Informe PISA
Gregorio Luri, pedagogo: "Navarra necesita un 'golpe de timón' en la educación"
Este maestro y filósofo de Azagra lamenta recalca que hay que dar a la situación "la gravedad que tiene"


Publicado el 10/09/2026 a las 05:00
“Lo peor que podemos hacer es no dar a esta situación la gravedad que tiene. Hace tiempo que Navarra necesita un ‘golpe de timón’ en educación”. Así de claro lo tiene uno de los mayores referentes de la educación en España: el maestro, pedagogo y filósofo Gregorio Luri Medrano (Azagra, 1955).
Autor de decenas de libros como ‘La educación no es un parque de atracciones’, ‘La dignidad del mediocre’ o ‘El valor del esfuerzo’, Luri reflexiona sobre los resultados del Informe PISA 2025 mientras descansa en un área de servicio en la autopista camino de Barcelona, donde reside, después de haber participado en la Bajada de la Virgen del Olmo en su pueblo.
Te puede interesar

La historia de la pedagogía en Navarra, apunta, es muy interesante. “Éramos una comunidad con resultados excelentes en el conjunto de la OCDE y ahora hemos pasado a un lugar deficiente”. Y aporta datos.
La excelencia en la Comunidad foral ha caído del 13% al 4% del alumnado; mientras que la deficiencia ha subido del 16% al 26%. “¿Y por qué ha ocurrido? En educación las variables que intervienen son tantas... Pero a mí me gustaría que hoy por la mañana (por ayer), el consejero de Educación, Carlos Gimeno, hubiera llamado a su homólogo en Asturias o Madrid para comprobar qué están haciendo bien allí”.
PÉRDIDA DE DOS CURSO ESCOLARES
Gregorio Luri aporta el que él considera el “dato más grave”. “Un alumno de 3º de ESO actualmente en Navarra tiene el nivel de un estudiante de 1º de ESO en 2009. Hemos perdido dos cursos y deberían saltar todas las alarmas. No se trata de echarse las culpas unos a otros sino de ser valientes y lograr la paz escolar”.
Algo que, dice, se ha logrado en el Reino Unido y Portugal. “Establezcamos un plan de trabajo”. Y aboga por la importancia del conocimiento. “Durante algunos años se ha intentado suplir por las competencias. Pero no hay competencia sin conocimiento”.
Una realidad que, subraya, también supone el “motor de la atención”. “Sin conocimiento no puede haber atención. Si no conoces quién es Homero es imposible que le prestes atención”. Algo que también ocurre con la lectura y el vocabulario. “El preciso que los alumnos conozcan el significado de las palabras. Si no entienden lo que leen, se aburren”.