Suceso
Una panadería de Berriozar, víctima esta noche de un alunizaje
El vehículo ha sido encontrado abandonado posteriormente en Nuevo Artica


Actualizado el 18/09/2020 a las 07:36
Agentes de Policía Municipal de Pamplona y de Policía Foral investigan un alunizaje ocurrido la pasada madrugada del jueves al viernes en una panadería de Berriozar y el intento de un segundo en un taller de coches del polígono de Nuevo Artica. En el primer caso el ladrón rompió el cristal del comercio con el coche y se apropió de la caja registradora del establecimiento, en la que apenas había dinero. En la nave-taller de Nuevo Artica no llegó a acceder con el vehículo al interior de las instalaciones y dejó el coche abandonado, huyendo del lugar.
La Policía Municipal de Pamplona investiga si se trata de la misma persona que, también la noche pasada, antes de los alunizajes, cometió un robo con fuerza en una cafetería Taberna de la avenida Carlos III de la capital navarra.
En Berriozar, el alunizaje se llevó a cabo contra un establecimiento de la franquicia Ogipan ubicado en la avenida de Berriozar. La alarma saltó en torno a las 4.50 horas y hasta el lugar acudieron agentes de Guardia Civil y de la Policía Municipal de Berriozar. Con los datos aportados por un testigo se persiguió al conductor, aunque finalmente no se le pudo localizar. Sí se encontró el coche, que dejó abandonado sin llegar a fracturar el recinto de Safety Car, una nave taller muy próxima a la Ronda que separa Nuevo Artica y Berriozar. Hasta allí se desplazaron agentes de la Policía Científica de la Policía Foral, que recabaron muestras (hallaron restos de sangre en el vehículo y un billetero con dinero en efectivo). La Policía Municipal fue quien finalmente se hizo cargo de la investigación de lo sucedido.
Diana Roa Ochoa, de 38 años, es la encargada del Ogipan de Berriozar al que ayer por la mañana le faltaba, literalmente, una pared. De clientes, en cambio, no andaba escasa. “Ha venido bastante gente que es habitual y claro, hoy todos a preguntar cómo estábamos y qué había pasado”, relataba en un receso entre vender pan, atender a la Policía Científica y señalar a los del seguro dónde debía encajar el nuevo cristal. “De normal me despierto a las 5, vivo en Mendillorri, y estoy aquí 40 minutos después. Esta noche, a las 4.54 me entraba la llamada de los de la alarma”. A su llegada al local, la Guardia Civil y la Policía Local la tranquilizaron. “Al menos la caja registradora estaba vacía. Nos ha roto todo el cristal, pero no se ha llevado nada”.