María Ángeles Celaya Erro, Administración 1 de Tafalla: "Tenemos la ilusión de que toque a los demás"
La Administración Número 1 de Tafalla repartió 1.440 millones de pesetas en 1.997 con el 42.088 y 500.000 euros en 2012 con el 64.084


Actualizado el 22/12/2025 a las 09:14
Fue en el sorteo de Navidad de 1.997 cuando la alegría invadió Tafalla y en especial, la calle Mayor, en la que no faltó el champán a primera hora de la mañana. 1.440 millones de pesetas caían repartidos en picos de 2,5 millones entre los vecinos. Una noticia que jamás se borrará de la mente de la trabajadora de la Administración Número 1 de Tafalla, María Ángeles Celaya Erro.
“No había abierto aún la administración, era muy pronto. Estaba viendo la televisión y escuché el número 42.088, sabía que era nuestro, salí corriendo hacia la administración y ya había mucha gente esperando. Dimos un segundo premio a mucha gente y fue muy emocionante”, recuerda veintiocho años después. En 2012 la fortuna volvió a detenerse en la administración. Aunque esta vez la cantidad no fue tan alta. “Repartimos diez décimos del tercer premio pero la gente no se acercó, esta vez eran menos”, cuenta. 500.000 euros que se quedaron en la Zona Media.
Es por eso que tanto su corazón como el de su hija Nuria Arrizubieta Celaya, que le acompaña en la profesión, guardan un hueco especial para el 42.088. Repartió mucha alegría a finales del siglo XX en Tafalla y quién sabe si algún día volverá con sorpresa. “No se nos va a olvidar nunca. Le tenemos cariño porque tocó a muchísima gente y esa es la mayor alegría que podemos sentir los que vendemos lotería”, cita Celaya. “Aunque a nosotros no nos toque nada, que le toque a la gente que confía en ti, pensando que en tus manos puede estar su suerte, es muy gratificante”, analiza. Si algo tienen claro madre e hija es que “la lotería es comprar ilusión”.
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Por eso esperan con ganas esta mañana tan especial, la del 22 de diciembre: “Siempre sabiendo que la posibilidad es muy pequeña pero teniendo en cuenta que es posible y con la ilusión de dar un premio”. “A ver si hay suerte y lo celebramos”, reflexiona Celaya tras días de trabajo intenso y mucha organización de billetes. Porque ante cualquier triunfo, destaca: “los que vendemos lotería siempre tenemos la ilusión de que toque a los demás”. Quién sabe si hoy.