Salud
Íñigo Martincorena, Premio Nacional de Investigación en Cáncer: "La mayoría de los cánceres se deben a mutaciones somáticas, no a heredadas"
Cada célula acumula entre 20 y 50 mutaciones al año por errores internos o causas externas. Conocer estos cambios es parte de la investigación del pamplonés Iñigo Martincorena


Actualizado el 01/02/2026 a las 08:09
Recibir un premio que reconozca la “trayectoria” dice mucho del trabajo y esfuerzo personal que hay detrás del día a día de un investigador. Pero si es a los 41 años imprime un sello de ‘pionero’ con vistas a una larga y prolífica carrera. El pamplonés Iñigo Martincorena Arróniz, licenciado en Biología y Bioquímica por la Universidad de Navarra, ha recogido este miércoles el Premio Nacional de Investigación en Cáncer ‘Doctores Diz Pintado’ 2025 que otorga el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC-Universidad de Salamanca) y la Fundación Doctores Diz Pintado. Y no se trata del primer reconocimiento que ha recibido por sus investigaciones. En este caso, el galardón responde a sus “contribuciones pioneras al desarrollo de tecnologías esenciales para el conocimiento de la evolución de alteraciones genéticas en tejidos, cáncer y envejecimiento”.
Básicamente, con su trabajo ha demostrado que con la edad muchos tejidos sanos del cuerpo se llenan de pequeñas poblaciones de células con mutaciones asociadas al cáncer. Además, ha desarrollado métodos para medir cómo compiten esas células entre sí y para identificar nuevos genes clave en el desarrollo del tumor.
Martincorena trabaja en el Welcome Sanger Institute (Cambridge, Reino Unido). Allí lidera el grupo de Evolución Somática, que investiga las mutaciones somáticas (aquellas alteraciones genéticas que se producen durante la vida) en tejidos normales, cáncer y también las relacionadas con el envejecimiento. El investigador destaca que en la última década la secuenciación genómica de tumores ha revolucionado la comprensión de la genética del cáncer. “La mayoría de los cánceres presentan miles de mutaciones en sus genomas, acumuladas a lo largo de la vida de sus células”, explica.
Para el mundo científico, estos hallazgos han permitido entrar en un “mundo inexplorado”. En definitiva, han abierto otra puerta para intentar entender su papel en el cáncer y así poder seguir trabajando para mejorar desde el diagnóstico hasta los tratamientos frente a esta enfermedad.
¿Por qué es tan importante conocer los primeros pasos del cáncer?
El hecho de poder ver esos primeros pasos en cualquier persona sana abre vías nuevas para prevenir el cáncer. Podemos empezar a entender con precisión cómo nuestros hábitos de vida alteran esos primeros pasos, cuánto influyen distintos factores e, incluso, empezar a pensar en terapias preventivas.
¿Las mutaciones que se producen en las células son distintas según cada tipo de cáncer e incluso según cada persona?
Sí. Así es.
¿Entonces cada cáncer es único aunque sea en un mismo órgano, por ejemplo el pulmón?
Sí. Las mutaciones son tan diversas que no hay dos tumores iguales. Aunque ciertos genes tienden a ser claves en cada tumor. De hecho, uno de los grandes desafíos es que un mismo tumor continua mutando y evolucionando, lo que complica su tratamiento.
¿En qué consiste la secuenciación genómica de tumores?
La secuenciación de tumores es posible desde hace unos 15 años y nos proporciona la información genética completa de cada tumor, la lista entera de las mutaciones que han causado el tumor de cada persona. Esta información permite diseñar métodos de diagnóstico o tratamientos más personalizados.
¿Cómo surge el cáncer?
El genoma es toda la información genética de una célula, nada menos que 6.000 millones de letras de ADN (A,C,G,T), con la información de 20.000 genes. Se puede intentar imaginar el genoma como un manual de instrucciones que controla cada célula, donde cada gen es un párrafo. El cáncer surge como resultado de mutaciones (cambios en el texto) que suceden por causas internas (errores que se acumulan con la edad) o externas (como por ejemplo fumar, beber, los rayos ultravioleta, etc).
¿Todo lo que nos sucede está en los genes?
No todo. Aunque para responder a esto es importante aclarar la diferencia entre la genética que heredamos de nuestros padres (que puede predisponernos a enfermedades), de las mutaciones que nuestras células acumulan durante la vida (llamadas mutaciones somáticas). El cáncer está influido por ambas. Algunas personas heredan mutaciones que les predisponen a cáncer (son los cánceres familiares) pero la mayor parte de los cánceres se deben a mutaciones somáticas que han ocurrido en una persona durante su vida, no a mutaciones heredadas.
¿El cáncer empieza siempre en una célula?
Aunque la respuesta completa es mas compleja, en general sí. Un cáncer surge en una sola célula que adquiere una combinación especifica de mutaciones.
¿Por qué se producen mutaciones en esa célula?
Nuestro trabajo en los últimos 10 años se ha centrado en entender cómo ocurren las mutaciones en células sanas para dar lugar a un tumor. Ahora sabemos que cada célula de nuestro cuerpo, y tenemos billones de células, acumula entre 20 y 50 mutaciones cada año. Muchas de esas mutaciones se deben a errores internos, al copiar o reparar el ADN. Pero otras tienen causas externas. Por ejemplo, en una célula de pulmón de una persona que no es fumadora y tiene 50 años esperamos unas 1.500 mutaciones debidas a la edad, pero en las células de un fumador podemos encontrar de 5.000 a 10.000. Dado que muchas mutaciones ocurren simplemente con la edad, todos tenemos riesgo de sufrir un cáncer, pero el riesgo es mucho mayor si te expones a causas externas de mutaciones.
Destaca que hay factores internos y externos que influyen en las mutaciones y, por lo tanto, en el cáncer. ¿Cuáles tienen más peso?
Sí, hay factores internos y externos que influyen. Por ejemplo, hay tejidos que no están muy expuestos a factores externos (como el cerebro o la médula ósea) donde las mutaciones se acumulan en gran medida con la edad por factores internos. Mientras que en otros tejidos hay factores externos que dominan. Sería el caso de los rayos ultravioleta en la piel; el alcohol en la boca, el esófago o el hígado, y el tabaco en los pulmones, la garganta, la vejiga y en otros muchos tejidos.
Afirma que muchas mutaciones ocurren simplemente con la edad por lo que a mayor edad más mutaciones. ¿Se puede decir que es el primer factor de riesgo en cáncer?
En muchos cánceres la edad es el primer factor de riesgo por la acumulación de mutaciones y porque el tiempo permite el crecimiento de grupos de células con mutaciones cancerígenas. Pero entre un tercio y la mitad de los tumores se deben a causas externas prevenibles.
¿A qué causas se refiere?
El tabaco, la obesidad, el alcohol, y ciertas infecciones crónicas son las más importantes.
Hace unos años no se podían detectar estas mutaciones en tejidos sanos y ahora lo han logrado. ¿Queda mucho por conocer?
Así es. Las tecnologías de secuenciación de ADN han avanzado muchísimo en los últimos años. Una de las sorpresas de nuestro trabajo ha sido descubrir que en cualquier persona sana con la edad nuestros tejidos se llenan de células con mutaciones en genes tumorales. Esto nos está abriendo una ventana para entender los primeros pasos en la evolución de los tumores.
¿Cuáles han sido las nuevas herramientas que han permitido llegar a esos conocimientos?
Algo clave ha sido el desarrollo de nuevas tecnologías de secuenciación y de métodos cada vez mas sensibles para detectar mutaciones que solo afectan a unas pocas células y que antes eran invisibles.
“Hablar de la cura contra el cáncer es como hablar de una sola cura contra todas las infecciones”
El campo en el que investiga Iñigo Martincorena, las mutaciones somáticas o aquellas que se acumulan a lo largo de la vida, es un área de la que se sabía muy poco hasta hace relativamente poco tiempo. El investigador reconoce que ha supuesto adentrarse en un “continente” desconocido. Y afirma que los resultados de sus investigaciones están siendo, en muchas ocasiones, sorprendentes. En 2023 Martincorena ganó el premio internacional de la Fundación del Cáncer Josef Steiner, un prestigioso galardón que ya recibió en su día Mariano Barbacid. Dos años después el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC-Universidad de Salamanca) le ha distinguido con el premio Doctores Diz Pintado. Xosé Bistelo, director del Centro de Investigación del Cáncer, ha destacado que “las tecnologías de secuenciación, herramientas bioinformáticas y avances científicos conseguidos por Martíncorena suponen un antes y un después en la investigación del cáncer, sobre todo en lo que se refiere a la identificación con un alto grado de precisión de las alteraciones genéticas que lo originan”.
En 2015 publicó la primera descripción de mutación en un tejido sólido sano. Fue en la piel. ¿Qué supuso ese descubrimiento; les sorprendió?
En aquel estudio es donde descubrimos que un tejido como la piel, que parece perfectamente sano bajo el microscopio, esta lleno de pequeños grupos de células con mutaciones asociadas al cáncer. Antes de este estudio asumíamos que esas mutaciones eran exclusivas de tumores o lesiones precancerosas, pero en aquel estudio descubrimos cientos de mutaciones asociadas al cáncer en uno o dos centímetros cuadrados de tejido sano.
En estudios posteriores vieron patrones similares en esófago y vejiga normales. Y entonces pusieron de manifiesto que se sabe poco sobre cómo mutan las células y compiten. ¿Qué quiere decir con que compiten?
Así es. En estudios posteriores descubrimos el mismo proceso en muchos mas tejidos. Con la edad y con factores externos las células de nuestro cuerpo acumulan mutaciones y compiten entre sí por espacio y recursos. Es evolución Darwiniana entre nuestras propias células. Esto hace que con la edad nuestros cuerpos se vayan llenando de células con comportamientos egoístas, que no hacen la función que deben, siendo el cáncer el ejemplo mas dramático.
¿En qué terreno está centrado ahora su investigación?
Actualmente estamos estudiando si estos procesos que hemos descubierto podrían estar en el origen de otras enfermedades como la autoinmunidad o el propio envejecimiento. Es algo que se había especulado desde los años 50, pero que no ha podido ser estudiado en detalle hasta ahora por falta de herramientas lo suficientemente sensibles. Los resultados que estamos obteniendo son muy interesantes.
Se han producido muchos avances en los últimos años en el conocimiento y también en su aplicación, por ejemplo para inmunoterapia. ¿Es optimista sobre el futuro de esta enfermedad?
Soy moderadamente optimista. Es importante entender que el cáncer no es una sola enfermedad, sino cientos de enfermedades distintas. Hablar de la cura contra el cáncer es un poco como hablar de una cura contra todas las infecciones. Es imposible imaginar una cura común a todas ellas.
¿Entonces?
En su lugar, cada año hay avances en el tratamiento, la prevención y la detección precoz en distintos tipos de cáncer y el resultado es que cada día mas pacientes sobreviven a un cáncer. Es un problema difícil y queda mucho por hacer, pero hay avances cada día que me hacen ser optimista
¿En ese camino persiguen hallar nuevos genes relacionados con el cáncer? ¿Habrá un mapa genético del cáncer?
Los primeros genomas de cáncer fueron secuenciados hacia el año 2010 y desde entonces ha habido una explosión en la genómica del cáncer. En gran medida las listas de genes mas importantes en cáncer están bastante completas y la genómica del cáncer ha pasado de ser una herramienta de investigación a formar parte de la rutina clínica, ayudando al diagnostico y al tratamiento personalizado.
Ahora recibe un reconocimiento por sus contribuciones en alteraciones genéticas clave, entre otros hallazgos que han calificado como ‘un antes y un después. ¿Qué significa este premio para usted?
Tras 18 años en Cambridge, y con añoranza de Pamplona, es muy especial recibir un reconocimiento de España. Espero que ayude un poco a atraer atención al trabajo que muchos investigadores españoles hacemos en el extranjero.
No es el primer premio que recibe y para ser investigador con estos reconocimientos es joven. ¿Dónde está su meta?
Mi meta siempre ha sido hacer descubrimientos inesperados e importantes, tratar de hacer preguntas grandes. Ahora mismo estamos muy ilusionados con los resultados en autoinmunidad, donde estamos viendo un universo de evolución somática totalmente desconocido.
¿Están viviendo un momento revolucionario?
En el campo de mutación y evolución somática sin duda. Es un área de la que sabíamos muy poco hace diez años y que en los últimos años está avanzando muy rápido y con muchas sorpresas. Es como adentrarse en un continente inexplorado.