Ataque a Irán
Un padre y un hijo de Berriozar, atrapados en Melbourne al no poder volar por la guerra de Irán
Txema y Julen Molina permanecen en casa de familiares, y su esposa y madre clama porque sólo les ofrecen regresar vía China y los vuelos se han multiplicado hasta los 6.000 euros por pasaje. Inasumible para ellos.


Actualizado el 05/03/2026 a las 23:01
El conflicto entre Irán y Estados Unidos y la afección al espacio aéreo en países limítrofes y en la zona del Golfo Pérsico ha dejado un sinfín de afectados. Personas en tránsito desde Asia, Oceanía, islas del Índico o el Pacífico, cuando no de estancia o viaje en países árabes se vieron sorprendidos por los bombardeos y la suspensión de vuelos y continúan pendientes de regreso. Otras vieron derrumbarse sus planes de viaje cuando se cerró el espacio aéreo y canceló innumerables servicios. Historias que han ido trascendiendo con llamadas de atención y auxilio de las personas afectados y de sus familiares. Entre los primeros se encuentran dos vecinos de Berriozar. Txema Molina y su hijo Julen, de catorce años. El día 28, fecha de los primeros bombardeos, su vuelo con una compañía de Emiratos Árabes salió de Melbourne con destino a Abu Dhabi, la única escala antes de llegar a Madrid. A las tres horas y media de la partida dio media vuelta y regresó al aeropuerto de origen. Allí quedaron con tan solo un ticket para el taxi. Con la buena suerte de que la familia volvió a acogerlos. Pero la mala fortuna de que la opción más segura que les aconsejan en la embajada española, el regreso vía China, ha multiplicado sus precios por cuatro en apenas dos días.
El viaje se inició el 11 de febrero y la fecha de vuelta era el 28. Su idea era alargar un poco las vacaciones de Semana Blanca y Carnaval del menor, alumno de Secundaria, y que conociera junto a su progenitor algo de Australia, el país a la que parte de la familia paterna emigró hace décadas. Así lo hicieron, en pleno verano austral, y ya de vuelta embarcaron en el avión ignorando el nuevo conflicto que apenas iniciaba y convulsionó Oriente Medio y que ha llenado de incertidumbre a la familia.
Silvia, la esposa y madre de Txema y Julen, ha dado la voz de alarma y ha removido todas las instancias que se le ha ocurrido buscando ayuda. Su voz afónica lo revela al otro lado del teléfono. En su desesperación, se dirigió al Ayuntamiento de Berriozar, la localidad en la que residen. El Consistorio difundió este jueves mismo una nota mostrando la solidaridad y cercanía con ellos y con la familia de otro vecino atrapado en Qatar, dentro del grupo de bomberos que vio suspendido su viaje de regreso de Maldivas en la escala en el país árabe. Contribuía a difundir las condiciones en que se encuentran. “Ante esta situación, el Ayuntamiento de Berriozar insta a las autoridades competentes, y en particular a la representación diplomática española correspondiente, a que valoren y adopten las medidas necesarias para facilitar el regreso seguro de estas personas. El Ayuntamiento reitera su apoyo a las familias afectadas y su disposición a colaborar en todo aquello que esté en el ámbito de sus competencias”, concluía el mensaje.
Desde Berriozar Silvia reiteraba la dificultad de seguir la recomendación más segura. “Es inasumible pagar 12.000 euros que piden hoy, aunque por momentos va subiendo. Se ofrecen vuelos por Emiratos Árabes a 600, pero ya se sabe que no van a salir. Además, con un hijo menor de edad mi marido no se atreve a usar esta vía tan insegura. Al regresar el vuelo y dejarles en el aeropuerto casi tirados fueron a la embajada y allí sin tomarles siquiera el nombre les dieron la opción de China. La aerolínea se calla y el seguro que tenían, el mejor, alega que es un imprevisto y no se hacer cargo. Pero pagar ese dinero o lo que pidan mañana es inasumible para nosotros y queremos que se sepa”, explica.