'El 'Caso Cerdán'
El OK de Sánchez al primer Gobierno de Chivite: 20 minutos antes del chupinazo
Santos Cerdán relata en su libro ‘La caída’ este pasaje de la política navarra y se presenta como víctima de una cacería por sus pactos “imposibles”


Publicado el 29/06/2026 a las 19:31
Era el 6 de julio y yo estaba en el Ayuntamiento de Pamplona, esperando el chupinazo que daba comienzo a las fiestas de San Fermín. En esa ocasión, el chupinazo se adelantó veinte minutos para mí: la llamada de Pedro Sánchez autorizando a negociar el Gobierno de Navarra liderado por los socialistas”.
Así es como el exsecretario de organización de los socialistas navarros y exnúmero 3 de Pedro Sánchez, Santos Cerdán, relata en su libro ‘La caída’, que hoy sale a la venta, cómo obtuvo la autorización de Madrid para pactar el primer Gobierno de María Chivite en 2019 para el que era necesario atar la abstención de EH Bildu.
“No fue nada fácil que el secretario general, Pedro Sánchez, diese el visto bueno -sigue Cerdán-. Recuerdo especialmente las conversaciones con él. No fueron conversaciones cómodas, en ocasiones nada agradables, ni para él ni para mí, pero eran necesarias. Porque en política, defender la posición que uno cree justa implica muchas veces tensar relaciones y ser capaz de asumir ese coste, algo que muy pocos están dispuestos a asumir.
Todavía recuerdo el día que Pedro me llamó por teléfono y me dijo: -adelante-, y me dio la razón en mis argumentos. No era un día cualquiera, era un día de celebración para todos los navarros y navarras”.
Cerdán justifica su voluntad de alcanzar aquel acuerdo en que ese era también el sentir de la mayoría de los socialistas navarros: “Construir una alternativa de gobierno sin UPN”, aunque hasta entonces se habían dado “de bruces” con las decisiones de Ferraz en Madrid. Cerdán, hoy investigado en una causa de supuestos amaños por mordidas en obra pública y en otra por las llamadas cloacas del PSOE destinadas a interferir en investigaciones judiciales, añade que Sánchez en esa llamada en los minutos previos al Chupinazo también le dejó claro que quería estar informado “de todos los pasos en las negociaciones y de conocer todos los puntos y las comas antes de cerrar cualquier acuerdo, y evidentemente, fue informado de cada paso”.
Te puede interesar

Te puede interesar

“NO ME OBLIGÓ NADIE A DIMIITIR”
Cerdán no aporta ningún detalle sobre los casos por los que se le investigan. No habla de Ábalos, de Koldo, ni de la llamada fontanera del PSOE, Leire Díez. Tampoco hay ningún asomo de disculpa para las personas que se hayan podido ver defraudadas por su actuación.
En el libro, escrito en primera persona, narra su experiencia y reflexiona sobre las consecuencias personales, políticas e institucionales de lo que considera un “juicio mediático”. Se siente víctima de una “cacería” por ser artífice de “pactos políticos imposibles”. También afirma que nadie le obligó a dimitir tras conocerse el fatídico informe de la UCO hace un año.
Asimismo, reivindica la importancia de la presunción de inocencia e invita al lector a reflexionar sobre el “equilibrio” entre el derecho a la información, la rendición de cuentas de los responsables públicos y el respeto a las garantías jurídicas que sustentan el Estado de derecho.