado el 05/09/2021 a las 06:00
“No somos parte del problema y podemos ser parte de la solución”. Es una frase que Carlos Tabar Gómara, presidente de la Asociación de Salas de Fiestas, Baile y Discotecas de Navarra (Asbana), lleva repitiendo desde que terminó el estado de alarma. La normativa permite abrir a las discotecas, con consumo en mesa y con cierre a la una de la madrugada. Únicamente la discoteca Canney, en la calle Abejeras, se ha animado a abrir en estas condiciones. Sus responsables evitan poner la mejor música para que nadie se levante de sus sillas.
“Nos han convertido en salones de té”, comenta Tabar. Antes de la pandemia, las siete discotecas de Pamplona y comarca acogían a 10.000 usuarios. “Era un ocio controlado. Estaban divirtiéndose en unos locales con unas condiciones de seguridad. Ahora buena parte de esos usuarios están en botellones y en fiestas de pisos. Y la policía no es capaz de controlarlos”, comenta Tabar. El presidente de Asbana destaca que Pamplona nunca había vivido una situación como esta, con tanta violencia y ataques a la policía. “Actúan como una manada”, añade. Tabar asegura que hace tres semanas ya advirtieron al Gobierno de Navarra que iban a venir 8.000 o 10.000 estudiantes a Pamplona con ganas de salir y divertirse, que iban a proliferar las aglomeraciones, los botellones y las fiestas en los pisos. “No han tomado medidas preventivas”, comenta Tabar, que evita criminalizar a la juventud. “Tienen derecho a socializar y divertirse. Hacen lo que pueden, todos hemos sido jóvenes. No tienen alternativas de ocio”, añade.
Asbana se muestra crítica con el sistema de horarios. “No tiene sentido que toda la hostelería cierre a la misma hora porque no todos somos iguales. No es lo mismo un restaurante que da cenas que un bar especial de copas”, apunta.
