Formación
Profesores y estudiantes de la Universidad de Navarra enseñan a 60 agricultores de Guatemala a gestionar una instalación solar
El proyecto, desarrollado por la Fundación Rode junto con la Universidad de San Carlos de Guatemala, ha sido financiado por el Gobierno de Navarra


Publicado el 29/07/2026 a las 11:28
Tecnun-Escuela de Ingeniería de la Universidad de Navarra ha colaborado con la Fundación Rode en un proyecto de cooperación internacional en Guatemala para formar a pequeños agricultores en la gestión de una instalación de energía solar fotovoltaica. La instalación, financiada por el Gobierno de Navarra e impulsada por la Fundación Rode junto con la Universidad de San Carlos de Guatemala, suministra energía al pabellón agrícola donde los productores almacenan, pesan y conservan las hortalizas antes de su distribución.
La contribución de Tecnun se ha centrado en la formación a 60 productores de la comunidad montañosa de Tecpán, situada a más de 2.000 metros de altitud. La catedrática del departamento de Ingeniería Mecánica de Tecnun, Paz Morer, y el técnico de Investigación del departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, José Macayo, que han liderado el proyecto, se han desplazado a Guatemala junto los estudiantes Elena García-Balibrea, María Jimena Zelaya, Celia Castillo y Juan Martín para impartir una formación adaptada a los agricultores de la zona.
"El principal desafío ha sido adaptar conceptos complejos de electricidad a personas que habían abandonado la escuela muy pronto o que apenas sabían leer y escribir. Ver cómo conseguían comprender el funcionamiento del sistema y perdían el miedo a trabajar con él fue una de las mayores satisfacciones del proyecto", explica Macayo.
Para facilitar el aprendizaje, el equipo diseñó una metodología práctica basada en maquetas con pequeños paneles solares, baterías e inversores. Gracias a estos materiales, los participantes aprendieron a realizar conexiones en serie y en paralelo, interpretar el funcionamiento de la instalación y manipular las herramientas con seguridad.
Según Elena García-Balibrea, estudiante de 4º curso de Ingeniería Eléctrica, hasta ahora los agricultores dependían de una red eléctrica muy inestable que sufría apagones de hasta dos días de duración. “Esto les obligaba a detener los sistemas de refrigeración y provocaba pérdidas importantes en cultivos como el tomate y otras hortalizas. La nueva instalación fotovoltaica proporciona una fuente de energía estable para conservar la producción y reducir la dependencia de generadores de gasolina”, subraya.
Para lograr que la comunidad local interactúe con esta tecnología de forma autónoma, la iniciativa se estructuró en dos fases: un primer desplazamiento durante la Semana Santa de 2026 para preparar el terreno junto a la Fundación Rode, y una posterior expedición a finales de mayo para impartir los talleres prácticos sobre el terreno.