El 'caso Cerdán' en Navarra
La obra de Belate incumplirá los plazos por el retraso con el túnel de Almandoz
La ejecución de la galería aún no se ha licitado con 28 meses de actuación


Publicado el 30/11/2025 a las 05:00
Las obras de duplicación de los túneles de Belate, marcadas por un controvertido proceso de adjudicación objeto de análisis en sendas comisiones de investigación del Senado y el Parlamento navarro, excederán del plazo de finales de 2027 concebido como límite por el compromiso del Gobierno de Navarra con la Unión Europea. La última novedad, conocida esta misma semana, ha sido la incógnita suscitada por el reparo suspensivo del Interventor General al modificado uno realizado con un sobrecoste de 8,5 millones en la obra del túnel de Belate, cuya construcción está bajo lupa en los círculos políticos desde que Servinabar, participada por Santos Cerdán, formase parte de la UTE adjudicataria.
Ha podido planear el riesgo de paralización de una obra clave para Navarra. Cierto es que la Ley Foral de Contratos Públicos contempla para este tipo de casos en que un Interventor General emite un reparo suspensivo sobre una previsión económica no estipulada en el proyecto inicial, la paralización total o parcial de una obra mientras se tramita la modificación.
Con Belate se ha hecho una excepción por dos razones: la alta intensidad de tráfico de la N-121-A y por el compromiso del Gobierno foral de cumplir para 2027 la directiva europea sobre la seguridad de los túneles. Un dato de la trascendencia de la principal ruta de comunicación de Pamplona con la frontera francesa: al día transitan por ella del orden de 10.000 vehículos, de ellos, 3.000 son camiones.
La suspensión decretada por el Interventor General elevó la incertidumbre sobre el abono a la UTE, hoy reducida a Acciona y Osés, de las certificaciones de obra pendientes desde mayo. Este viernes, en una reunión con la propia UTE, la Dirección General de Obras Públicas trasladó su voluntad de buscar las “fórmulas legales” para proseguir con los trabajos y se comprometió al abono en diciembre de las certificaciones pendientes. De acuerdo a los documentos que avalan la marcha de la obra, en abril no se había alcanzado el 25% de la excavación del túnel. Hace un mes, cuando se anunció la licitación del subtramo Entre túneles, el consejero Óscar Chivite difundió una noticia de alivio sobre el avance de los trabajos. Según dijo, la excavación alcanzaba los 1,8 kilómetros.
Más allá de la resolución al dilema que se ha suscitado con el reparo suspensivo, el tiempo corre en contra del Ejecutivo navarro en sus expectativas por tener a punto los 7.600 metros de desdoblamiento de la N-121-A entre las Ventas de Arraitz y Oronoz-Mugaire en la fecha esperada.
EL PROYECTO DE ALMANDOZ
Cuando el año 2025 encara su recta final, las previsiones sobre el conjunto de la obra, que va más allá del nuevo túnel de Belate enredado en un debate político de calado, no son precisamente halagüeñas por la demora que acumula la tramitación del proyecto del nuevo túnel de Almandoz, el segundo de mayor inversión de los cinco en que se divide la reforma del denominado tramo 3 de la N-121-A, de 7.657 metros en total. Sobre una previsión inicial de 43,2 millones de presupuesto y una ejecución de 28 meses, la licitación de las obras habían sido anunciadas para el primer semestre de este año. Una actualización del proyecto, con el correspondiente beneplácito de un ingeniero de minas, explica el desajuste de tiempo con el más que probable incumplimiento de los plazos en el horizonte de finales de 2027.
Precisamente para que no ocurra lo sucedido con el de Belate, Cohesión Territorial trata de eliminar aristas en el proyecto de Almandoz. A estas alturas, cualquier actualización o revisión tiene su tiempo y éste es precisamente el que falta para llegar a finales de 2027 con la obra hecha. Por recordar, la redacción de los proyectos de los túneles de Belate y Almandoz fueron adjudicados en 2020 a Geocontrol, S.A. y PJS Proyectos, Estudios y Sertecna. Ahora bien, la licitación de las obras se decidió por separado.
Claro está que hay que respetar el plazo de la licitación, cuando se vaya a convocar para que las empresas puedan presentar sus ofertas y la mesa de contratación, con ingenieros, letrados e interventor, puedan estudiarlas a fondo. Por de pronto, y como detalló en noviembre el consejero de Cohesión Territorial, el sistema de votación, más que cuestionado con el precedente de Belate, ha variado en aras a una mayor transparencia, como significó. El propio embrollo burocrático, con el consecuente respeto de las fases, tiene un efecto directo en una dilatación del procedimiento meses antes de que puedan entrar las excavadoras en el margen izquierdo, sentido Irún, del actual túnel de Almandoz.
INFORMES DE EUROPA
En esta tesitura, las consecuencias no son nimias, al menos, por las advertencias realizadas en los últimos años por distintos responsables de Cohesión Territorial. Tanto su titular, Óscar Chivite, como su predecesor, Bernardo Ciriza, han insistido en comparecencias públicas en la amenaza de reprobación cuando no de sanción por la Unión Europea en caso de superar el plazo extraordinario de ejecución concedido en la adaptación de los túneles de Belate y Almandoz a las directrices de seguridad de galerías de más de 500 metros en rutas transeuropeas. “Tenemos la espada de Damocles encima” fue la expresión que en octubre de 2024 utilizó en la misma línea el director general de Obras Públicas, Pedro López, convencido como estaba de que este año se iban a iniciar los trámites de Almandoz.
“El año que viene -por el que está a punto de vencer- se licitará sí o sí el túnel de Almandoz”, enfatizó con la mirada puesta en finales de 2027 para cumplir las expectativas del Gobierno foral y con ellas, siempre según el argumento utilizado por sus responsables, las exigencias de Europa.
Siguiendo su razonamiento, esgrimido en la defensa de sus gestiones ante la oposición en los encendidos debates en el Parlamento, el temor a una reprimenda de Europa cuando no a una respuesta de mayor calado ha dado lugar al envío periódico de informes al órgano comunitario con cada paso que se estaba dando en las obras. La premura en la ejecución se puede llegar a entender por la autorización obtenida con carácter extraordinario por Navarra a la actualización de los túneles de Belate y Almandoz, cuando en mayo de 2019 expiró el plazo dado para regularizar su estado a las directrices de seguridad. Hubo una primera prórroga de cinco años, hasta mayo de 2024, a la que se acogió el Gobierno para decir que estaba tratando de responder a las indicaciones con planos, fechas y obras.
Pero aún hay más. El propio Ejecutivo anunció el pasado mes la inminencia de la obra del doble trazado en lo que denomina Entre túneles, con un viaducto de 270 metros de longitud y 27 de altura como elemento constructivo de mayor relevancia en su empalme el túnel de Almandoz.
Y por si fuera poco quedan aún pendientes los trabajos de lo que son los extremos del tramo 3, con el enlace, por un lado, desde la Variante de Ventas de Arraitz, que habrá de ejecutarse para liberar el tránsito de los 10.000 vehículos por su travesía.
Mayor complejidad es la resolución del ramal en la vertiente opuesta, la que discurre entre la boca norte del túnel de Almandoz y Oronoz-Mugaire. Se licitó a principios de 2023 para un año y medio después ser anulada. Sin nueva convocatoria, los retrasos son objeto de estudio en la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción, como expuso el secretario de la Mesa de Belate, Lorenzo Serena.