Desafíos de Navarra

Iñaki Lorea, psicólogo clínico: "Ante la soledad impuesta hay que buscar conexiones: canta, baila, haz ejercicio...”

Cuando la soledad no es elegida puede generar una respuesta de estrés que afecta al equilibrio interno del organismo. Buscar conexiones puede ayudar (apuntarse a grupos de canto, baile...) así como aceptarla y explorar distintas perspectivas: la soledad también es calma, autonomía y libertad.

Iñaki Lorea Conde, psicólogo clínico, en el Colegio de Médicos de Navarra
AmpliarAmpliar
Iñaki Lorea Conde, psicólogo clínico, en el Colegio de Médicos de NavarraJESÚS GARZARON
Iñaki Lorea Conde, psicólogo clínico, en el Colegio de Médicos de Navarra

CerrarCerrar

María José Echeverría

Publicado el 13/05/2026 a las 19:00

Los datos son reveladores. Un 25% de la población europea vive sola y, de ellos, el 40% tienen más de 65 años. En este marco, emerge con fuerza lo que para muchos es un problema: la soledad. De entrada, hay que distinguir si es elegida, no elegida o aislamiento. En los dos últimos casos puede acarrear problemas para la salud, apunta Iñaki Lorea Conde, psicólogo con consulta privada y profesor asociado en la UPNA. Lorea impartió una conferencia sobre ‘La soledad impuesta o elegida: cómo abordarla’, en el marco del ciclo ‘Envejecer con salud’ organizado por el Colegio de Médicos de Navarra en colaboración con la Asociación de Jubilados Pico de Orhi. Durante la charla, apuntó un reto innovador: aprender a aceptar la soledad y explorar distintas perspectivas. Difícil pero no imposible si se busca la calma, libertad o autonomía que puede traer consigo. Se trata, explica, de ver la misma realidad desde una óptica diferente. “No tiene por qué tener siempre una connotación negativa”, añade.

¿La soledad es el mal social de los mayores? 

Es uno de ellos. Hasta un 25% de la población europea vive sola. Los datos hablan de la magnitud del problema. Puede ser positivo desde el punto de vista de la capacidad de autonomía pero también nos habla de otro fenómeno: la población que no tiene a nadie a quien recurrir en un momento de necesidad, familia o amigos con los que reunirse o hablar. Son alrededor del 6%.

¿Más en mayores? 

Sí. Aumenta en mayores de 65 años y en mujeres. Y también si el estrato socioeconómico es menor, casi el doble. La situación social va muy asociada a desventajas. Y una de las desventajas vitales es la soledad. Si hay más ingresos puedes acceder a más recursos y eso te puede conectar más con la sociedad pero si no tienes para llegar a fin de mes puede dificultar ponerse en contacto con los demás.

 ¿La soledad no deseada puede acarrear problemas físicos? 

La soledad no deseada desencadena la respuesta de estrés, pone al organismo en guardia: el sistema inmunitario se sobreactiva, la respuesta de inflamación en el cuerpo, la liberación de la hormona del estrés (cortisol)... Esta respuesta está preparada para actuar de manera aguda, en un momento de amenaza. Pero una situación de soledad no aparece en un momento y se va. Cuando se queda, no es elegida y provoca sufrimiento, sostiene esta respuesta del cuerpo de forma crónica y esto impacta en la salud. 

¿Puede generar estrés crónico? 

Genera una respuesta de estrés crónica que afecta a la capacidad del organismo para mantener su equilibrio interno, la homeostasis interna. El organismo tiene menos capacidad para afrontar infecciones, cambios de temperatura, etc. Al final el cuerpo se ve muy afectado: problemas cardiovasculares, neurodegenerativos... En mayores se acelera los procesos de enfermedad y de muerte. 

¿Impacta en la calidad de vida?

 Impacta en la salud física y mental. Hay muchos datos de mayores tasas de ansiedad, depresión, reacciones agresivas, abuso de sustancias como el alcohol... 

Dicen que se puede morir de tristeza. ¿Y de soledad? 

Va muy asociado. El estado de soledad y la emoción de la tristeza tienen una conexión íntima. La sensación de estar amenazado, de sentirte vulnerable sostenida en el tiempo es como una pérdida de la seguridad y se acompaña de la tristeza, que si se mantiene es lo que impacta negativamente. 

¿Hay un cambio social detrás de estos problemas?

 La evolución hacia una sociedad más individualista es un factor que influye. Cada vez pedimos menos a la familia y más a la Administración. Favorece ser autónomo pero, por otro lado, enfrenta a las personas a esa situación de soledad no elegida porque la familia no está tan presente.

¿Soledad es lo mismo que aislamiento?

 No tiene por qué. La percepción de la soledad tiene un componente muy grande de subjetividad. Y la soledad subjetiva es una distancia entre lo que tengo en mi mente sobre cómo estaría bien y lo que realmente tengo. Se puede tener una relación con uno o dos familiares y amigos y parecer poco. Otra persona puede sentirse afortunada. 

¿Estar rodeado y sentirse solo?

Sí. Y eso desencadena sufrimiento. No es aislamiento pero si se mantiene en el tiempo las consecuencias son similares. La mente tiene una capacidad de construir un escenario que no tiene por qué reflejar la realidad. 

¿Hay alguna señal para saber que una persona sufre?

Los cambios en el estado de ánimo: no me apetece, no tiene sentido, no tengo ganas... durante un tiempo. O ideas que tienen relación con la muerte como “para estar así para qué vivir”. 

¿Se pueden ofrecer recursos?

Mi reflexión se dirige a las personas. A lo que pueden hacer. Y es buscar activamente escenarios de conexión. 

¿Por ejemplo?

Tengo una teoría, en broma, que es que a partir de los 50-60 tenemos un gen que se activa y empuja a las personas a cantar en un coro. ¡Haz algo que te guste! Algo que te ponga en conexión con los demás: canta, cose, baila, busca conexión con la naturaleza, haz ejercicio físico adaptado a tu condición. Cada vez hay más evidencia de sus efectos positivos. El mensaje es: busca conexión. Con la familia, con las habilidades, con el barrio, apuntarse a yoga, meditación... 

¿Hay que prepararse para tener recursos ante la soledad? 

Eso es. Hay un factor de responsabilidad individual que es ineludible. Pero también se puede incidir en otra idea. Hay casos en los que por situación vital, problemas de salud, etc,. no se puede acceder a estos recursos. 

¿Qué hacemos? 

Mi propuesta es buscar una perspectiva de la soledad que resulte no amenazante.

¿Qué quiere decir? 

Estamos preparados para reaccionar con estrés ante la soledad y tenemos un mecanismo que históricamente nos dice: si estás solo no estás bien. Pero ha habido una evolución rápida de la cultura y ahora en occidente estar solo no significa necesariamente estar amenazado. El reto es aprender a aceptar la soledad y explorar diferentes perspectivas: la soledad también puede ser calma, autoconocimiento, libertad, autonomía. 

Además de una actitud proactiva se trata de no ver la soledad como a un enemigo. 

Sí. Es un reto grande y no es fácil. La meditación es una herramienta que ayuda a ver la misma realidad con diferentes ópticas y a ir un poco más allá de estas reacciones automáticas del organismo.Cada vez tenemos más información y la sociedad es más activa aunque hay zonas grises.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora