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Un incidente ferroviario en Cortes reveló errores de comunicación habituales entre maquinistas y control

En mayo de 2025 un tren rebasó una señal de parada después de que otro maquinista recibiera las instrucciones del centro de control, según el informe de la comisión de investigación

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Fernando Hernández

Actualizado el 30/10/2026 a las 11:00

Un incidente ferroviario ocurrido en la estación de Cortes el 22 de mayo de 2025 puso de manifiesto los problemas de comunicación existentes entre los maquinistas y los centros de control ferroviario. Así lo concluyó la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) en un informe en el que analizó una cadena de errores que acabó provocando el rebase de una señal de parada y el posterior descarrilamiento parcial de un tren, aunque sin causar víctimas ni heridos.

La investigación determinó que el origen de todo lo ocurrido estuvo en un fallo de comunicación. Aquel día, un tren de Media Distancia que había efectuado parada en Cortes debía permanecer detenido unos minutos más de lo previsto para permitir el paso de otro convoy. La decisión se tomó desde el centro de control, pero la información nunca llegó al maquinista afectado.

Según el informe, el responsable de circulación contactó por error con el conductor de otro tren distinto. Como consecuencia, el maquinista que debía recibir la instrucción desconocía que su circulación había sido modificada y que debía permanecer detenido en la estación.

Cuando el tren inició la marcha para continuar su recorrido, superó una señal que ya indicaba parada. Los sistemas automáticos de seguridad detectaron inmediatamente la situación y activaron el frenado de emergencia. Sin embargo, antes de detenerse por completo, el convoy provocó daños en una aguja ferroviaria, el dispositivo que permite dirigir los trenes de una vía a otra.

La situación se complicó después durante las maniobras realizadas para devolver el tren a su posición correcta. Parte de la composición acabó desviándose del recorrido previsto y se produjo un descarrilamiento parcial. Aunque el incidente no tuvo consecuencias personales, sí ocasionó daños materiales y obligó a interrumpir la circulación por varias vías, lo que provocó importantes retrasos en el tráfico ferroviario.

Más allá de la secuencia concreta de hechos, la CIAF destacó que el accidente de Cortes permitió detectar problemas de fondo que afectan a la explotación ferroviaria. Los investigadores no consideraron que se tratara de un error aislado ni de una circunstancia excepcional, sino de una muestra de deficiencias que se repiten con frecuencia en las comunicaciones operativas.

El organismo analizó numerosas conversaciones mantenidas entre responsables de circulación y maquinistas y concluyó que en muchas ocasiones no se seguían de forma estricta los procedimientos establecidos para garantizar que los mensajes llegaban a la persona correcta y eran comprendidos sin posibilidad de confusión.

Entre las carencias detectadas figuraban identificaciones incompletas, confirmaciones insuficientes y la ausencia de algunas comprobaciones destinadas a evitar errores cuando varias circulaciones coinciden en una misma zona. Para los investigadores, estas prácticas aumentan el riesgo de que una instrucción relevante no llegue a su destinatario o sea interpretada de forma incorrecta.

La CIAF también señaló que determinadas características del sistema de comunicaciones utilizado en la red ferroviaria podían contribuir a generar confusión si los protocolos no se aplicaban con el máximo rigor. Por ello, recomendó revisar algunos procedimientos técnicos, reforzar la formación de los profesionales y aumentar la supervisión del cumplimiento de las normas de comunicación.

Las conclusiones del caso de Cortes adquieren especial relevancia en el contexto del accidente de Urda, ya que vuelven a situar las comunicaciones entre los distintos actores de la operación ferroviaria como un elemento clave para la seguridad. El informe advirtió de que una cadena de pequeños errores, aparentemente menores cuando se analizan por separado, puede desembocar en incidentes de gran impacto operativo cuando coinciden varias circunstancias desfavorables.

Para los investigadores, lo sucedido en Cortes confirmó que la correcta transmisión de instrucciones entre centros de control y maquinistas constituye una de las barreras de seguridad más importantes del sistema ferroviario y que cualquier fallo en ese proceso puede tener consecuencias relevantes para la circulación de los trenes.

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