El 'caso Cerdán' en Navarra
El letrado de Belate avisó en un correo en 2023 de los riesgos de una dirección externa de obras
Hasta que Bernardo Ciriza llegó al departamento, casi siempre se encargaba a un funcionario la supervisión de los trabajos de las constructoras


Actualizado el 03/02/2026 a las 16:15
Obras Públicas del Gobierno de Navarra se empeñó en contratar una dirección de obras externa para las obras de duplicación de los túneles de Belate a pesar de las dudas que habían expresado el letrado, el interventor e ingenieros del departamento, que se decantaban por que un funcionario con experiencia en túneles se encargara de dirigir las obras con el apoyo externo de una asistencia a la dirección de las obras. “Todo cuidado es poco en este asunto”, decía el letrado Lorenzo Serena en un correo enviado en febrero de 2023 en el que instaba a justificar la necesidad de una dirección externa y detallar muy bien qué se le va a exigir “dadas las últimas experiencias”.
El papel de la dirección externa de Belate quedó en entredicho a raíz de la polémica del modificado y sus sobrecostes de 8,5 millones. En la comisión de investigación del Parlamento varios grupos pusieron en duda que las dos firmas de ingeniería contratadas hubieran defendido correctamente los intereses de la Administración. Consideraban que se habían alineado con los intereses de la UTE de Acciona, Osés y Servinabar al avalar que los sobrecostes se debían a imprevisto y requerimientos. De hecho, cuando los socios de Gobierno de María Chivite pidieron responsabilidades por el reparo suspensivo, EH Bildu exigió el relevo del director de obra.
Cuando se adjudica una obra pública, es necesaria la figura de la dirección de obra para supervisar que los trabajos y defender los intereses de la propiedad (la Administración). Existen tres opciones, que se emplee personal de la propia Administración, que se contrate una asistencia técnica de apoyo o bien que se contrate una dirección facultativa externa.
En Obras Públicas, lo habitual era una dirección facultativa propia, a veces con el apoyo de una asistencia técnica. El motivo es que en la plantilla orgánica hay ingenieros de caminos o ingenieros técnicos de obras públicas con experiencia llevando infraestructuras. Se evita así el refrán de ‘en casa del herrero cuchara de palo’.
Este criterio cambió con la llegada de Bernardo Ciriza como consejero en 2019 y el nombramiento de Jesús Polo como director de nuevas infraestructuras. Para la conversión de la N-121-A en vía de 2+1 primero se planteó una dirección propia con asistencia externa, pero en el caso del túnel de Belate se acordó sacar a licitación una dirección externa. El contrato se adjudicó por 2,1 millones a dos ingenierías, Alauda y Getinsa.
Entre los correos electrónicos proporcionados a la comisión de investigación figura uno bastante extenso del letrado Lorenzo Serena, dirigido al entonces secretario general técnico el 9 de febrero de 2023 -el contrato salió a licitación el 4 de junio de 2023-. En él hace comentarios al expediente que le había entregado Jesús Polo sobre la dirección facultativa de las obras de duplicación del túnel de Belate. “Lo primero y elemental es aclararnos qué queremos”, dice Serena, que se muestra sorprendido por el cambio de criterio -de dirección propia con asistencia técnica a dirección externa-. “Supongo que existirán razones aunque nadie las ha comunicado”, dice.
El letrado aprecia “incoherencias” en el expediente y sospecha que Polo “ha reutilizado materiales de anteriores expedientes”. Y recuerda su experiencia con el primer túnel de Belate, en el que hubo dirección propia con asistencia técnica. “Me permito recordar los problemas que acarreó la construcción del actual túnel de Belate y la dirección de obras, que dieron lugar, desgraciadamente, a bastantes incidencias y, en lo que ahora interesa, a la exigencia de responsabilidad a las empresas constructoras y a la misma asistencia de dirección de la obra (procedimiento administrativo complejísimo con años de duración, contrato con una consultora externa y, todo ello seguido de los correspondientes recursos y pleitos). Por tanto, todo cuidado es poco en este asunto, pues, ya hemos padecido en la licitación de las obras suficientes impertinencias al hilo de las prisas que algunos tenían”, dice Serena.
En su correo el letrado advierte que la licitación de la dirección de obra debe acompañarse de un informe razonado que justifique por qué Obras Públicas necesita una dirección externa. Serena señala que Jesús Polo, en su informe, reproduce textualmente “las razones que no fueron admitidas y dieron lugar a un reparo suspensivo que dio al traste con la licitación de la asistencia a la dirección de la obra de conversión de la N-121-A en vía 2+1”. De hecho, en las obras de tres tramos los directores de obra fueron funcionarios del propio departamento y sin asistencia técnica.
“Si no se aporta una nueva motivación no es aventurado afirmar que ese reparo puede repetirse”, avisa Serena sobre las obras del túnel. En el Portal de Transparencia no consta, sin embargo, que se repitiera el reparo.
En la comisión de investigación se han escuchado opiniones contrapuestas sobre las ventajas e inconvenientes de las direcciones externas. El secretario general técnico, Eduardo Jiménez, defendió que garantiza la “independencia y profesionalidad”. Sin embargo, el propio Serena, antes de que la Intervención hiciera su reparo suspensivo, afirmó: “No es lo mismo una dirección externa que una asistencia, y se está viendo en el modificado”. En el departamento de Cohesión Territorial también se comenta que con una dirección propia no se le hubieran permitido a la adjudicataria algunos de los sobrecostes.




¿HABÍA TÉCNICOS CON EXPERIENCIA?
El director de Nuevas Infraestructuras, Jesús Polo, justificó la necesidad de la dirección externa porque “no hay ningún técnico que haya tenido experiencia previa en obras de túneles y menos de la magnitud de Belate”. Es un argumento que el letrado Lorenzo Serena rechaza en su correo. “Se trata de una verdad a medias (que dicen que son la peor de las mentiras): en la Administración y en el mismo departamento hay personas que han dirigido obras de túneles (no voy a dar nombres por todos conocidos)”, dice en su email. Fuentes cercanas confirman al menos tres personas tenían experiencia en la dirección de obras en túneles y que el exdirector general Pedro López era conocedor de ello.