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Dimitry Mashkin, vendedor de la ONCE: "Tras el accidente, tuve que aprender a vivir de nuevo"
Llegó a España en 2017 y es vendedor de la ONCE en Navarra desde hace un año. Tras quedar parapléjico, cuenta que ha podido volver a sentirse “útil”


Publicado el 12/05/2026 a las 05:00
Lleva un año trabajando en la ONCE y acaba de firmar un contrato para seguir en la entidad. Natural de Rusia, donde trabajaba como comercial, Dimitry Mashkin llegó a España en 2017 en busca de una vida mejor. Comenzó trabajando en la construcción al no convalidarle sus estudios, hasta que un accidente de bicicleta dio un rumbo completo a su vida. Tras él, tuvo que aprender a valerse en silla de ruedas y recorre Bera, Lesaka, Etxalar y Elizondo como vendedor de la ONCE. Ahora se siente “útil”, confiesa.
A la colección de premios que reparte Mashkin en su ruta de las cinco villas y en Elizondo el fin de semana, se sumaron ayer los de 'Dupla', el nuevo juego de la ONCE. “Estoy seguro que va a encajar con lo que buscan mis clientes”, contó, pensando que “se ajustará muy bien a la gente que va en grupo, porque si escogen números distintos, alguno ganará algo”.
“Ni yo ni mis compañeros somos un vendedor más. Somos personas que la gente quiere ver en la calle. Tenemos conversaciones, les conocemos y nos conocen”, expuso. “Voy a Bera, Lesaka y Etxalar, porque a los otros dos no me da tiempo. En Lesaka me quieren mucho y siempre me preguntan: ¿Dónde has estado?, si falto”, contó el vendedor durante la presentación de 'Dupla'.
Con algunos mantiene relación e incluso aprovechan sus visitas para desahogarse. “Estamos integrados en la sociedad en la que trabajamos, mientras atiendo a unos clientes, mantengo una conversación con otros”, explicó.
En Rusia era comercial y su trabajo le permitía “hablar con la gente, intercambiar emociones y pensamientos”. En España la rehabilitación en el Hospital de Parapléjicos de Toledo le devolvió la esperanza. “Tuve que aprender a vivir de nuevo. No sabes vestirte ni hacer todo lo que hacías antes”, recuerda.
Recibía una ayuda, pero para él, vivir así no era “suficiente”. Entonces encontró la ONCE. “Me permite tener un sueldo digno. Ahora tengo una hipoteca para la casa y un préstamo para el coche, me casé y estoy tranquilo”, reflexiona.
