Caso Cerdán
El exdirectivo de Acciona en Navarra confirma que Mina Muga fue el origen de su amistad con Koldo García y Antxon Alonso
Fernando Merino asegura que nunca tuvo responsabilidad en la constitución de las UTE con Servinabar: “De eso se encargaba mi superior”


Publicado el 25/02/2026 a las 11:46
El responsable de las obras de Acciona en Navarra entre 2014 y 2019, Fernando Merino, ha explicado este miércoles en el Parlamento de Navarra que el proyecto de Mina Muga de Sangüesa fue el origen de su relación de amistad tanto con Koldo García como con Antxon Alonso. “Los dos estaban trabajando para Geoalcali cuando yo llegué en 2015”, ha señalado. Sin embargo, ha aclarado que esa relación de amistad no influyó ni en los posteriores acuerdos de Acciona Construcción tanto en la UTE de Mina Muga como en las uniones para las obras públicas llevadas a cabo en Navarra: las oficinas del pabellón Navarra Arena, el colegio de Arbizu, una promoción de VPO en Erripagaña y la rehabilitación del antiguo Archivo General de Navarra. “Mi responsabilidad empezaba una vez que estaban adjudicadas las obras. Yo no decidía con qué socios se iba en UTE”, ha dicho. Esta decisión, ha añadido, recaía sobre el responsable de la zona norte, en este caso Tomás Olarte.
Fernando Merino y Tomás Olarte están investigados en la causa especial que abrió el Tribunal Supremo por el caso Ábalos-Koldo-Cerdán. La UCO de la Guardia Civil realizó registros en la vivienda de Merino en junio de 2025, donde se llevaron documentación sobre los contratos del Navarra Arena, Arbizu y Erripagaña. “No me enseñaron lo que se llevaron. Yo tengo documentación de todas las obras, incluso de las de hace 20 años. Pliegos, certificaciones, cierres económicos, acuerdos con las UTE…”, ha señalado en la comisión de investigación sobre pública pública en Navarra.
A preguntas de Juan Luis Sánchez de Muniáin (UPN), Fernando Merino ha explicado que al llegar a Navarra se interesó por el proyecto de Mina Muga que estaba desarrollando Geoalcali. En diciembre de 2015 Acciona y Geoalcali firmaron el primer acuerdo por el que la multinacional de Entrecanales aportaba cuatro técnicos especialistas al equipo de 30 personas que ya trabajaba en la zona. Ha aclarado que en este acuerdo y los posteriores Servinabar no participó. El único acuerdo con la empresa de Antxon Alonso se firmó en noviembre de 2016 para la prestación de servicios en un futuro, “una vez que la mina entrara en servicio”. “En la fase del proyecto nos dimos cuenta que tener a 400 trabajadores, 200 camiones entrando y saliendo, la salida del mineral por ferrocarril… Todo eso exigía unos servicios o ‘facilities’: control de accesos inteligente, si merecía la pena las oficinas provisionales que se quedaron definitivas en lugar de barracones, había que montar un lavadero de camiones, el servicio de catering para las personas, el alojamiento en la zona, el transporte…”, ha enumerado. Hay que recordar que nunca comenzó la obra civil de la mina, que fue adjudicada a Acciona, y que actualmente el proyecto está al ralenti por la búsqueda de nuevos socios inversores. A preguntas de Javier Lecumberri (PSN), Merino ha aclarado que la UTE de Acciona y Servinabar apenas facturó a Geoalcali, “quizá la instalación de la estación meteorológica y poco más”.
“El primer día que fui a Mina Muga Koldo hizo de chófer. Hay que tener en cuenta que son 400 hectáreas de terreno y es difícil moverse en la zona si no la conoces”, ha explicado. Posteriormente, también hizo de chófer “cuando había que buscar una falla o una ubicación para la estación meteorológica”. A Santos Cerdán, ha explicado, le conoció en la sede del PSN cuando llegó a Navarra. “Fue con intención de presentarme. También pedí reuniones con otros cargos políticos, como la presidenta Yolanda Barcina”, ha aclarado. Posteriormente, ha admitido que ocasionalmente ha tomado “cafés o pinchos” con Cerdán, en Navidad o San Fermín.
Respecto al dueño de Servinabar, Antxon Alonso, el exdirectivo de Acciona ha señalado que un día se le presentó en su despacho y le explicó que ya había colaborado con la multinacional y se ofreció a “seguir colaborando”. “Posteriormente me lo encontré en Mina Muga porque estaba allí trabajando con Geoalcali”, ha añadido.
En el interrogatorio, se le ha preguntado por las facturas de Acciona al bar Franky. El informe de la UCO cita a este restaurante por una “presunta operativa” para que el entorno de Koldo García obtuviera liquidez procedente de Acciona “mediante facturas ficticias”. El pasado martes compareció el dueño del restaurante, que negó cualquier pago en efectivo a Koldo o la emisión de facturas ficticias. Fernando Merino ha explicado que iba habitualmente al bar Franky para comer. “Cuando trabajas fuera de casa, al final te toca tirar de restaurante casi todos los días”, ha señalado. Aunque ha dicho que no recuerda las facturas citadas en la UCO, ha afirmado que respondían a comidas reales. No ha sabido explicar cuántos menús pudo incluir una presunta factura de 2.750 euros. Sí que ha dicho que en ocasiones iba a comer un grupo de trabajadores de Acciona y ocasionalmente se hacían comidas de empresa, por Navidad.