Entrevista
Joaquín Almunia: “Tengo muchas discrepancias con Felipe González cuando se refiere a la política actual”
Reconoce que en este momento está más cerca de las posiciones del actual líder de su partido, el presidente Pedro Sánchez, aunque con diferencias. Además, admite que no le gusta el tipo de político que es el ministro de Transportes, Óscar Puente, y explica por qué.


Publicado el 30/08/2026 a las 05:00
El que fue secretario general del PSOE entre 1997 y 2000, Joaquín Almunia, está en este momento más cerca de las posiciones del presidente y líder de su partido, Pedro Sánchez, aún con diferencias, matiza, que del que le nombró ministro en sus gobiernos, Felipe González, hoy una voz crítica. En esta entrevista, el excomisario europeo habla también de las investigaciones que afectan a otro expresidente y exlíder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero.
La visión de Estado que tenían los grandes partidos para acuerdos relevantes para España, ¿se ha perdido?
Yo creo que la ha perdido el PP.
¿El PSOE no?
No. El Partido Socialista nunca ha dado la espalda a acuerdos que respondían a los intereses de España, como ha demostrado cuando ha estado en la oposición.
¿Cómo ve al PSOE en esta etapa de liderazgo de Pedro Sánchez?
Veo que sigue en muchos aspectos la línea que mantenía con los gobiernos de Felipe (González) o de José Luis Rodríguez Zapatero. No en todo, porque los tiempos cambian y los problemas son diferentes. Yo creo que hay políticas de Pedro Sánchez que deberían recibir un apoyo con visión de Estado. En política exterior, desde luego, pero incluso en algunos casos en materia económica, donde el PP ha rechazado propuestas que pretendían beneficiar al conjunto del país. Creo que eso convierte al PP de Alberto Núñez Feijóo, más incluso que al de Rajoy, en un partido que está perdiendo visión de Estado y que está obsesionado, yo diría de una manera neurótica, con quitarse de en medio a Pedro Sánchez.
¿Y no cree que Pedro Sánchez ha sacrificado el interés general por el poder? Me refiero a sus decisiones sobre la amnistía y el ‘procés’, a sus acuerdos con Carles Puigdemont, prófugo de la justicia, con EH Bildu…
Acordar con Bildu una subida del salario mínimo, ¿qué tiene de malo? Con Bildu yo creo que no hay ningún acuerdo en el que se pueda decir que está cediendo a los terroristas, eso no es verdad. Otra cosa es cuál fue el pasado de algunos miembros de Bildu. En relación con Cataluña, la amnistía no estaba en la agenda de casi nadie, pero mirando los efectos , se puede ver que es uno de los factores que ha contribuido a calmar la situación de Cataluña.
En la campaña de las elecciones generales, el mensaje de Sánchez era que ya no había problema allí y no habría amnistía.
Una cosa es que Pedro Sánchez haya pronunciado una frase que le gustaría borrar antes de tomar las decisiones. Sin embargo, una vez que el Gobierno y la mayoría parlamentaria apoyaron los indultos y la ley de amnistía, norma que ha avalado además el Tribunal Constitucional, ha habido un cambio de la noche al día si se compara cómo era la Cataluña del procés y la tensión con el conjunto de España, con la situación actual.
Usted aludía a los acuerdos con Bildu. EH Bildu ya ha reiterado que tiene paciencia estratégica. Lo cierto es que los socialistas incluso le han facilitado la alcaldía de Pamplona, pese a que sigue sin condenar el terrorismo de ETA
No es la postura de todo el mundo de Bildu, como la gente que está en esas siglas y no formaba parte de la Batasuna histórica.
Hablo del núcleo duro, de Sortu, de Arnaldo Otegi…
Pero incluso dentro de ese mundo que por desgracia apoyó durante años el terrorismo, hay gente que ya no dice lo mismo. ¿Que no niegan totalmente el desastre, el daño que causaron? Por desgracia, es así. A mí me encantaría que lo hiciesen, y confío en que alguna vez lo hagan.
¿Está hoy más cerca de las posiciones de Felipe González o de Pedro Sánchez?
En el año 2026, estoy más cerca de Pedro Sánchez, aunque no coincida en todo con él. En los años en los que gobernaba Zapatero, critiqué en privado, porque estaba en la Comisión, sus políticas contra la crisis, aunque su primera legislatura fue modélica. Participé en muchas de las políticas de Felipe González y coincidí prácticamente con todas, también con algunas diferencias. Pero con lo que dice Felipe González ahora, cuando se refiere a la política actual, tengo muchas discrepancias. Cada uno tiene derecho a decir lo que piensa, pero creo que cuando se ha tenido mucha responsabilidad en política, hay que medir bien lo que dices, no vaya a ser que destroce, no solo la credibilidad de los que están ahora en el poder, sino tu propia credibilidad en tu época en el gobierno.
Y de José Luis Rodríguez Zapatero, ¿qué diría con todo lo que se está conociendo ahora?
Se publican muchas cosas en la prensa que no sé hasta qué punto van a tener una consecuencia judicial, porque no tengo información. Ante lo que se dice sin datos, ante algunas acusaciones sin una mínima evidencia de verosimilitud, hay que ser prudente, respetar siempre la presunción de inocencia. Ahora, también creo que hay actividades de un ex presidente del Gobierno que no deben formar parte de su agenda. Cuando se ha estado en política y se ha tenido responsabilidades políticas, hay que tener mucho cuidado con no ofrecer malos ejemplos con las actividades que realizas fuera de ella.
El PSOE, que volvió a gobernar en España en 2018 haciendo bandera de su rechazo a la corrupción, tiene también a dos ex secretarios de Organización en el punto de mira.
Sí, por desgracia hay dos casos, uno ya juzgado, el de José Luis Ábalos, y el otro en proceso, el de Santos Cerdán. Si se demuestra en los tribunales que se ha tratado de corrupción, lo rechazo profundamente. No puede ser que dentro de un partido, sobre todo si es socialista, los políticos se corrompan. Creo que hay que poner en marcha medidas de control interno en los diferentes partidos para evitarlo. Hay que seleccionar bien a quién nombras.
¿Usted tuvo contacto con Ábalos o con Cerdán?
No, con Ábalos poco y con Cerdán habré hablado dos o tres veces.
¿Cree que Pedro Sánchez debe volver a presentarse en las próximas generales como candidato a la presidencia?
Que lo diga él. Si él decide presentarse no habrá primarias, así que él lo tiene que decidir.
Sí, pero ¿usted qué opina?
Yo creo que, cuando llegue el momento, se lo tiene que pensar bien. Y él sabrá, mejor que nadie, cuáles son las ventajas y los costes de presentarse otra vez a unas elecciones. Tiene mucha más información que usted y que yo.
¿Y a usted le gustaría que se presentara?
A mí me gustaría que ganaran siempre las elecciones los socialistas. Y si puede ser por mayoría absoluta, mejor.
¿Le parece que Óscar Puente podría ser un buen candidato?
No me gusta Óscar Puente. Es un tipo de político que utiliza un tono entre insultante y agrio que no me gusta, ese no es mi estilo.
Las redes sociales ¿son un peligro en manos de algunos?
Son un instrumento que hay que saber utilizar.
Usted ha sido ministro de Seguridad Social. ¿Aguantará el sistema en un momento en el que la generación del baby boom se está empezando a jubilar? ¿Cómo ve usted la situación?
Un sistema de pensiones como el nuestro, en el que los actuales cotizantes financian las pensiones de los actuales pensionistas, requiere una revisión regular, como prevé la legislación, porque puede haber un crecimiento económico, por la evolución del empleo... Ahora, por tener este sistema las pensiones en España no están en peligro. Discrepo de la comisaria europea Maria Luís Albuquerque. Las pensiones del sistema público español están garantizadas por el Estado. Y si este ve que las cotizaciones no son suficientes, puede aumentarlas, modificar la forma de calcular la cuantía o acudir al endeudamiento. Al final las cuentas del presupuesto de la Seguridad Social y del resto del Estado se consolidan en una sola. Por lo tanto, el alarmismo me parece exagerado y más en el escenario actual, con unas tasas de crecimiento que son la envidia del resto de países grandes de Europa.
Es rotundo al asegurar que las pensiones en España no están en peligro.
No lo están. Afirmar eso, diga quien lo diga, me parece una frivolidad o un desconocimiento profundo de cómo son las cuentas agregadas del sistema de pensiones dentro de las cuentas del conjunto de administraciones públicas de un país.
Por cierto, como economista, ¿qué le parece que llevemos toda la legislatura sin unos presupuestos del Estado?
No como economista, como político no me gusta. No me gusta la situación. Ni creo que a nadie le guste.
