Reapertura
El mercado del Ensanche reabre tras quince días con suelo nuevo y a medio gas
Los trabajos obligaron a cerrar y ayer la limpieza de los puestos demoró la apertura


Publicado el 03/08/2021 a las 06:00
Si este lunes alguien acudió al mercado del Ensanche a las ocho y media de la mañana, hora en la que se da el pistoletazo de salida a la actividad comercial de los algo más de 50 puestos, se encontró con un espacio a medio gas. Muchas persianas estaban bajadas pero no porque los comerciantes hubieran decidido prolongar las vacaciones más allá del cierre obligado que, del 18 de julio hasta el domingo, trajo el cambio de suelo. Era que la mayoría se afanaban por dejar limpio su mostrador y estanterías antes de atender al público y eso hizo que hasta las diez muchos no se abrieran. Pero no todos, otros han decidido esperar hasta hoy y dedicar todo el día a quitar el polvo y otros restos de la obra.
Una obra que comenzó en enero con una inversión de un millón de euros para arreglar y aislar la cubierta, reformar las carpinterías interiores, colocar un nuevo suelo, acondicionar un aula de cocina para organizar talleres y cursos y remodelar el muelle de carga y la sala de residuos, además de cambiar la pintura y potenciar la iluminación. Los trabajos han revelado la necesidad de sustituir las bajantes de las pluviales que, por las molestias que ocasionaba su reparación, se ha hecho a la par que el cambio de suelo.
“PARA GUSTOS, COLORES”
Un suelo que ha perdido su color naranja por otro gris oscuro y que incorpora una pintura antideslizante para terminar con el peligro de resbalones y caídas que se producían con cierta frecuencia. Esa nueva característica, la adherencia, era lo que ayer aplaudían los comerciantes. En cambio, en la tonalidad, había discrepancias. “Es que, para gustos los colores”, comentaba desde su carnicería Hermanos San Miguel, Juan Andrés San Miguel Irigaray. “Unos dicen que muy oscuro y otros que está muy bien”.
En su caso, sí habían podido abrir a las 8.30 horas. “Hemos venido a las cinco de la madrugada a limpiar. Y también nos ayuda el hecho de que la sala de despiece la tenemos fuera del mercado por lo que ayer y anteayer estuvimos preparando el género”, decía este carnicero que apuntaba que en su sector habían abierto casi todos. “Sólo faltan dos y uno porque está de vacaciones”.
Marisol Cia Iriarte, de Pollería Marisol, optó por acudir el domingo a la tarde a limpiar. “Yo no podía venir a las cinco de la madrugada y me pusieron mala cara desde la obra cuando les comenté”. Pero finalmente, el Ayuntamiento les dio acceso al inmueble en la jornada dominical, así que ella también estaba tras el mostrador atendiendo a la clientela desde las 8.30 horas. “Pero ahora me está fallando una cámara frigorífica”, se quejaba.
Esta comerciante criticaba lo que a su juicio ha sido el poco cuidado que se está teniendo durante la obra. “Es que ya no es sólo el polvo. Te encuentras pisadas por el suelo, o encima del mostrador. ¿Tanto les cuesta poner un plástico?”. Tampoco se mostraba conforme con el color del suelo. “Es demasiado negro. Y a mis clientes les ha parecido lo mismo. Incluso uno ha dicho el mercado parecía un tanatorio. Ya le he dicho yo que de eso nada, que los tanatorios los pintan en claro”, decía con una sonrisa.
En cambio, Alberto Ederrra Arive, de Carnicería Ederra, fue de los que optó por no abrir. “Teníamos bastante faena con la limpieza. Estamos aquí desde las cinco de la mañana sin parar porque, además, también hay que organizar el género que va llegando. Mañana (hoy par el lector) ya subiremos la persiana. ¿El suelo? A mí me ha dado la sensación de que agarra bastante mejor que el otro”.
Rosa Villanueva Erice, de Floristería Villanueva, comentaba que ellos, al no trabajar con productos gastronómicos, pueden plantearse la limpieza más poco a poco y a la vez que atienden al público. En su regreso al mercado, indicaba que le gustaba cómo había quedado el suelo, al igual que la cúpula. “Me parece más fea la pintura de las paredes, un poco oscura”.
Pero quizá las tonalidades cambien cuando se termine con toda la instalación de luces, aventuraba desde su puesto de encurtidos Aceitunas Oliva del Norte, Juan Barbería Irigaray, presidente de la junta de comerciantes del mercado. “Falta de colocar el 75% de la iluminación. Quizá entonces no lo vean tan oscuro”, señalaba Barbería que destacaba que la obra iba cumpliendo con el calendario establecido por lo que, para otoño, se espera esté ya lista. En cuanto a la clientela, como el resto de comerciantes, señaló que ayer fue el típico día de inicios de agosto. “Flojo porque muchos están de vacaciones”.
“ME GUSTABA AQUEL SUELO ADOQUÍN, TIPO ESTAFETA”
Yolanda Mendía Echeverría lleva más de 40 años tras el mostrador de Frutas y Verduras Ana María Mendía. “Más de 40 trabajando, porque aquí, toda la vida”, dice sobre un puesto que abrió su abuela en los inicios del mercado en 1948, cuando se inauguró en la planta baja de una manzana completa entre las calles Amaya, Gorriti, Tafalla y Olite. Ayer, decía que el nuevo suelo tenía buen aspecto y parecía menos resbaladizo que el anterior. “Yo el que recuerdo con mucho cariño era el de adoquín, tipo el de la Estafeta, pero supongo que no será nada funcional para un mercado. El de ahora, estoy segura que ganará cuando se coloque toda la iluminación”