Suceso
Detienen en Pamplona al compañero de piso del hombre que apareció descuartizado en Yesa
La Guardia Civil ha arrestado este martes por la mañana en Azpilagaña a un varón de nacionalidad española


Actualizado el 08/09/2026 a las 11:19
La Guardia Civil ha detenido este martes por la mañana al compañero de piso del hombre que hace un mes apareció descuartizado en el embalse de Yesa.
De nacionalidad española, era el principal sospechoso desde que se lograra identificar a la víctima, un francés de unos 60 años afincado en el Pamplona, en Azpilagaña. El caso sigue bajo secreto de sumario en la plaza nº 1 del Tribunal de Instancia de Ejea,
El detenido ya era conocedor de que los investigadores lo señalaban, y de hecho contaba desde hace días con un abogado.
El piso en el que arrestado y víctima residían fue registrado en su presencia en los primeros compases de la investigación.
Durante estas semanas, la Policía Judicial de la Guardia Civil, tanto de Zaragoza como de Navarra, ha llevado a cabo numerosas diligencias en busca de pruebas que acreditaran la autoría del crimen.
Han procedido al análisis científico de hallazgos, realizado vigilancias y han revisado infinidad de cámaras, desde Pamplona a Sigüés (Zaragoza), término municipal donde apareció el cadáver, así como del trayecto entre ambos puntos, entre otros lugares. También se ha tomado declaración a personas del entorno, se ha rastreado el vertedero de Huesca y varios contenedores de Salvatierra de Esca, donde se llegó a montar una carpa para revisarlos a fondo. Finalmente, en la mañana de este jueves, el hombre ha sido detenido.


Los primeros restos humanos aparecieron sobre las siete de la tarde del pasado 4 de agosto esparcidos en varios puntos de la cola del embalse de Yesa, en término de Sigüés, en la muga con Navarra. Los encontró una familia cuando paseaba por una playa del embalse situada cerca del pueblo abandonado de Escó (término de Sigüés) y dio aviso a las autoridades.
El desmembramiento del cadáver ya apuntaba desde el inicio a una muerte violenta, mientras que el estado de los restos humanos evidenciaba que había sido algo reciente, pues no presentaban signos excesivos de descomposición. Los investigadores situaban los hechos entre el 31 de julio y el mismo 4 de agosto.
Al tratarse del término de Sigüés, la investigación fue asumida inicialmente por la Guardia Civil de Zaragoza. Tras la alerta recibida la tarde del 4 de agosto, una patrulla de Seguridad Ciudadana se acercó al lugar en un primer momento. Una vez que se verificó la información que facilitaban las personas que habían llamado, procedió a acordonar la zona.
Ya sobre las 22 horas, el juez de guardia autorizó el levantamiento de los restos humanos y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Aragón, donde se le practicó la autopsia y las pruebas correspondientes para su posible identificación. Al menos hasta el viernes de esa semana, 7 de agosto, los agentes peinaron el embalse y alrededores en busca del resto del cuerpo.
Al poco del hallazgo en Yesa, se produjo la denuncia de una desaparición en Pamplona, lo que llevó a los investigadores a unir ambos casos. Una vez identificada la víctima, se supo que residía en Pamplona, en un piso situado en la avenida de Zaragoza, en el barrio de La Milagrosa. Desde entonces, las pesquisas se han centraron en su entorno más próximo: el varón fallecido estaba separado y convivía con otro hombre en el piso.
La Guardia Civil de Zaragoza y la de Navarra han investigado conjuntamente los hechos con la Policía Foral.