Consumo
El pasaporte ya no sólo será para viajar
La reforma del certificado de eficiencia energética de los edificios en la que trabaja el Ministerio plantea vincular esta etiqueta a un pasaporte de renovación para guiar y acelerar las reformas que se requieran


Publicado el 18/01/2026 a las 05:00
El término pasaporte dejará de asociarse únicamente a aeropuertos y fronteras. La reforma del certificado energético de los edificios en la que trabaja el Ministerio hará que esta palabra entre de lleno en las comunidades de vecinos para señalar el camino de las reformas que reducirán consumo y emisiones. Será así porque la nueva etiqueta energética con la que se busca adaptar la norma a la UE introducirá una especie de pasaporte de renovación para guiar las obras de rehabilitación que sean necesarias. Es decir, que el certificado ya no se limitará a evaluar el pasado del edificio, sino a planificar su futuro y de ahí que en los próximos años, comprar vivienda, además de preguntar por el precio, la orientación o la calefacción, implicará otra pregunta clave: ¿tiene el edificio pasaporte de renovación?
El Ministerio para la Transición Ecológica ha abierto una consulta pública previa para modificar la norma que fija el procedimiento básico del certificado de eficiencia energética de los edificios en España. El objetivo es recabar aportaciones de ciudadanos, empresas y organizaciones antes de redactar el proyecto de real decreto. El periodo para enviar observaciones comenzó el pasado 7 de enero y permanecerá abierto hasta el 6 de febrero.
La consulta pregunta de manera explícita por un elemento que puede resultar especialmente visible para el ciudadano: la posible incorporación de una letra adicional 'A+' en la escala de calificación, vinculada a edificios con prestaciones superiores a las de los edificios de cero emisiones.
En su explicación divulgativa de la directiva, el Ministerio recuerda que, antes del 29 de mayo de 2026, el sistema de certificación debe adaptarse a una escala comunitaria de la 'A' a la 'G', donde la 'A' corresponde a edificios de cero emisiones y la 'G' a los menos eficientes del parque nacional, con obligación de asegurar una distribución adecuada del resto de letras. También se contempla la posibilidad de definir clases adicionales, entre ellas la 'A+', para edificios con una demanda energética significativamente inferior al umbral del edificio de cero emisiones y con generación renovable in situ superior a su demanda anual.
En el registro de certificados de eficiencia energética de los edificios de viviendas de la Comunidad foral figuraba al cierre de 2024 información de cerca de 80.000 viviendas y algo más de 56.000 con una calificación energética ‘E’ o inferior. Es decir, que el 70% de los inmuebles certificados suspende en eficiencia energética. En el extremo opuesto, tan sólo el 11% de las viviendas que habían superado ese trámite obtuvo una calificación ‘C’ o superior.
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