Iglesia
Quinientos jóvenes navarros cantan, rezan y se divierten con Hakuna y el malabarista Paul Ponce
El Seminario de Pamplona acogió este sábado la Jornada Diocesana de la Juventud, con testimonios, oración y "diversión sana"


Publicado el 08/11/2026 a las 19:48
Ni el partido de Osasuna ni el concierto de Viva Suecia. Quinientas personas se decantaron la tarde noche del sábado 7 de noviembre por un plan muy diferente en el Seminario de Pamplona, un encuentro de jóvenes y adolescentes en torno a una frase del Evangelio, ‘Tened valor, yo he vencido al mundo’. La jornada tuvo tres protagonistas: el malabarista Paul Ponce, el escritor Diego Blanco y Hakuna, el grupo de música católica de moda.
“Pero el verdadero protagonista de la jornada fue Jesús”, destaca Francisco Martín de Vidales, delegado diocesano de Pastoral Juvenil. Por eso el acto central fue la Hora Santa, un rato de oración en la capilla del Seminario, presidida por el arzobispo. Florencio Roselló había estado por la mañana en Santander en la ceremonia de beatificación de 80 mártires. Después de dos horas y media de viaje aterrizó directamente en el seminario para estar con los jóvenes.
La jornada comenzó a las seis de la tarde con el argentino Paul Ponce, uno de los mejores malabaristas del mundo, que ha trabajado en el Cirque du Soleil y recorre el mundo de espectáculo en espectáculo. Le acompañaron su mujer Lia y sus cinco hijos, que también son artistas. Paul Ponce mostró sus increíbles habilidades con balones, mazas, pelotas y sombreros que volaron por los aires. Pero después dejó ‘tocados’ a los 500 jóvenes con su testimonio de conversión, el giro de dio a su vida al conocer el amor de Dios. Habló de perseverancia, de confianza en el Corazón de Jesús, de cómo preparó su corazón antes de conocer a Lia y de la importancia de poner a Dios en medio del noviazgo. “Todos los días nos decíamos ‘hoy quiero ser fiel a Dios y a ti’”, contó Paul.
Después llegó el turno de Diego Blanco, escritor y guionista que acaba de publicar ‘El héroe y el Monstruo. El "monstruo" simboliza las heridas personales, los miedos, la ansiedad, el rechazo, la frustración… pero cada persona “puede convertirse en protagonista de su vida”.


Tras la Hora Santa y la cena informal llegó el concierto de Hakuna Music Group. Una docena de músicos y cantantes se subieron al escenario para desgranar las canciones que por su mensaje han llegado hondo a los jóvenes católicos. El Huracán, La Fila, Sencillamente, ¿Para quién soy yo?... fueron algunos temas. En esta Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) diocesana participaron grupos parroquiales de Pamplona y localidades como Tudela, Estella o Peralta, además de la Pastoral Universitaria, scouts y otros movimientos de la diócesis. Una veintena de voluntarios ayudaron a la buena organización de un evento donde la acogida es una de las señas de identidad. “Diversión sana, sin alcohol, sin malos rollos, con respeto, alegría y amistad”, señalaron los organizadores.