Alquileres
Mobbing inmobiliario en Navarra: cortar la llave de paso a un inquilino
En un contexto de creciente tensión entre arrendados y arrendatarios, la Policía Foral ha recibido una denuncia reciente a un propietario acusado de dejar sin agua una vivienda


Publicado el 12/05/2026 a las 05:00
Una de las últimas denuncias recibidas por la Policía Foral y que ha sido finalmente archivada por ausencia de prueba para llevar a cabo una investigación en firme o arresto refleja con claridad el contexto de creciente tensión alrededor del problema de la vivienda. En concreto, el texto denunciaba el corte de la llave de paso de agua a una vivienda como maniobra de hostigamiento con la que lograr echar a unos inquilinos de un inmueble. No es la primera vez que hechos similares a estos ocurren en Navarra y si en este caso no se pudo concretar una detención fue porque el lugar donde estaba ubicada la llave se corresponde con una bajera que no es de uso comunitaria sino particular.
La propia Policía Foral destacaba en una nota de prensa la tipología, enmarcada en las acciones que se corresponden con un posible delito de acoso inmobiliario, enmarcado en el abanico de los delitos de coacciones a los que hace referencia el artículo 173 del Código Penal. “Es conocido también como mobbing inmobiliario y consiste en acosar de forma continuada y hostil, en este caso “cuando la coacción ejercida tuviera por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda”. En definitiva, sobre todo en casos de conflictos entre propietarios que quieren sacar de la vivienda a inquilinos, se pueden situaciones que pueden llegar a ser delictivas y calificarse de acoso inmobiliario. “La víctima no puede vivir ahí, puede ocurrir que sea un caso en que, para que te marches, te corten la llave de paso de agua, o también entre particulares, por ejemplo por sufrir a diario por música a muy alto volumen durante muchas horas, gritos, insultos pared con pared, incluso introducción de siliconas en las cerraduras”, explican desde este cuerpo policial.