'Caso Cerdán'
Cerdán elude explicar los contratos a su entorno y presuntos pagos de Servinabar
El exdiputado compareció este miércoles en la comisión de investigación del Senado, donde optó por el silencio frente a las preguntas más comprometidas
Actualizado el 17/12/2025 a las 21:31
No se quedó callado, pero cuando decidía no contestar, sus silencios eran más elocuentes que sus palabras. El exdiputado y ex secretario de Organización del PSOE, el navarro Santos Cerdán, compareció este miércoles en la comisión de investigación del Senado sobre el presunto caso de corrupción que lleva en parte su nombre, el caso Cerdán-Koldo-Ábalos. Negó reiteradamente un dato clave en toda la investigación policial y judicial: que haya sido o sea copropietario de la empresa Servinabar, firma investigada por el Tribunal Supremo, y ahora también por la Audiencia Nacional en otra causa por presunto pago de comisiones. Cerdán reiteró que “no hay pruebas” de que tuviera parte de Servinabar, negando la validez del documento con su firma encontrado por la UCO de la Guardia Civil en el domicilio de Antxon Alonso, impulsor de esa empresa.
Sin embargo, no pronunció ni palabra cuando los senadores de UPN, PP o de Vox le preguntaron por los supuestos pagos de compras, viajes, comidas, el alquiler de su piso en Madrid o la adquisición de muebles para él que se abonaron desde esa empresa o mediante tarjetas bancarias de esta, ni quiso dar ninguna explicación cuando le recordaron la contratación de familiares y personas de su entorno por parte de la sociedad que impulsó su amigo Alonso. Papeles, un ordenador y solo con su abogado Era la segunda vez que comparecía en esa comisión, pero la imagen de su llegada fue muy distinta. En la anterior, el 30 de abril de 2024, llegó rodeado por senadores socialistas en muestra de apoyo.
Este miércoles Cerdán acudió al Senado en taxi, solo con su abogado, Jacobo Teijelo, 16 minutos antes de las 10 de la mañana, hora a la que iba a empezar la sesión. Se dirigió a la sala de la comisión, donde estuvo esperando de pie, junto a su letrado. Llevaba documentos y un ordenador portátil. Los senadores socialistas llegaron con el tiempo justo de tomar asiento y evitar coincidir con el que hasta hace seis meses era uno de los hombres con mayor poder en su partido. Hoy su situación es otra. Cerdán ha pasado cuatro meses y medio en prisión provisional y está siendo investigado por el Tribunal Supremo por los presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y cohecho. La sesión comenzó puntual.
En los primeros minutos, Cerdán leyó un texto en el que sostuvo: “Soy inocente, no soy ningún corrupto y tarde o temprano lo van a comprobar”. Advirtió que se iba a acoger a su derecho a no declarar sobre los hechos concretos de la causa en la que está inmerso por consejo de sus abogados. A lo largo de la sesión sostuvo que hablará cuando conozca todos los informes de la UCO. Hay que recordar que está pendiente el que se centrará en su patrimonio. Sin embargo, sí respondió a algunas preguntas, siempre para defender su inocencia. Cerdán cuestionó en varias ocasiones la autenticidad de los audios de la investigación y mantuvo que está “acreditado” que se le ha perseguido de una forma propia “de la inquisición”. Dejó caer que todo ha sido por su papel negociador con el independentismo, al sostener que hubo “un antes y un después” de su foto con Carles Puigdemont. En la sesión, que se prolongó durante algo más de dos horas y media, intervinieron senadores del PP, PSOE, UPN, Vox, Junts y ERC. No acudió Uxue Barkos, de Geroa Bai, ni tomó la palabra EH Bildu. En mayor o en menor medida, todos los que dirigieron preguntas a Cerdán cuestionaron que este sea solo una víctima de una posible conspiración por su papel en esas negociaciones con los independentistas.
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