Barañáin estudiará recuperar los baños para el parque del Lago
El derribo del “Cubo” ha supuesto la eliminación de los servicios que se abrían por la mañana en esa instalación


Actualizado el 12/10/2019 a las 06:00
El Ayuntamiento de Barañáin valorará todas las opciones para recuperar los baños públicos en el parque del Lago. Así lo aseguraba esta semana la alcaldesa, María Lecumberri (Navarra Suma), después de que la desaparición del “Cubo” del Lago dejase sin este servicio en el “pulmón” de la localidad, el espacio público más amplio de Barañáin.
Sin “Cubo” y sin baño se encuentran los numerosos paseantes que eligen el parque de la Constitución de Barañáin por las mañanas. Sin “Cubo” por la decisión de la mayoría del Consistorio en el mandato anterior de destinar una subvención del Gobierno foral al derribo de una infraestructura en la que se invirtieron más de 600.000 euros y que apenas estuvo abierta unos meses. Y sin baños porque los ubicados en la planta baja de este equipamiento y que se abrían por las mañanas, desaparecieron al cerrarse al público para su vaciado y desmontaje.
SIN FUTURO CLARO
El derribo del cubo se completó esta semana. Ahora el solar aparece vallado y rellenado en parte, a la espera de la futura urbanización. Así se estableció en el acuerdo adoptado este mismo año en pleno y ejecutado finalmente en septiembre, pese a los cálculos del anterior equipo de gobierno (EH Bildu), de que estaría derribado para mayo.
Toda la estructura metálica ha desaparecido después de que se vaciase el interior. Y ahora quedaría reparar la solera, de acuerdo con las explicaciones del concejal de Urbanismo, Alfonso Moreno (Navarra Suma).
La idea de recuperar los baños se trasladó en el último pleno y la alcaldesa la ha recogido como prioridad. “Se verá cómo hacerlo, si con una instalación tipo a la que se colocó en la plaza de Los Sauces o de otra forma. Esa es la prioridad. Lo que no está tan claro es si se va a construir un kiosco”, reconoció.
La sustitución del edificio diseñado por el arquitecto Luis Tena por un kiosco clásico se barajó cuando se decidía el derribo.