El 'caso Cerdán' en Navarra
Indicios de que Servinabar conocía el pliego del Navarra Arena antes de licitarse
Dos cartas de subcontratas están fechadas semanas antes de aprobarse y publicarse la licitación en el Portal de Contratación


Publicado el 14/04/2026 a las 05:00
Durante el verano de 2017, Acciona Construcción y Servinabar dieron un paso más en su relación y acudieron juntos por primera vez a una licitación de obra pública en Navarra, el acondicionamiento del pabellón Navarra Arena. El edificio estaba prácticamente construido pero faltaba la zona de oficinas y el equipamiento.
Ni la auditoría externa encargada por María Chivite ni la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción han encontrado irregularidades en el expediente de licitación y adjudicación del contrato a la UTE formada por la multinacional y la pequeña empresa de Antxon Alonso. Sin embargo, existen puntos oscuros que la comisión de investigación del Parlamento de Navarra no ha logrado aclarar. La licitación se publicó en pleno mes de agosto con un pliego complejo y exigente. Sólo se presentó una oferta pero el Instituto Navarro de Deporte y Juventud (INDJ), que era el órgano de contratación, no amplió el plazo para animar a otras empresas, como suele ser habitual en este tipo de circunstancias. Dos cartas de compromiso de subcontratistas entregadas por Acciona están fechadas antes de que se publicara el pliego, lo que puede interpretarse como un indicio de que Acciona o Servinabar tenían información previa.
El responsable de Acciona en Navarra en aquel momento, Fernando Merino, dio algunas pistas en la comisión de investigación del Parlamento. “No sé si son conscientes en esta investigación de que en el Navarra Arena no se presentó nadie. Fuimos los únicos concursantes. No sé qué capacidad puede haber ahí de influencia. A lo mejor es al revés, lo que tendrían que investigar es por qué no se presentó nadie. Eso sí que es bastante curioso”, dijo este exdirectivo, que está imputado en el caso Koldo-Cerdán.
Las empresas interesadas en este contrato tenían 18 días para estudiarse el pliego y el proyecto de una obra técnicamente compleja. Había que habilitar el edificio del oficinas -la actual Casa del Deporte- con trabajos de demolición, albañilería, carpinterías, revestimientos, metalistería, vidriería, aislamientos, etc. y además múltiples equipamientos, como instalaciones de seguridad, telecomunicaciones, sala de audiovisuales, inmótica, luminarias especiales...
En el sobre 1, los licitadores debían incluir una “relación exhaustiva de subcontratistas y documentación original que demuestre la existencia de un compromiso formal con tales empresas, especificando la parte del contrato que va a ser objeto de subcontratación”.
En dicho sobre, Acciona y Servinabar presentaron un documento de más de 500 páginas que incluía un listado de 70 empresas subcontratistas y las cartas de compromiso de seis de ellas. Una de estas cartas está fechada el 3 de agosto, es decir, 14 días antes de publicarse el anuncio de licitación. Puede tratarse de un error o podría ser un indicio de que Acciona o Servinabar tuvieron acceso al pliego antes de publicarse.
La mesa de contratación otorgó a Acciona-Servinabar una puntuación de 17,9 puntos sobre 40 a la oferta técnica. El mínimo para no ser excluido eran 15 puntos. Diez de los puntos correspondían a la reducción del plazo de ejecución (de 7 a 6 meses). Tal como señala la Cámara de Comptos, la adjudicataria se benefició después de una ampliación de plazo de dos meses y 11 días debido a cambios en el proyecto. Aún así incumplió el nuevo plazo y fue penalizada con 77.895 euros.
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La oferta económica contaba 60 puntos y la UTE ofreció 3.781.313 euros, con una rebaja del 7% respecto al precio de licitación (4.052.489 euros). La mesa notificó a Acciona-Servinabar que era la oferta seleccionada y abrió un trámite de subsanación para que presentara las cartas de compromiso de las subcontratas que faltaban. En esta ocasión presentó un listado de 39 empresas con su correspondiente carta de compromiso firmadas. Una de estas cartas está fechada el 18 de julio, un mes antes de la licitación. De nuevo podría tratarse de una errata o de un indicio de irregularidad. Servinabar figura entre las subcontratas como encargada del mantenimiento y limpieza de las instalaciones. El 6 de octubre la mesa de contratación terminó sus trabajos con la propuesta de adjudicación, que fue firmada el día 11 por el entonces gerente del INDJ, Rubén Goñi.
Un mes más tarde se reanudaban las obras, que llevaban paradas desde 2015. Para unos grupos políticos, este era entonces un proyecto faraónico inviable y para otros una oportunidad para el ocio, la cultura y el turismo de Navarra.
El Gobierno de Uxue Barkos (Geroa Bai) anunció en marzo de 2017 su intención de terminar las obras con una inversión de seis millones y puso fecha de inauguración, septiembre de 2018. En pleno verano se aceleraron los trámites. En junio se adscribieron las instalaciones al INDJ y a la sociedad pública NICDO. El 3 de julio se adjudicó a TYM Asociados por 74.251 euros la actualización del proyecto, que fue entregado a los 15 días, con los Sanfermines por medio.
El 5 de julio el Gobierno de Navarra declaró prioritario el expediente y autorizó al director gerente del INDJ la celebración del contrato. El 13 de julio se encargó a Nasuvinsa la asistencia técnica del proyecto. El 2 de agosto se aprobó la actualización del proyecto tras ser revisado por técnicos del INDJ y Nasuvinsa. El 17 de agosto, con media Navarra en fiestas, se publicó la licitación en el portal de contratación con plazo hasta el 4 de septiembre.
El mensaje de Koldo a Cerdán: "Buenas noticias!"
La adjudicación del Navarra Arena aparece en el cruce de Whatsapps entre el exasesor socialista Koldo García y el exdiputado Santos Cerdán, según el informe de la UCO. “Buenas! Bueno ya está lo tiene firmado el cordobés y el guipu. Una buena noticia!”, le escribió Koldo a Cerdán el 3 de octubre de 2017. “El cordobés” era el director de Acciona en Navarra Fernando Merino y “el guipu” el dueño de Servinabar, Antxon Alonso. Unos días antes, la mesa de contratación había notificado a Acciona y Servinabar que eran la oferta más ventajosa y les solicitaban la documentación pertinente. El 11 de octubre se firmó la resolución de adjudicación. El mensaje muestra que Koldo y Cerdán estaban al tanto y tenía interés en el contrato.