OFRECIDO PORCOLEGIO OFICIAL DE ÓPTICOS-OPTOMETRISTAS DE NAVARRA

Eclipse

Navarra se prepara para el eclipse del 12 de agosto bajo la alerta de los expertos en salud visual

El Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Navarra advierte sobre los riesgos de la observación directa y reivindica su papel en la atención primaria para evitar lesiones oculares irreversible

Loreto Mendiluce, del Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Navarra
AmpliarAmpliar
Loreto Mendiluce, del Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de NavarraCEDIDA
Loreto Mendiluce, del Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Navarra

CerrarCerrar

Publicado el 02/08/2026 a las 05:00

El próximo 12 de agosto, el cielo de la Comunidad Foral será el epicentro de uno de los eventos astronómicos más importantes del siglo: un eclipse solar total. La expectación es máxima en toda Navarra, donde miles de ciudadanos y turistas ya preparan sus cámaras y buscan los mejores puntos de observación.

Sin embargo, este espectáculo de la naturaleza esconde un peligro silencioso para nuestros ojos. Los profesionales de la visión recuerdan que mirar al sol de manera directa y sin la protección adecuada puede truncar la experiencia en cuestión de segundos, transformando un día festivo en una emergencia médica irreversible.

La retina no duele: el peligro de la retinopatía solar

El mayor enemigo durante un eclipse es la falsa sensación de seguridad. A medida que la luna oculta el disco solar, la luz ambiental disminuye, lo que reduce el reflejo natural de cerrar los ojos o apartar la mirada. Sin embargo, los rayos ultravioleta (UV) e infrarrojos siguen llegando con una intensidad devastadora. El gran problema radica en la anatomía humana: la retina carece de receptores de dolor. Una persona puede estar sufriendo una quemadura grave en el fondo del ojo sin sentir absolutamente ninguna molestia en el momento de la exposición. 

Esta lesión se conoce técnicamente como retinopatía solar. Ocurre cuando la radiación destruye los fotorreceptores de la mácula, la zona de la retina encargada de la visión central, la que nos permite leer, reconocer rostros y distinguir los detalles. Los síntomas no suelen aparecer de inmediato; el afectado empieza a notar los efectos horas o incluso días después. Entre las secuelas más comunes se encuentran la aparición de un “escotoma” (una mancha negra o borrosa fija en el centro del campo visual), la distorsión de las líneas rectas y una pérdida drástica de la agudeza visual.

En los casos más severos, los daños estructurales son crónicos y no existe cirugía ni tratamiento capaz de revertirlos. Y si no fuera poco, dicha exposición también puede ocasionar daño en otras estructuras oculares como la córnea (queratitis), cristalino (cataratas) o conjuntiva (conjuntivitis).

El óptico-optometrista como primer escudo sanitario

Para atajar este problema antes de que ocurra, la prevención y el asesoramiento profesional son las únicas herramientas viables. En este escenario, el papel del óptico-optometrista resulta crucial como la primera línea de defensa de la salud visual de la población. Loreto Mendiluce Martín, presidenta del Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Navarra, insiste en la responsabilidad que asume el colectivo ante esta cita histórica.

El óptico-optometrista es el agente de atención visual primaria más cercano y accesible para la población. En las semanas previas al 12 de agosto, “nuestra labor en las ópticas de Navarra va mucho más allá de la entrega de filtros; en la importante labor preventiva que llevamos a cabo, somos educadores sanitarios. Nuestro objetivo es concienciar a los ciudadanos, desmentir los mitos caseros susceptibles de producir riesgos y garantizar que todo el mundo acceda a material debidamente certificado”, afirma tajantemente Mendiluce. Los canales de venta físicos controlados por estos profesionales garantizan que el usuario adquiera productos conformes y no falsificaciones que pongan en riesgo sus ojos.

¿Cuáles son los momentos críticos y cómo debemos protegernos?

Existe una enorme confusión sobre cuándo es seguro mirar el fenómeno. Paradójicamente, las fases parciales del eclipse son las más peligrosas. Cuando el sol está cubierto solo en parte, el ojo humano se adapta a la penumbra dilatando la pupila. Al abrirse más el iris, la cantidad de radiación que penetra e impacta contra la retina es mucho mayor que en un día soleado normal, multiplicando la velocidad del daño térmico y fitoquímico

Para una observación completamente segura, es imprescindible utilizar gafas de eclipse que cuenten con la homologación de la norma ISO 12312-2. Estos filtros reducen la luz visible a niveles seguros y bloquean el 99,9% de la radiación ultravioleta e infrarroja. No obstante, las autoridades sanitarias navarras recuerdan que incluso con estas gafas el tiempo de exposición continuo nunca debe superar los 2 o 3 minutos

Pasado ese tiempo, es vital descansar la vista mirando hacia zonas sombreadas antes de repetir la experiencia. Finalmente, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Navarra quiere alertar del peligro que conlleva la utilización de las gafas de eclipse junto a prismáticos, cámaras de fotos o telescopios que no tengan sus propios filtros específicos en la lente exterior. El efecto lupa de estos aparatos deterioraría el filtro de la gafa y la retina del observador de forma instantánea

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora