Iglesia
Florencio Roselló: "En un mundo polarizado necesitamos la paz de San Francisco de Asís"
La comunidad franciscana y capuchina de Navarra ha celebrado en la Catedral de Pamplona una oración de Acción de Gracias por los 800 años de la muerte del santo místico

Publicado el 10/10/2026 a las 16:36
La paz franciscana sigue estando de plena actualidad 800 años después de la muerte de San Francisco de Asís, uno de los grandes místicos de la Iglesia católica, cuya huella está presente en todos los rincones del mundo, incluida Navarra. El convento de los capuchinos de San Pedro, la iglesia de san Antonio de Pamplona, la parroquia de San Francisco de Asís de Iturrama, los franciscanos de la parroquia del Pilar de Echavacozi, las Clarisas, las Concepcionistas Franciscanas, la Orden Seglar Franciscana, las Franciscanas Misioneras de María, las Franciscanas de Nuestra Señora del Bueno Consejo, las Franciscanas del Espíritu Santo, Terciarias Capuchinas, grupos Xtau, Fraternidad Laica Franciscana... Muchos de ellos han estado presentes este sábado por la mañana en la Catedral de Pamplona en la oración de Acción de Gracias por los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís y la presencia ininterrumpida desde entonces en la diócesis de Pamplona y Tudela.
El arzobispo Florencio Roselló ha presido la oración, acompañada de los cantos del grupo Tempo d'Intermezzo. "En un mundo polarizado necesitamos la paz de San Francisco. Ante un panorama preocupante, la paz de Francisco se hace necesaria, urgente e imprescindible", ha expresado el arzobispo de Pamplona y Tudela.
La oración ha comenzado con un relato de la muerte de San Francisco de Asís. Pidió a sus frailes que lo recostaran sobre la tierra sólo cubierto por un paño y que le leyeran el relato de la Pasión según San Juan. "Francisco nos llama a despojarnos. Él se despojó de su identidad, de su seguridad, de una riqueza que otros habían elaborado para él para que fuera poderoso y reconocido. Pero su riqueza está en Dios", ha afirmado Florencio Roselló en una llamada a no olvidarse de los pobres y de las periferias".
Como símbolo del fruto que ha dado San Francisco en Navarra, tres personas de las órdenes franciscanas depositaron en el altar frutos del otoño y se ha rezado el Padrenuestro