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"Cira World soy yo"
Sonia Moneo, fundadora de CIRA World: "Transformar es mi manera de crear"


Publicado el 22/01/2026 a las 05:00
La empresaria navarra transforma extintores retirados en lámparas de diseño. Pero su proyecto va mucho más allá del reciclaje: habla de lujo consciente, de liderazgo femenino y de una visión que admira a diseñadoras como India Mahdavi y marcas como Loro Piana.
Cuando alguien pregunta qué es CIRA World, ¿qué respondes?
CIRA World soy yo. Es la expresión más honesta de lo que soy: una persona que creció entre extintores, en una empresa familiar dedicada a la protección contra incendios, pero que siempre tuvo una parte creativa buscando su espacio. Prodein es industria, normativa, B2B puro. Un mundo de hombres donde lo que importa es que el extintor funcione, no cómo queda. Es más, en cierto modo los extintores siempre han "molestado" a interioristas y decoradores. CIRA es el salto al otro lado: al diseño, a la belleza, a lo sensible. Es el lugar donde esas dos partes, la técnica y la estética, se encuentran.
Se habla mucho de "cerrar el círculo" en economía circular. Pero tú prefieres otra imagen
Cerrar suena a espacio sin salida. Un círculo, sea virtuoso o vicioso, se agota en sí mismo. Y esto es un inicio. Prefiero pensar en círculos concéntricos que se expanden. CIRA World ha empezado con lámparas hechas a partir de extintores, pero ya veo otros círculos: otros materiales, otras historias. Cada producto nuevo es un círculo que nace del anterior. No quiero cerrar, quiero provocar ondas expansivas.
¿Cómo definirías CIRA a alguien que no la conoce?
CIRA es un objeto de deseo, de lujo si quieres. Y lo digo sin rodeos porque a veces la gente ve "extintor reciclado" y piensa en artesanía de mercadillo, en manualidades bienintencionadas. Dicho con todo el respeto. Pero es que CIRA no es eso, es diseño de autor. Son procesos artesanales de precisión que llevan de 6 a 7 horas de trabajo por pieza, con metrología, con estándares técnicos exactos. Hablamos de materiales nobles: acero industrial que ha durado décadas, madera certificada, acabados que cuidan cada detalle. Todo eso se nota. O debería notarse.


¿Qué es para ti el lujo?
Cuando en CIRA hablamos de lujo tenemos muy claro que es lo que ahora se define como lujo silencioso. El que no grita, el que solo reconoce quien sabe ver. No hay logos enormes ni brillos ostentosos. La calidad está ahí, pero para quien sabe apreciarla. Las horas de trabajo artesanal no se ven a simple vista. Y además, un lujo consciente. Pero, por encima de todo, somos honestos: nuestro proceso también genera impacto (arenar, pintar, consume energía), pero el balance neto es positivo. No somos perfectos, somos conscientes.
¿Tienes referentes en el mundo del diseño?
En iluminación, la Tolomeo. Esa limpieza de formas, esa belleza que nace de la funcionalidad. Michele De Lucchi se inspiró en las artes de pesca para diseñarla: un objeto técnico convertido en icono. Eso es exactamente lo que busco con CIRA: que un extintor, algo puramente técnico, se convierta en una pieza de diseño. Admiro también a India Mahdavi, la diseñadora iraní-francesa. Cada pieza que crea tiene nombre y cuenta una historia. Y todo se fabrica en Francia, con artesanos locales. Cuando la descubrí, pensé: "Esto es lo que quiero hacer". En otra dimensión, Loro Piana: construyeron un imperio del lujo sin publicidad, sin desfiles. Solo calidad tan alta que quien la descubre la defiende. Y Patagonia, claro, por su honestidad radical: dicen «no somos perfectos» y explican exactamente dónde está su impacto. Esa transparencia genera más confianza que cualquier discurso de sostenibilidad absoluta.
Cada extintor tuvo una vida antes de ser lámpara. ¿Eso importa?
Mucho. Un extintor que llega a nosotros ha protegido un espacio durante veinte, veinticinco años. Ha estado en un hotel, en una fábrica, en un colegio. Ha cuidado de personas sin que nadie le prestara atención, porque un buen extintor es el que nunca se usa.
Cuando lo transformamos, conservamos las marcas de esa vida: los números de serie, las placas, las curvas del acero. No las borramos, las integramos. Cada lámpara cuenta una historia real, única, trazable de principio a fin y con una cartilla que nos cuenta su historia.
Y por eso también, cuando alguien pregunta por qué cuestan lo que cuestan, además de lo que te he contado antes sobre las horas de trabajo, la precisión, los materiales, les hablamos de todo esto. De que cada pieza es única porque cada extintor vivió una vida distinta. Que no hay dos iguales, como no hay dos casas, dos espacios, dos vidas iguales. Y que está comprando algo irrepetible. Si después de saber todo eso sigue sin entenderlo, probablemente no sea su lámpara. Y está bien.


Has construido un equipo alrededor de esta visión. ¿Cómo funciona?
Me he rodeado de personas que aportan exactamente lo que yo no tengo. Ana Andueza es nuestra diseñadora: cada lámpara nace de sus bocetos a lápiz, de su sensibilidad para equilibrar lo estético con lo funcional. Tiene un radar finísimo para detectar cuándo algo se vuelve excesivo. Silvia García lleva 23 años en Prodein y conoce la casa como nadie; aporta la ejecución, los datos, la credibilidad técnica que yo sola no podría dar. Leyre Merino Merino, ingeniera, ha allanado el camino en los procesos técnicos, cálculos y desarrollo eléctrico de las piezas. Y trabajamos con artesanos locales que dedican horas de precisión a cada pieza. Mi papel es la visión, conectar ideas y personas, imaginar hacia dónde vamos. Pero sin ellas, CIRA sería solo una idea bonita en mi cabeza.
¿Cuál es el horizonte de CIRA World?
Más círculos. Y más grandes cada vez, pero todos conectados. Las lámparas son el primero, pero no el único. Hay otros materiales en Prodein que llevan décadas protegiendo espacios y que merecen una segunda vida con sentido. La filosofía es la misma: transformación artesanal, trazabilidad completa, honestidad sobre el impacto. Y quiero que CIRA llegue a espacios donde dialogue con el entorno, donde su historia se sume a la del resto de los muebles y de quienes los habitan: casas de diseñadores y de enamorados del arte, hoteles y restaurantes que buscan crear entornos ideales para experiencias completas.
Una frase que resuma CIRA World
"Hay caminos que te llevan, poco a poco, al lugar donde lo que haces y lo que amas se encuentran". Para mí, ese lugar es CIRA.