Sucesos
Roban 13 bicis valoradas en 50.000 euros en tan solo 10 minutos en Ansoáin
Los ladrones rompieron la luna y se llevaron material valorado en 50.000 euros


Actualizado el 26/08/2021 a las 07:52
La escena está grabada por varias cámaras de seguridad. Cuatro personas se acercan al escaparate de Larequi Bike & Motorbike en Ansoáin. Con piedras de gran tamaño logran romper una de las lunas. Las alarmas empiezan a sonar. Dos de ellos entran y se dirigen al expositor. Van sacando bicicletas y las dos personas que están fuera las cargan en una camioneta. Trece en total, valoradas en unos 50.000 euros. Se montan y se dan a la fuga. Todo en apenas diez minutos. El aviso a la policía fue casi inmediato pero las patrullas no llegaron a tiempo.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del lunes al martes, a las 2.30. Es prácticamente la misma hora a la que se produjo otro robo la semana pasada en Cocinobra, en la nave colindante. Porque los afectados explican que no son hechos aislados. En los últimos dos años contabilizan al menos una decena de robos o intentos de robo con el mismo patrón. Jamones Romero y un supermercado también han sido víctimas de estas bandas de delincuentes. “Ya estamos hartos. Es una situación desesperante porque no hay forma de acabar con esta lacra. Bastantes dificultades tenemos en el día a día para encima sufrir estos disgustos”, expresa Félix Larequi, segunda generación de este negocio familiar con más de medio siglo de vida.
Larequi sufrió poco antes de la pandemia un robo similar. Fue entonces cuando decidieron reforzar la seguridad, con una empresa especializada. En estos últimos meses han sufrido tres intentos de robo, con el consiguiente aviso de la central de alarmas. “Ponemos todos los medios a nuestro alcance, con el consiguiente coste económico”, explica Félix Larequi, que relata los problemas para poder contratar pólizas de seguro: “Te pagan los daños pero luego te suben las primas o te ponen pegas para renovar pólizas”.
“Saben a lo que vienen”
Las trece bicicletas robadas esta semana están valoradas en unos 50.000 euros. Son once modelos de carretera -dos de ellas eléctricas- y dos de montaña. “Sospechamos que ya saben a lo que vienen. Se llevan modelos de alta gama pero no productos muy exclusivos que luego pueden tener dificultades para vender. Es posible que luego las vendan por piezas dado que hay escasez de componentes en el mercado”, comenta Félix Larequi. En este sentido se lamenta de que el robo es un “duro golpe” porque cuesta mucho proveerse de modelos por la sobredemanda que tienen los fabricantes.
Detrás de Larequi se sitúa la empresa de decoración y reformas Cocinobra. La madrugada del 18 al 19 de agosto, a las 2.30 horas, una banda actuó de forma similar, rompiendo una de las lunas. Se trata del tercer robo que sufren en el último año, explican los responsables de esta empresa, también familiar, fundada hace 47 años.
El primer robo tuvo lugar la madrugada del 17 al 18 de diciembre. “Forzaron la puerta del almacén e hicieron un cortocircuito para dejar inhabilitada la alarma”, relata un responsable de Cocinobra. Se llevaron dinero en efectivo, equipos de medición y varios ordenadores de alta gama que emplean para hacer diseños 3D. “El problema es que dejaron cinco puestos de trabajo inhabilitados, con el sistema informático estropeado. Tuvimos que cancelar citas con clientes y retrasar encargos”, explican. Cuando ocurrió el segundo robo no había dado tiempo a arreglar el circuito de seguridad. Entonces decidieron reformar el sistema con más cámaras.
Aún así, la semana pasada volvieron a sufrir un nuevo asalto. Los responsables de Cocinobra explican que se instalaron en el polígono de Ansoáin en 2005. “Hasta el año pasado no hemos tenido ningún problema de seguridad. Es un fenómeno reciente”, comenta. La tienda de Jamones Romero, en la avenida Hermanos Noáin, sufrió a principios de 2020 un intento de robo. Llegaron a acceder al interior pero no se llevaron nada. Los delincuentes también entraron en un supermercado de la zona.
“Hay preocupación entre los comerciantes. Estamos en contacto unos con otros y también con la policía local”, señalan los responsables de Larequi. El polígono de Ansoáin tiene “mucha vida” durante el día a pesar de que hay varias parcelas vacías. Larequi, Cocinobra o Mercadona atraen a clientes de distintos puntos “y a raíz de la pandemia viene mucha gente a pasear”, comentan. Pero por la noche la situación cambia.
En la calle Lazkarro, paralela a la ronda norte, colocaron hace unos meses reductores de velocidad al detectarse carreras ilegales. También en ocasiones aparecen pintadas y focos de suciedad. “Luego nos toca a nosotros recoger cristales por la mañana”, afirma un comerciante.
La policía local refuerza la vigilancia y la coordinación con otros cuerpos
El Ayuntamiento de Ansoáin sigue de cerca la oleada de robos en el polígono y el turno de noche de la policía local ha reforzado la vigilancia de la zona, así como la coordinación con los propios comerciantes y con otros cuerpos policiales, explicaron ayer desde el consistorio. Sin restar gravedad a los hechos, el teniente de alcalde, Aritz Ayesa (EH Bildu), considera que los problemas de seguridad del polígono de Ansoáin no son muy diferentes a los de otras zonas industriales y comerciales de la comarca. El consistorio ha pedido un informe a la policía local sobre los últimos robos. Según Ayesa, el polígono no tiene problemas de iluminación y las patrullas están pendientes del movimiento de vehículos y personas. También si se producen cortes de suministro eléctrico, ya que en ocasiones los ladrones optan por cortar la luz para dejar inutilizados los sistemas de seguridad. En uno de los últimos robos, los delincuentes dejaron sin fibra óptica a todo el polígono.
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