Tradición
Tres vacas por la paz entre Roncal y Baretous
Este lunes ha tenido lugar el Tributo de las Tres Vacas en la piedra de San Martín, muga entre Francia y España, hasta donde se han desplazado los alcaldes del Roncal y Baretous; la presidenta, María Chivite; además de decenas de curiosos de ambos lados de la frontera


Publicado el 13/07/2026 a las 19:34
En la piedra de San Martín (1760 msnm) había este lunes 22 agradables grados, casi 15 menos que los sofocantes 35 que se registran en la capital navarra y los otros 35 que registra París, en máxima alerta por la tercera ola de calor del verano en el país vecino. En el paraje de Ernaz, área de esquí durante el invierno, ha tenido lugar el tributo más antiguo del Europa, el de las Tres Vacas.
Como es costumbre desde 1375, se ha efectuado el tributo de las tres vacas. En el siglo XIV se optó por este acuerdo entre el Valle de Roncal y el de Baretous (Francia) por las disputas que mantenían estos dos valles pirenaicos acerca de la explotación de los recursos de la zona, un asunto candente siete siglos después.
Sobre la roca de San Martín, también conocida como el mojón fronterizo de San Martín, los alcaldes de ambos valles han colocado las manos y han repetido la fórmula: “Pax Avant”. Después los roncaleses y baretuneses, junto a las autoridades presenciaron, al igual que el centenar de personas, la selección de las tres vacas, entre un grupo de 20. Para captar las mejores panorámicas, hay quien se ha subido a las rocas y colinas a modo de cabra montesa.
Después de ese momento, los roncaleses y baretuneses, junto a las autoridades han presenciado junto a un centenar de personas, la selección de las tres vacas, entre un grupo de 20. Carmen Lorente Gracia, 33 años, natural de Tarazona es veterinaria del Gobierno de Navarra y ha ido comprobando, por segundo año consecutivo, la dentadura de las reses. Al darla por buena, levantaba el pulgar y los espectadores aplaudían: “Tenemos que comprobar que sean de la misma edad (2 años) y eso se sabe por los dientes incisivos”, afirmaba.


Pese a ser el tratado internacional más antiguo del continente, la modernidad también ha llegado a este acto simbólico, que se trata del acuerdo transfronterizo más antiguo de Europa. En la actualidad, no se entregan tres reses, sino que se paga el valor del animal, dinero que se reparte entre Isaba, Uztárroz, Urzainqui y Garde.
De este último pueblo es Helena Glaria Cantón, vestida por primera vez de roncalesa aunque lleva viniendo al acto desde pequeña. "Estoy muy contenta y también lo están en casa Spart", en referencia a la casa de la familia de Garde. Hoy le acompañaba de pareja Ernest Fleck Gatius, mientras comían unas migas acompañadas de vino navarro.


Hasta el lugar se ha desplazado la presidenta del gobierno foral, María Chivite Navascués, quién ha aprovechado para: "Agradecer a las instituciones de los territorios por mantener viva esta tradición y a la ciudadanía voluntaria que se presta en la celebración de este acto", y añadía sobre la 'paz' pactada hoy de forma simbólica "Esto en el contexto que estamos: Europa es y debe seguir siendo espacio de paz y convivencia".
Con el tributo de las vacas se logró poner paz entre estos dos territorios, este 13 de julio, aunque de forma más cultural, la fórmula se repite. Después del acto vecinos de uno y otro lado han tomado un aperitivo con la presidenta incluida y después se han desplazado al restaurante del Ferial para una comida popular. Queda por ver si la paz de hoy aguanta más allá de mañana a las 21:00h, cuando la roja se mida con la selección gala por llegar a la final, a 8.027 kilómetros de Isaba, en Dallas.